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14/05/2018

Fibromialgia: una enfermedad invisible

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que entre el 1 y el 4% de la población mundial padece la enfermedad.
Fibromialgia: una enfermedad invisible
Fibromialgia: una enfermedad invisible

La fibromialgia es un trastorno de dolor crónico generalizado. El sistema nervioso interpreta como señales dolorosas situaciones que no lo son, en casos extremos, los pacientes sufren dolor con el simple roce de su piel contra un objeto. El 12 de mayo último fue el Día Mundial de la Fibromialgia.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que entre el 1 y el 4% de la población mundial padece fibromialgia, afectando 10 veces más a las mujeres que a los hombres.

Se la conoce como la enfermedad invisible porque el paciente suele visitar varios profesionales hasta dar con el diagnóstico correcto. Esto se debe a que los estudios dan valores normales. El diagnóstico temprano beneficia al paciente al poder iniciar el tratamiento que alivie los dolores.

El doctor Darío Scublinsky, coordinador reumatólogo del Programa de Artritis de Swiss Medical Group, explicó que en 1990 se establecieron criterios basados en ciertos puntos dolorosos que, de padecerlos, se diagnosticaba fibromialgia. En la actualidad se tiene en cuenta que los pacientes con fibromialgia suelen tener un compromiso también en la esfera psicológica ya que la enfermedad puede desencadenarse luego de una situación de estrés. En un alto porcentaje de los pacientes, el trastorno suele estar asociado con síntomas depresivos y de ansiedad.

Se debe evaluar la intensidad del dolor, los aspectos emocionales, la función física y mejoría global. Además, es importarte considerar los síntomas asociados: fatiga, trastornos del sueño, depresión, disfunción cognitiva, ansiedad, rigidez y sensibilidad, señala Scublinsky.

El especialista sostiene que el tratamiento de la fibromialgia es multidisciplinario y el trabajo en equipo es la base para iniciar la mejora del paciente. Requiere la interacción de distintos profesionales, entre ellos el médico con conocimiento en la patología, un kinesiólogo y un psicólogo especializado. Se debe observar si hay respuesta a las terapias y medicamentos de primera línea y, eventualmente, la necesidad de profundizar o cambiar a otras modalidades de tratamiento.

¿Qué es el síndrome de fibromialgia?

La fibromialgia (conocido por las siglas “FM”) es una condición crónica y compleja que causa dolores generalizados y un agotamiento profundo, y también una variedad de otros síntomas.

Como lo sugiere su nombre, la fibromialgia principalmente afecta los tejidos blandos del cuerpo. El nombre de fibromialgia se deriva de «fibro», o tejidos fibrosos (tales como tendones y ligamentos), «mios», o músculos, y «algia», que significa dolor. Aunque se llamó fibrositosis por muchos años, ahora el nombre preferido es fibromialgia. A diferencia de la artritis, la fibromialgia no ocasiona dolor o hinchazón de las articulaciones; más bien, produce dolor en los tejidos blandos alrededor de las articulaciones y en todo el cuerpo.

Puesto que la fibromialgia produce pocos síntomas que se pueden percibir abiertamente, ha llegado a apodarse como la “invalidez invisible”. Aunque es más común en mujeres adultas, la fibromialgia también puede afectar a niños, a hombres adultos y a adultos mayores.

El dolor ocasionado por la fibromialgia por lo general consiste en dolor o ardor generalizados. Muchas veces, se describe como un dolor de pies a cabeza. Su severidad varía de día en día, y puede cambiar de lugar, llegando a ser más severo en aquellas partes del cuerpo que se usan más (es decir, el cuello, los hombros y los pies). En algunas personas, el dolor puede ser lo suficientemente intenso para interferir con las tareas diarias y ordinarias, mientras que en otras, solo les ocasiona un malestar leve.

También, el agotamiento producido por la fibromialgia varía de persona a persona. Va desde una sensación de un ligero cansancio, hasta el agotamiento de una enfermedad como la gripe. Afortunadamente, la FM no es una condición que incapacite o que afecte la longevidad.

 

Síntomas

Además de dolor y agotamiento, hay una cantidad de síntomas/síndromes generalmente relacionados con la FM. Igual que el dolor y el agotamiento, la severidad de estos síntomas/síndromes tiende a acrecentar y disminuir y por eso, la molestia que les ocasionan a los pacientes varía de acuerdo con la severidad. Típicamente, los pacientes de la FM sufren de uno o más de los siguientes síntomas típicos.

Anquilosamiento: Además del dolor, la rigidez del cuerpo puede representar un problema agobiador para las personas con fibromialgia. Esta rigidez puede notarse particularmente temprano en la mañana, después de permanecer sentado por períodos prolongados o de estar de pie sin moverse, o por cambios de la temperatura o de la humedad relativa.

Incremento de dolores de cabeza o de la cara

El dolor de cabeza/en la cara frecuentemente resulta de músculos del cuello o de los hombros extremadamente anquilosados o sensibles, transmitiendo el dolor hacia arriba. También puede acompañar una disfunción de la articulación temporomandibular (conocida por las siglas en inglés “TMJ”), una condición que afecta a aproximadamente una tercera parte de los pacientes con fibromialgia, que afecta las articulaciones de las mandíbulas y los músculos correspondientes.

Trastornos del sueño: A pesar de dormir las horas suficientes, los pacientes que sufren de la FM pueden despertarse y sentirse todavía cansados, como si hubieran dormido apenas. Por otra parte, pueden experimentar dificultades al tratar de dormirse o en mantenerse dormidos. Se desconocen las razones por las que la fibromialgia causa que el sueño no sea reparador y otras dificultades del sueño. Sin embargo, las primeras investigaciones que se hicieron en laboratorios de sueño sobre la FM documentaron interrupciones en la etapa más profunda del sueño (la etapa delta) de algunos pacientes con fibromialgia.