Publicidad
 

INAUGURABA ANOCHE EN SALA FREY

|
27/04/2018

Siete artistas presentan “Patagonias: un archivo (im)posible”

Siete artistas presentan “Patagonias: un  archivo (im)posible”
Siete artistas presentan “Patagonias: un archivo (im)posible”

Residentes en otras tantas localidades de la región, difuminan su identidad personal para aportar a la colectiva desde el lenguaje audiovisual, el visual, las letras y las artes escénicas. El final (por ahora) de un intenso proceso.

Hasta el 14 de mayo estará en exposición “Patagonias: un archivo (im)posible”, muestra grupal que se inauguró anoche en la sala Frey, del Centro Cívico. Hace las veces de anfitriona barilochense Maia Gattás Vargas, en el marco de un colectivo que se integra además con Álvaro Martín, Tamara Padrón, Gabriela Hernández, Cecilia Agel, Nerea Parker y Maximiliano López, quienes son vecinos de Santa Rosa (La Pampa), San Martín de los Andes, El Bolsón, Lago Puelo y Río Grande (Tierra del Fuego). Las y los expositores definieron su propuesta como “la instalación de un archivo poético abierto” que pone en tensión “los imaginarios sociales y regímenes de visibilidad en torno a las identidades patagónicas”.

El Cordillerano dialogó con Gattás Vargas y Agel cuando aún se encontraban en pleno montaje. La primera explicó que “Patagonias: un archivo (im)posible, surge de una beca de formación que obtuvimos en 2016. Convocaban a artistas embrionarios (risas) de la Patagonia, pero se replicaba en otros puntos del país: el NOA y demás lugares, menos Buenos Aires. Entonces, tuvimos una formación en el IUPA, íbamos cada 15 días los fines de semana y teníamos que ir haciendo distintos ejercicios”.

Aportó la expositora que “la consigna era arte trans-disciplinario, mezclar disciplinas... Por ejemplo, en el grupo está Cecilia, que es de artes escénicas, varios que somos de artes visuales, una chica que es audiovisual y Tamara Padrón que es de letras… Entonces, los ejercicios eran probar de hacer instalaciones o montajes mezclando todas las disciplinas... A pesar de algunas cosas que fallaron, la idea era presentar un proyecto a fines de ese año, con un grupo ya fijo después de varios intercambios”.

En definitiva, “nosotros terminamos conformando este por afinidad intelectual e ideológica”. Por su parte, Agel reafirmó: “somos siete. Hay un chico de Ushuaia, otro de Lago Puelo, yo soy de El Bolsón, Maia es de acá de Bariloche, Tamara de San Martín y Nerea, de La Pampa. Somos siete de distintos lugares de la Patagonia”, enfatizó. El resultado del proceso, “es el trabajo de un año. Desde 2016, cuando terminamos de conformar el grupo, y todo 2017, trabajando un poco a distancia y encontrándonos los que estábamos más cerca”, historió Gattás Vargas.

Fisuras en la identidad

La experiencia barilochense tiene un antecedente. “La primera prueba la hicimos en Ushuaia en septiembre del año pasado… Nos propusimos trabajar con la idea de la Patagonia, fisurar la idea de la identidad de Patagonia porque veíamos que, si bien todos somos patagónicos entre comillas y el programa tenía ese enfoque, había muchas variables dentro de la Patagonia, muchos paisajes y realidades, algunas comunes y otras muy disímiles.

Entonces, consideramos que la idea de Patagonia muchas veces es muy homogénea, muy asociada a lo que se vende for export, una idea turística. Y lo que nos interesaba era ir generando fisuras a esa idea”, insistió.

Visualmente, “lo que proponemos es un archivo que reúne varios trabajos nuestros, que fuimos haciendo a lo largo de este año. Hay desde videos, fotos, un juego, objetos… Es un archivo que tiene diferentes cosas. En el juego ocurren algunas acciones y los espectadores si quieren, pueden jugar”, invitó Agel. Su compañera sumó que “por un lado, está la idea de archivo, para que al conformarnos como grupo, pudieran entrar y salir contenidos”.

Quiere decir que “uno puede hacer una obra que hoy está en el archivo y mañana puede no estar, pero también está la idea de poder invitar en el futuro a otro artista que sume al archivo. Que quede la idea de cosa abierta que se puede compartir. Cada muestra puede ser distinta: si a esta misma la montáramos en San Martín, La Pampa o donde sea, que pueda tener otras características… Es como que hay una identidad homogénea, pero es móvil”, señaló Gattás Vargas.

El concepto también tiene que ver con “la imposibilidad de definir a la identidad patagónica porque es inventada, construida y va cambiando históricamente. Se la inventó desde la Campaña al Desierto, esa idea se fue fisurando, hoy se supone que estamos en otro momento, aunque podemos decir que la Campaña al Desierto sigue por otros medios… Pero está la idea de Patagonia como lugar para el turismo, como lugar bello… Nos pareció que había que reconocer esa imposibilidad, que nosotros mismos al conversar, notábamos porque las realidades de La Pampa y de Ushuaia son muy distintas, aunque supuestamente sean Patagonia”, aportó la artista. O mejor dicho, Patagonias, en plural. Aunque el corrector de Word marque error.

Menos individuo, más grupo

Quienes concurran a la sala Frey no se encontrarán con una exposición convencional. “Lo que acordamos es que, lo que forma parte del archivo es una obra anónima... No es que cada obra tiene un nombre al lado, aunque algunas tienen un título. El artista lo entrega al archivo, lo dona… Si quiere, lo puede usar también en su vida, pero ya no es de Maia o de Cecilia, es del archivo. Lo mismo con los que puedan hacerlo a futuro, entonces se borra un poco la idea del autor a favor de la idea de grupo. Somos nosotros los que hacemos la propuesta inicial pero también estamos abiertos a que se pueda sumar gente, más artistas patagónicos”, señaló Maia Gattás Vargas, la barilochense del grupo.

Cecilia Agel aportó que los trabajos “se basan en tres ejes porque sumar a otros artistas nos lleva a re-pensar un montón de cosas: el cuerpo, el territorio y la memoria. Todos los trabajos que elaboramos a lo largo de estos dos años, se basan en esos ejes. Algunos fueron propuestos como trabajos en dominó: uno llevaba a otro… Otros, con un tema en común y entonces, cada uno proponía lo que quería desde su lenguaje”, explicó.

Uno de ellos “fue el agua. Entonces, cada uno, en su región, en su localidad, hizo una acción o una obra, porque a esta altura el agua es un problema en todo el mundo, pero en la Patagonia tiene su particularidad. Yo hice una video performance o como se llame”, confió Gattás Vargas. “Volvemos a que la obra es anónima, salvo en el caso de cuando tenemos que poner el cuerpo. Pero para la del agua, en Quemquemtreu hice una acción y traigo el registro de esa acción”, añadió Agel. “Porque también tuvimos que hacer eso: adecuar todo para poder meterlo en un archivo… Por lo menos, para los que no somos de visuales, fue un doble trabajo”, señaló.