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02/05/2018

Marcelo Saccomanno, en la cuenta regresiva de “Felicidad”

Marcelo Saccomanno, en la cuenta regresiva de “Felicidad”
Marcelo Saccomanno, en la cuenta regresiva de “Felicidad”

El “Negro” ya tiene disco listo, pero recién irá a presentarlo el próximo 22 de junio. Mientras, Martín Vitaliti se toma el trabajo de hacer una tapa original para las primeras 500 copias. Produjo artísticamente Carli Arístide.

Puede sonar a lugar común pero Marcelo Saccomanno atraviesa un estado de gracia: tiene su primer disco listo y prevé presentarlo el 22 de junio próximo, pero el sábado que viene tocará como invitado de Fernando Cabrera en el Camping Musical Bariloche. La coincidencia entre las dos circunstancias no debe ser casual para un tipo que transita la música hace más de 20 años. No por nada el registro lleva como título “Felicidad”.

El cantautor pensó cada palabra cuando El Cordillerano preguntó cómo definiría su momento. “Intenso, profundo y de puertas abiertas”, señaló. “Es así, después de mucho tiempo grabé mi primer disco y además, me dan muchas ganas de mostrarlo. Es una obra con la que estoy contento, verme reflejado en esa obra a mí me encanta… Creo que es la primera vez que me pasa: tengo ganas de mostrarlo, de compartirlo”, insistió.

En términos prácticos, “lo grabé del 20 al 30 de diciembre del año pasado en Buenos Aires, con la guía o la producción de Carli Arístide, un amigo y un sabedor en esto de la música, que me orientó completamente. Puso un rumbo claro y eso me ayudó un montón para empezar y terminar un disco en un proceso de 10 días, con canciones que ya venía tocando hace bastante y otras más nuevas. Así que estoy chocho, feliz”, resaltó.

Aquel rumbo “fue buenísimo”, apuntó Saccomanno. “Al proceso lo había iniciado acá, muy pero muy decidido. Cuando cumplí 40 años, dije: bueno, vamos. Dale, ¿qué era lo que querías hacer? Entonces, empecé acá en el estudio de Gabriel Pirato. Empezamos a grabar y me di cuenta de que no tenía un rumbo claro, podría haber patinado en una idea idílica de lo que podía potencialmente hacer sin llegar a hacerlo. Cuando me contacté con Carli, me dijo: yo laburo acá. Con esta gente y con este equipo. Te convido a que vengas a hacerlo acá… Lo hablamos mucho porque si alguien quiere hacer un disco en Bariloche, puede hacerlo tranquilamente. Hay estudios de mucha calidad y buenos técnicos también, pero fui siguiendo la idea del productor, la del socio artístico”, justificó el “Negro”.

Soltura y crecimiento

Bajo esa guía, “el rumbo disparó que las canciones se despojaran de cosas innecesarias, en su estructura y en su instrumentación. Cosas que quizás, al estar el artista tan cerca no las ve, y una mirada externa te dice: ¿por qué tocás esta parte dos veces? A ese nivel… También, hay que soltar tu obra para poder laburar con otro. Entonces, se despojaron de eso y en esa soltura, crecieron un montón”, consideró su creador.

Por otro lado, las canciones “también lograron algo que yo venía buscando hace un tiempo: un sonido más claro, con menos cosas... Con menos recursos, lograr un sonido más claro: ese fue el rumbo. La esencia de las canciones está, es esa... Son mis canciones, pero me identifico mucho con la parte musical, con la sonoridad… Me gusta mucho y creo que es el resultado de laburar con otra cabeza”, resaltó.

Para quienes escucharon a Saccomanno en 3Dedos Deformento u otras irrupciones públicas en los últimos tiempos, la diferencia fundamental con el disco será “el espacio. Esa es para mí la clave. Cuando toco con los 3Dedos, una banda histórica con la que toqué, había muchísimos instrumentos ocupando todo el plano sonoro. Todos y a veces, al mismo tiempo. Acá lo que se generó fue espacio, hay muy pocos instrumentos y cada uno logra su participación de manera muy clara y precisa. Es un disco muy abierto, con mucho aire. Creo que esa es la diferencia. Y ahora estoy con una banda, tratando de generar en vivo esa propuesta y vamos bien”, adelantó.

