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06/04/2018

Sobreseyeron a un sujeto acusado por amenazas simples

En octubre del año pasado, Maximiliano Campobassi fue imputado por el delito de amenazas simples.

Así lo resolvió el juez Héctor Leguizamón Pondal, asignado al caso ante el pedido de control de acusación que requirió el fiscal Tomás Soto. Sin embargo, ante planteos de la defensa el magistrado entendió que la petición fiscal había sido por fuera del plazo de cuatro meses que le asignaron al formularse cargos y dispuso el sobreseimiento definitivo de Maximiliano Campobassi, sobre quien pesan sospechas de haber acosado a un numeroso grupo de mujeres.

En octubre del año pasado, Maximiliano Campobassi fue imputado por el delito de amenazas simples, en el marco de una audiencia de formulación de cargos requerida por el fiscal Martín Govetto. En esa ocasión el juez de Garantías Bernardo Campana otorgó un plazo de cuatro meses -el máximo previsto- para desarrollar la investigación de un caso reconocido por actores judiciales como sencillo. Luego fue designado el fiscal Tomás Soto a la misma Unidad Temática de Govetto y en la división de casos, quedó a cargo entre tantas otras causas, de la que tenía a Campobassi como acusado.

Durante ese tiempo debían colectarse todos los elementos de prueba que servirían para luego llevar el caso a juicio o aplicar una solución alternativa al conflicto. Sin embargo, en una audiencia que había sido requerida por el mismo Ministerio Público Fiscal para el control de la acusación, el juez que intervino consideró que la presentación fiscal había sido extemporánea, por fuera de los plazos previstos y consecuentemente dictó el sobreseimiento del acusado, tal como lo establece el Código Procesal Penal rionegrino.

La causa que fue puntapié inicial para que otras veinticinco mujeres se animaran a narrar los episodios que habían vivido con el mismo individuo y con mecanismos muy similares entre caso y caso, culminó tras la resolución del magistrado, aunque la fiscalía asentó en la audiencia oral y pública que impugnará la decisión y acudirá ante el tribunal de impugnación.

La resolución de Leguizamón Pondal, se dio luego del pedido del defensor particular Sebastián Arrondo, quien opinó que la petición para la audiencia de control de acusación había sido realizada fuera de término, aún sin contar los días que transcurrieron durante la feria judicial de enero.

Lo curioso de la resolución de Leguizamón Pondal es que en otros casos, en situaciones similares, no se contaron los días de feria para dar por finalizada la acusación. Y no es un dato menor: contando los días de la feria judicial, el plazo para la presentación de la acusación vencía el 14 de febrero, exceptuando dichos días, el plazo de la investigación preliminar agotaba el 14 de marzo, el mismo día que la fiscalía presentó la petición de audiencia.

Maximiliano Campobassi (30) había sido acusado de haber amenazado a una vecina con la que acababa de conocerse y pretendía iniciar una relación sentimental. Según describió el fiscal, el día 11 de septiembre de 2017 la mujer alquiló un departamento en el mismo edificio en que el joven vive con su madre y se conocieron por los pasillos del inmueble.

Hasta que una noche se produjo una discusión, la mujer tuvo miedo y le pidió que se retirara del departamento, mientras que el joven en tono amenazante le contestó “esto no va a quedar así” y se quedó tras la puerta gritando y enviándole mensajes de texto de manera incesante con el mismo tono. La mujer pidió ayuda a una amiga, pero nunca pudo bajar para abrirle la puerta del edificio porque el sujeto se había quedado en la puerta.

A partir del día siguiente, el hostigamiento continuó mediante el envío permanente de mensajes de texto, que continuaron hasta el 26 de septiembre. El fiscal mencionó que tomó conocimiento de que otras mujeres atravesaron situaciones similares con el acusado, aunque no todas se animaron a denunciarlo y advirtió que tomó conocimiento que en la oficina pública para la que trabajaba –fue cesanteado-, se tramitó un sumario administrativo interno porque se registraron comportamientos similares con compañeras de trabajo y ciudadanas comunes que asistían a la oficina a realizar trámites.

Durante la investigación preliminar se realizaron diversas medidas probatorias cuyo resultado fue conocido extraoficialmente y colocaban al acusado en una situación comprometida. Por un lado, un peritaje sobre el teléfono celular del acusado y por otro una pericia psiquiátrica y psicológica que arrojó resultados concluyentes sobre la personalidad de Campobassi.