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04/02/2019

El después de una separación

El después de una separación

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Kennedy...

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el ... (+ Info)

Muchos que pasan por una separación o un divorcio, sobre todo cuando tiene lugar de modo traumático, suelen sentir miedo al futuro y a que, si vuelven a formar pareja, les vaya mal otra vez. Este temor surge por la pérdida de un ideal y una etapa de grandes cambios y reacomodamiento.

Algunos que atraviesan este tipo de experiencia comentan que se separaron de un desconocido. Pero la ruptura no ocurre de la noche a la mañana. Las personas primero se separan a nivel emocional y luego a nivel físico. Los seres humanos vivimos de repetición en repetición. Es por ello que tenemos miedo de repetir los mismos errores y, en especial, de volver a sufrir los mismos dolores.

Estos son los dos motivos más comunes de una separación:

1. La frustración personal

Hay personas que, aun sin darse cuenta, acumulan rabia en su interior porque están frustradas. Como resultado, se distancian de su pareja. En realidad, están poniendo el problema afuera (en él o en ella) y le echan la culpa por lo que no pueden reconocer (su frustración en otra u otras áreas). Creen que, al separarse, se sentirán aliviados y podrán ser felices, pero, con el tiempo, volverán a sentirse mal porque el verdadero problema no estaba en la relación de pareja.

2. Los conflictos en la pareja

Estos surgen cuando la pareja no ha consolidado el vínculo, o el “cerebro de pareja”, o el “nosotros”. Es así como las discusiones que se suscitan a diario, las diferencias, los celos y el desgaste que el tiempo trae son disparadores de una situación que podría acabar en una separación. Entonces él o ella se va de repente (en realidad, se fue antes de irse porque ambos estaban mirando en direcciones opuestas). Y aparece la falta de perdón, lo cual es una manera de negación de lo sucedido. Como duele tanto la ruptura, la persona “demoniza” a su ex para mantener esa etapa abierta. Pero sin perdón, es imposible sanarse y avanzar.

Para concluir, comparto tres tips a considerar cuando sentimos temor a enfrentar otra relación después de una separación conflictiva:

a. Jamás hablar mal de un ex. Con nadie, y mucho menos con los hijos en común evitando que vean a mamá o a papá. Tampoco buscar personas que se pongan de nuestro lado (alianza).

b. En lo posible, no volver a formar pareja muy pronto. Primero se debería curar la herida emocional de la anterior relación para no construir una nueva “sobre ruinas”.

c. Algunos hombres dejan de ver a sus hijos, o los ven menos que antes. ¿La razón? Sienten que le entregaron demasiado a la familia y ahora desean disfrutar y vivir la vida. No se sienten en deuda ni con culpa. Hay que entender que, en el fondo, se trata de un enojo contra toda la familia.

¿Cómo seguir después de una separación dolorosa? Sanándonos y determinándonos a ponernos de pie y construir una vida nueva que valga la pena vivir. Quedar anclados en el sufrimiento y el resentimiento solo nos priva de tiempo de disfrute y nos mantiene estancados. La vida siempre le brinda a quien quiera tomar las nuevas oportunidades.

Por consultas, podés escribir a [email protected]

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