Si bien el grupo trabaja como sostén del proyecto solista, “a veces, nos hacemos llamar Marcelo Saccomanno y los sacco mannis, que eran los ladrones de los caminos... Son Mariano Barrientos (guitarra), Germán Lema (teclados), Víctor Batán (batería), Gabriel Cortéz (bajo) y Federico Ingaramo (guitarras y efectos)”. Además del elenco estable, “para la presentación ya nos dijeron que sí Camila Bendersky (violín) y Arturo Bascary (violín).

También es eso generacionalmente: poder compartir escenario después de tanto tiempo, con músicos con los que venimos tocando hace mucho, cuando éramos jóvenes y empezamos el andar… Como con Cami y Fede, asumiendo el desafío de ser los protagonistas hoy, con honestidad y compromiso”, prometió.

La obra ya está finiquitada. “El disco está masterizado, está terminado… Había salido un subsidio del INAMU para replicar unos CDs y estoy esperando el objeto, porque para mí todavía el objeto CD tiene un valor simbólico.

Puede ser que llegue o no pero puse como fecha el 22 de junio para presentar el CD en vivo. ¿Te acordás de aquellos lanzamientos? Bueno, así… Y quiero subirlo a todas las plataformas que hoy son método de difusión más común. Está terminado pero lo tengo bastante encanutado, por una cosa romántica que tengo de cuando era pendejo”, insistió.

El primer disco solista de Saccomanno tendrá un tratamiento pocas veces visto. “Viste que vino Martín Vitaliti, así que estamos restableciendo nuestra relación, afectiva pero también artística… Él se dedicó al cómic y a la novela gráfica, entonces el disco va a ser un cuadro. Son mil las copias pero empezamos con 500 tapas que van a ser diferentes. Él como artista conceptual, plantea un cuadro y la explosión de ese cuadro. Cada tapa, es un fragmento de esa obra”, avisó.

El planteo responde a un concepto. “El disco se llama Felicidad y pensábamos simbólicamente que en realidad, uno tiene un fragmento de esa felicidad. La felicidad es una explosión inasible pero cada uno tiene un pedazo distinto al del otro, aunque forme parte de una misma obra. Así que jugamos con eso, nos engolosinamos con ese concepto y estamos trabajando. Si bien tiene un formato chiquito, como la tapa de un CD, la mira es que no quede grabado en una caja. No quiero que está guardado, quiero que esté contra la pared o contra la ventana, sabiendo que también tenés una obra original de Vitaliti en la ventana”, resaltó el “Negro”. En estado de gracia.

Junto a Fernando Cabrera

Mientras trabaja para afrontar la presentación de “Felicidad” el próximo 22 de junio, Marcelo Saccomanno tendrá un par de citas igualmente gratificantes. “La más estimulante o desafiante es la del sábado 5 de mayo (desde las 21) con Fernando Cabrera en el Camping Musical. Fui convidado por Paola (Vázquez), de Sea Producciones, que me invitó, pensando en proyectar lo del autor, lo del cantante, del músico, teniéndolo a Fernando como un referente de mi obra y la de muchísimos hacedores musicales y poéticos. Así que va a ser hermoso poder compartir ese momento ahí”, avisó.

El anfitrión no irá a presentar su banda. “Va a ser más íntimo, porque también la propuesta de Fernando va a ser así. La idea es llevar la guitarra y quizá, mostrar las canciones en su estado más esencial. Más despojado: guitarra y voz. Mostrarlas quizá como cuando salen, ¿viste? Porque después, uno las viste y las adorna… Pero mostrar las canciones como cuando salen en mi casa. Seguramente serán cinco, algunas del disco y otras de esta etapa posterior, porque… Después de grabar un disco: ¿qué hago?”, se preguntó en voz alta con cara de susto. “¿Podré hacer una canción nueva que esté como a la altura de lo que acabo de hacer? Midiendo con la vara de uno, ¿no? No de lo bueno y lo malo… Entonces, salieron un par de canciones muy bonitas y me parece que es la oportunidad para echarlas a andar”. Estreno de lujo tendrán.