Editorial
02/02/2019

Con áreas de Salud desfinanciadas, difícil combatir el cáncer de cuello de útero

En 2019, para conmemorar el Día Mundial contra el Cáncer, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se enfocará en la variante cervicouterina. En la jornada de mañana (4 de febrero) se pondrá el acento en difundir que el cáncer de cuello de útero es prevenible. Es uno de los más comunes entre las mujeres de América Latina y el Caribe, con causa principal en el virus del papiloma humano (VPH).

Según la entidad internacional, la vacuna contra el VPH, además del tamizaje y tratamiento de las lesiones precancerosas, puede prevenirlo. Se trata del tercero más común a escala regional. Cada año, más de 72 mil mujeres son diagnosticadas y más de 34 mil pierden la vida a raíz del mal en las tres Américas pero la vacunación puede reducir significativamente el riesgo de contraerlo. En consecuencia, la OPS recomienda vacunar a las niñas de 9 a 14 años, período en el que la vacuna es más efectiva.

Las vacunas contra el VPH están disponibles en 35 países y territorios de la región pero las tasas de cobertura con las dos dosis aún no alcanzan el 80 por ciento de las niñas. Junto con la vacunación, el tamizaje, el diagnóstico temprano y el tratamiento de las lesiones precancerosas pueden prevenir nuevos casos y también, muertes. La entidad panamericana prioriza la eliminación de la modalidad, al que identifica como problema de salud pública.

En las Américas, los ministros de Salud aprobaron un plan de acción de alcance regional que se dirige a reducir en un 30 por ciento los nuevos casos y muertes para 2030. Con el fin de sensibilizar al público, lanzó la campaña

“Es hora de poner fin al cáncer cervicouterino”, término que prefiere utilizar. La iniciativa es especialmente relevante para mujeres, padres - madres y profesores, ya que proporciona información sobre la enfermedad y las medidas que están al alcance para su prevención.

Más allá de que sea una dolencia que se ensaña con las mujeres, el problema es de todos. Al afectar generalmente a las que están en edad productiva, los fallecimientos significan no solo pérdidas para sus familias, además impactan en la economía de los respectivos países. En verdad, ninguna mujer debería morir por el cáncer de cuello de útero, porque se puede prevenir. Las mujeres deben informarse y tomar el control sobre su salud, realizándose las pruebas de tamizaje cuando corresponda.

También pueden informar a sus amigas o familiares y apoyarlas en su decisión de acudir a los servicios de salud para poner en marcha los mecanismos de prevención. Todas las adultas deben realizarse exámenes periódicos que permitan detectar las lesiones precancerosas del cuello del útero y tratarlas antes de que se conviertan en cáncer. Cuando la Argentina tenía Ministerio de Salud, se difundía que “el test de Papanicolaou, conocido como Pap, es un método sencillo de tamizaje que permite detectar anormalidades celulares en el cuello del útero. Se extrae una muestra de células tomadas del cuello del útero, y se fija en un vidrio que es transportado a un laboratorio, donde es evaluado bajo el microscopio”.

Las opciones de tratamiento del cáncer invasivo son la cirugía, la radioterapia y en menor medida, la quimioterapia. El Virus del Papiloma Humano es un virus común que se transmite sexualmente. La mayoría de las personas se infectan en algún momento de su vida pero buena parte de las infecciones de VPH se curan por sí mismas. Sin embargo, en algunos casos la infección persiste y puede desarrollar un cáncer de cuello de útero u otro relacionado con el mismo virus.

Los hombres pueden ayudar si brindan ánimo y apoyo a las mujeres de sus familias, en materia de prevención mediante vacunación o pruebas de tamizaje. En el mismo sentido, madres, padres y tutores pueden facilitar la vacunación. Aquellos y aquellas que lo sean de adolescentes en edad de vacunarse pueden informarse sobre los beneficios de la vacuna y facilitar su aplicación.

Desde ya, los profesionales de la salud deben conocer sus causas, las ventajas de la vacunación contra el VPH y las opciones de tamizaje y tratamiento. Por su parte, los docentes deben facilitar los esfuerzos de vacunación en los centros escolares.

Los datos requieren actualización, pero en la última publicación disponible que difundiera el área de Salud Pública, en la Argentina cada año se diagnostican alrededor de 4.000 casos nuevos de cáncer de cuello de útero y mueren aproximadamente 1.800 mujeres a causa de la enfermedad. El 82 por ciento de las muertes ocurre en mujeres mayores de 40 años. Ahora bien, difícil implementar la campaña que impulsa la OPS si el Estado solo se preocupa en orientar su funcionamiento a los acreedores financieros externos. Hay déficits que son más importantes que el fiscal.

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