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CAUSA CÁRDENAS CARRASCO

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26/10/2018

Según un policía exonerado tardaron tres horas en buscar los cartuchos en Prosegur    

Según un policía exonerado tardaron tres horas en buscar los cartuchos en Prosegur      
Según un policía exonerado tardaron tres horas en buscar los cartuchos en Prosegur    

En la continuidad del juicio seguido contra empleados y jefes policiales en la causa "Cárdenas y Carrasco", prestó declaración un exonerado de la fuerza policial, Rodolfo Patricio Aballay. Recordó con lujo de detalles todo lo relacionado al “préstamo” de cartuchos de parte de Prosegur a la Policía rionegrina, pero en la enorme mayoría de las preguntas sobre otros apeló a la falta de memoria. El juicio continúa el martes próximo y el tribunal evalúa culminar la recepción de testimonios durante esa semana.

Rodolfo Patricio Aballay se presentó  por este viernes por la mañana ante los jueces Marcelo Barrutia, Emilio Riat y Juan Lagomarsino. Su testimonio había sido repetidamente requerido por la querellante Marina Schifrin. En calidad de subcomisario, Aballay recibió el retiro obligatorio de la fuerza poco tiempo atrás y ya no reside en la provincia.

Al momento de los hechos, prestaba servicios en la Oficina de Operaciones de la Comisaría Segunda del Centro Cívico y acudió a jurisdicción de la 28, en la que se producían los incidentes durante aquel día 17 de junio de 2010. Testimonió que recibió el llamado del jefe de su Unidad, el comisario Carlos Arias y éste le ordenó que averiguara si la empresa Prosegur, tenía cartuchos calibre 12/70 y con munición de goma, para prestarles.

En su función policial, Aballay atendía los trámites de habilitación para vigiladores privados y llamó a una mujer de la firma para preguntarle. Describió que le pidió a la mujer que tome nota del pedido y repitió varias veces, cartuchos calibre 12/70, antitumultos. “Al rato me llama y me dice que había cartuchos para prestar y le dije ahora lo mando a buscar”, explicó y repitió “Tengo tres cajas me dijo”, agregando que envió a personal de la Brigada de Investigaciones, que ya declaró durante el juicio.

En ese sentido recordó que cuando el oficial llegó con tres cajas de proyectiles dentro de una bolsa, advirtió que era “más pesada” y resumió “me di cuenta que no era lo que habíamos pedido” y luego siguió “hice un nudo en la bolsa y la resguardé”, señalando que la tuvo consigo en sus pies y luego se lo entregó a una compañera para que la resguarde.

En su relato quedó claro que no se trataba de cartuchos antitumultos, con postas de goma, sino más bien cartuchos con perdigones de plomo, “que en la caja tenían dibujada la silueta de una perdiz”.

Pero la parte más insólita de su testimonio es que según su descripción entre el pedido de cartucho y la disposición efectiva de los mismos en jurisdicción de la Comisaría 28, transcurrieron aproximadamente tres horas. El dato es llamativo porque la distancia que separa la unidad de la sucursal de la agencia de seguridad es menor a las veinte cuadras, por lo que ida y vuelta acumula poco más de tres kilómetros. Según Aballay y otros uniformados que ya declararon anteriormente, para cubrir esa distancia en un automóvil de la Brigada de Investigaciones tardaron tres horas.

La presencia de los cartuchos en la zona de conflicto para algunos es determinante, aunque de todos modos ya otros testigos describieron que en las Unidades policiales también había en stock cartuchos denominados PG (propósitos generales), que son los que contienen las postas de plomo. Aballay, describió ese tipo de cartuchos como “letales” y sintetizó que se usan “para situaciones extremas que a mí en lo particular nunca me tocó utilizar”.

Sobre todo lo demás que le consultaron, Aballay exhibió dudas, falta de memoria y fue consultado permanentemente sobre sus dichos en una declaración anterior prestada durante la etapa de Instrucción del caso. Las respuestas de Aballay derivaron en una explicación del presidente del tribunal sobre la forma en la que debía contestar.

En la primera instancia de la investigación judicial Aballay había mencionado que observó aquel 17 de junio a unos “150 manifestantes” y respondió “Hice una apreciación, era mucha gente”, agregando que “podía haber dicho que había 500 o 50, era mucha gente. No tenía como contarlos".

El testigo no recordó haber portado un arma de fuego larga el día de los hechos, aunque sí su arma reglamentaria de puño. Tampoco recordó haber realizado disparos, más allá de que en la anterior declaración había descripto todo lo contrario.

Tampoco recordó que había declarado anteriormente que los cartuchos enviados por Prosegur eran del tipo PG, ni que un compañero suyo le comentó en un momento de la tarde que deberían “conseguir gomeras para repeler a los manifestantes” y otras cuestiones sobre las cuales fue indagado.

El tribunal integrado por los jueces Marcelo Barrutia, Juan Lagomarsino y Emilio Riat dispuso un cuarto intermedio hasta la mañana del martes, para reanudar la recolección de testimonios y advirtió a las partes que durante el desarrollo de la próxima semana debería agotarse la declaración de todos los testigos pendientes, para dar paso a los alegatos de las partes que podrían darse a partir del lunes 5 de noviembre.

Según un policía exonerado tardaron tres horas en buscar los cartuchos en Prosegur      
Según un policía exonerado tardaron tres horas en buscar los cartuchos en Prosegur      
Según un policía exonerado tardaron tres horas en buscar los cartuchos en Prosegur