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A INSTANCIAS DE LA UNSAM, EL BRITISH COUNCIL Y FUNDACIÓN INVAP

23/02/2019

Debaten sobre arte-ciencia en Bariloche

Debaten sobre arte-ciencia en Bariloche
Organizadores y participantes.
Por: Adrián Moyano

Hasta este lunes, funcionará el segmento barilochense de “Horizontes Humanos en Observación”, un encuentro de carácter internacional que aborda la relación entre los dos ámbitos con el propósito de establecer nuevas colaboraciones.

Hasta el martes se extenderá “Horizontes Humanos en Observación – H20”, un encuentro de arte-ciencia que comenzó en Bariloche el último jueves pero finalizará en Buenos Aires. La iniciativa corre por cuenta del Centro de Investigación de Arte y Ciencia de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el British Council, entre otras entidades. En esta ciudad, brinda sus aportes la Fundación INVAP.

Momentos antes de la apertura, El Cordillerano dialogó en el hotel Edelweiss con Daniel De Florian y Marina Pampin, quienes hicieron las veces de voceros de los organizadores. El primero es doctor en Física con postdoctorados en el Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) y la segunda es directora de la Licenciatura en Artes Escénicas de la UNSAM, entre muchos otros aspectos descollantes de los respectivos currículum. “La idea fundamental es poder discutir sobre temas que tienen que ver con el ámbito arte-ciencia”, introdujo De Florian.

Con ese propósito, “se encuentra aquí una cantidad de científicos, de artistas y de gestores culturales que son expertos, a partir de los cuales pensamos que vamos a poder ser capaces de potenciar una cantidad de proyectos de colaboración. El evento es único. Es la primera vez que ocurre en la Argentina con esta magnitud y nos pone muy contentos comenzarlo en Bariloche, lugar ideal para sentarnos a reflexionar y discutir sobre un tema que está cada vez más candente, tanto en el ámbito científico como en el artístico”, señaló.

Como estado de la cuestión, aportó que “muchos de nosotros participamos de manera individual en distintas actividades que tienen que ver con la confluencia entre arte y ciencia pero, en especial, hace unos pocos meses, en la USAM, se creó un centro de investigación en el arte-ciencia. Queremos ayudar a potenciar todas esas comunicaciones que ya existen y generar nuevas colaboraciones entre científicos y artistas, no sólo en la universidad sino también a nivel regional”.

Ganar eficacia

El nuevo espacio académico “es el primer centro de ese estilo que existe en la Argentina y, justamente, este encuentro nos va a servir para poder aprender cómo llevarlo delante de una manera más eficaz. En particular, vamos a lanzar un programa de residencias que vamos a anunciar la semana que viene, de artistas en centros científicos con el objetivo de que, de esa colaboración, surja una nueva obra de arte muy influenciada por el conocimiento científico”.

Por su parte, Pampin estableció que “diseñamos a las jornadas como de reflexión respecto a lo que viene sucediendo en materia de arte-ciencia a nivel mundial. También, como jornada de pensamiento colectivo en función de lo que está pasando en distintos ámbitos: la educación, la inclusión y la niñez, políticas públicas… Tratamos de abordar todos los ejes que nos permitan instalar el tema, no sólo a nivel argentino sino también regional; por eso, vinieron personas de Chile, Uruguay, Brasil y también de Colombia, aparte de un grupo grande que viene de Europa, específicamente del Reino Unido. Nos van a brindar un pantallazo de lo que sucede en aquellas latitudes en materia de arte-ciencia”.

A partir de esas referencias, “nosotros vamos a crear nuestro propio ecosistema dentro de la región, pero nos sirve saber cómo hay otras personas que se inspiraron para crear espacios, festivales e incluso residencias creativas que combinan el arte y la ciencia”. Por otro lado, “una de las cuestiones para destacar es que el centro que se creó desde la UNSAM está compuesto por artistas y científicos y, desde ese lugar, estamos potenciando el arte-ciencia como la verdadera unión y el trabajo colaborativo de unos y otros. Es algo incipiente porque había científicos que se volcaban a las artes y artistas que abordaban una perspectiva científica. Lo que propulsamos con las residencias es que artistas y científicos trabajen de manera conjunta”, subrayó. Si es que había límites a la creación, tenderán a ensancharse.

Ejemplo barilochense

Para terminar de entender sobre qué estamos hablando, “podemos citar como ejemplo a uno de Bariloche: Nadia Guthmann es bióloga y a su vez, es artista”, ilustró Marina Pampin. “En la UNSAM, tenemos, apenas se entra al campus, una escultura suya muy grande: un Pegasus. Es un claro ejemplo de lo que llamamos un verdadero trabajo colaborativo… Si bien Nadia reúne en sí misma ambas áreas, es un claro trabajo en donde el arte y la ciencia se conjugan para crear algo nuevo y distinto, con una impronta de ambas”.

Por otro lado, “el año pasado, tuvimos, en el MAMBA de Buenos Aires, la muestra de Tomás Sarraceno, artista plástico que trabajó junto con biólogos y aracnólogos para crear instalaciones hechas con telas de araña, trabajando con las distintas vivencias que las arañas tuvieron que pasar para seguir los lineamientos del artista. No era que quedaba la construcción al albedrío de la araña”, distinguió Pampin. “Después, el año pasado, desde el centro, lanzamos unas residencias incipientes para alumnos de la UNSAM y científicos y los trabajos que resultaron fueron muy interesantes. Eso nos dio un mapa y vimos que hay mucha gente trabajando dentro de este ámbito, generando distintas obras”.

Para redondear los conceptos, estimó Daniel De Florian que “a veces, es más fácil definir al arte-ciencia por lo que no es: no es el físico que toca la guitarra o el sociólogo que pinta, ni el artista que quiere aprender sobre ciencia… En estos casos, son cosas que van en paralelo o un hobby. Lo que buscamos es la intersección, la confluencia de actividades y que una pueda nutrir a la otra, que las dos puedan beneficiarse y que la sociedad pueda beneficiarse de esa interacción”.

El físico sabe bien que “para el científico, es muy importante divulgar el conocimiento, transmitirlo hacia la sociedad porque, en particular, una sociedad mejor informada toma mejores decisiones. Hoy día estamos rodeados de ciencia pero, a veces, el conocimiento no llega a la gente expresamente. A muchas personas, podemos llegar por la divulgación científica pura pero hay una audiencia que es imposible de alcanzar; entonces, con herramientas del arte-ciencia, es más posible agrandar ese auditorio. Es una herramienta que a los científicos nos resulta muy poderosa”, resaltó.

Las deliberaciones de “H2O” comenzaron en Bariloche por “varios motivos. Es interesante trabajar en una ciudad que tiene una cantidad de científicos y tecnólogos per cápita muy alta. También pensamos que hay que descentralizar las acciones que suceden siempre en Buenos Aires. Es un desafío y es bastante más difícil porque producir algo fuera de tu ciudad no es fácil ni sencillo pero apostamos a que las voces de todos puedan estar representadas. De hecho, hay muchos participantes que son de Bariloche”, puntualizó Pampin.

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