Publicidad
 
19/11/2018

La corte rechazó un planteo defensivo y achica las posibilidades de libertad de un condenado

La corte rechazó un planteo defensivo y achica las posibilidades de libertad de un condenado
La corte rechazó un planteo defensivo y achica las posibilidades de libertad de un condenado

La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó un planteo de la defensora general de Río Negro y achicó las chances de que Honorio Eugenio Marín recupere su libertad. Lleva largo tiempo detenido mientras la sentencia que lo condenó a prisión perpetua no queda firme. Su defensa insiste en excarcelarlo porque pasó más tiempo del permitido con prisión preventiva.

El caso de Honorio Marín parece no tener fin. Fue condenado a prisión perpetua por un horrendo crimen ocurrido en 2013. Luego la sentencia fue confirmada por el Superior Tribunal de Justicia y los dos fallos fueron apelados. Pero aún no hay una resolución definitiva del caso que deje firme la sentencia. De tal manera, Marín continúa detenido con prisión preventiva y excedió por mucho el plazo máximo de tres años y seis meses que se fijó como doctrina obligatoria del STJ para permanecer detenido en esa condición.

El intríngulis judicial es tal que motivó férreas discusiones jurídicas. Por un lado, los integrantes del tribunal que lo condenó, buscaron la forma de rechazar la aplicación de la doctrina obligatoria del STJ y rechazaron varias veces los planteos defensivos. Por otro, el STJ le ordenó a esos mismos jueces que apliquen la doctrina. Paralelamente tanto el Ministerio Público Fiscal como el de la Defensa, realizaron diversos planteos para acabar las discusiones y zanjar definitivamente la cuestión.

Así fue que el caso llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que de modo alguno resolvió sobre la cuestión de fondo y en un escueto fallo, solo escribió que el recurso extraordinario federal planteado por la defensa resultó rechazado y por el mismo motivo rechazó el recurso de queja intentado.

El fondo del asunto es un fallo del Superior Tribunal de Justicia de la provincia que estableció en varios casos desde el 2015 en adelante, que el tiempo máximo que cualquier ciudadano puede permanecer detenido con prisión preventiva es de tres años y seis meses. Se trata de una doctrina obligatoria por la cual ya habían pedido a los jueces que intervienen en este mismo caso, que la acepten y apliquen. Pero los jueces que lo condenaron a Marín, rechazaron una y otra vez, con distintos argumentos, los planteos de la defensa.

El caso es uno de los homicidios y abusos sexuales más cruentos de los últimos años. Marín, detenido el 27 de julio de 2013, fue declarado culpable y condenado a la pena de prisión perpetua. El 26 de julio de 2013, ingresó a la vivienda de Ana María Guanziroli, para quien realizaba tareas de jardinería. Golpeó violentamente a la mujer de casi 70 años en la cabeza y luego de atarla de pies y manos, concretó un abominable sometimiento sexual que se prolongó durante la agonía e inclusive después de la muerte de la mujer, que fue provocada con una mordaza y una bolsa plástica sobre la cabeza, atada con un pañuelo al cuello de la víctima.

Aunque la sentencia del año 2015 fue luego confirmada por el máximo tribunal rionegrino, no quedó firme porque la actividad recursiva de la defensa no cesó y planteó la existencia de un caso federal para que la Corte Suprema de Justicia de la Nación revise el fallo.

Mientras tanto los informes psicológicos elaborados por parte del Servicio Penitenciario Provincial desaconsejan las salidas del detenido. Los profesionales notaron diversas características que lo convierten en un peligro potencial para sí mismo y para terceros, además de destacar la ausencia de arrepentimiento.

Aunque no debería provocar ninguna modificación en la forma de aplicar el derecho, dentro del Poder Judicial local el caso genera una especial tensión y conmoción, pues la hija de la mujer victimizada es empleada judicial y ha seguido con lógica atención el proceso judicial contra el homicida de su madre y espera que el sujeto no recupere su libertad.