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NUEVO ESTIMULO CREATIVO

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18/03/2018

La Maroma se llenó de “aves argentinas”

La formación que integran Marisa Di Giambatista y Cristina Villafañe tocará el sábado en Las Grutas, en el marco del Festival de Aves Playeras.
La Maroma se llenó de “aves argentinas”
La Maroma se llenó de “aves argentinas”

Con su música, realzarán la llegada del playero rojizo, una especie de energía inagotable.

Un acercamiento oportuno entre La Maroma y Aves Argentinas hizo que el grupo barilochense no sólo tuviera la chance de tocar el sábado en Las Grutas, además abrió ante la dupla que integran Marisa Di Giambatista y Cristina Villafañe un nuevo horizonte creativo. En efecto, al compartir avistamientos y caminatas con los aficionados a la ornitología, la inspiración de las músicas se dispara más fácilmente.
“Estamos en pleno vuelo”, bromeó la primera, en la Redacción de El Cordillerano. “En octubre ya nos habían invitado al encuentro anual de Aves Argentinas, en Esquel. Hicimos nuestro espectáculo y fue muy interesante porque fue para todos los observadores de aves, o sea, para familias. Había algunos niños que por supuesto, se pusieron delante, pero era una cena enorme y tocamos para todos, así que terminaron los grandes tocando los toc-toc en El pájaro carpintero o volando con El cóndor. Fue hermoso ver ese entusiasmo”, confió.
Di Giambatista encontró que “los observadores de aves son gente muy sensible, que tiene una disposición muy grande para la escucha y la calma. Se nota porque es muy hermoso caminar con ellos e ir escuchando, entonces valoraban muchísimo ver lo que más aman, es decir las aves, hechas canciones”, sintetizó. Después de la cita esquelense, “pudimos ir a Conesa, donde había otro encuentro, en un ambiente completamente distinto, frente al río Negro”.
En la localidad del Valle Inferior, “hicimos avistajes con ellos (los integrantes de Aves Argentinas) en la zona de la costa del río… Otro mapa, otro recorrido, con especialistas que nos iban diciendo y ahora, tenemos otra alegría porque hace un tiempo que nos contrataron para ir a Las Grutas al encuentro de playeras”. Entusiasmada con la temática, la fundadora de La Maroma enseñó que “el emblema más importante es el playero rojizo, un pajarito que vuela desde Canadá hasta Ushuaia”.
Los individuos de esa especie “nacen en Canadá, cuando están un poquito crecidos emprenden el vuelo, hacen algunas paradas y llegan hasta Ushuaia. Es impresionante: ¡32.000 kilómetros! En el medio, pasan por la bahía de San Antonio Oeste. Entonces, esta es la época en la que va a llegar a descansar y alimentarse, para después llegar hasta Ushuaia. Así que estamos trabajando para poder hacer una canción en su honor, vamos a ver si lo logramos”, anticipó.

Casi un disco específico

Además del homenaje al playero rojizo, en el acontecimiento de Las Grutas “vamos a presentar todas las canciones específicas que tenemos sobre aves. Son un montón y casi decimos: bueno, armemos un disco solo de aves. Es maravilloso… Estamos muy felices porque se armó un mundo específico con esta parte de la fauna”, realzó Di Giambatista. La convocatoria de Aves Argentinas resultó del conocimiento. “Sí, algunos nos escriben: me interesa tu trabajo. Cuando se dé la oportunidad nos gustaría… Empezó a darse y nos fueron conociendo. En el Encuentro Anual de Aves Argentinas había gente de todo el país, entonces se fue ampliando y ahora tenemos la alegría de ir hasta Las Grutas con este acontecimiento tan importante: el playero rojizo”.
Para La Maroma se trata de una nueva etapa, porque ya no se consagra exclusivamente al público infantil. “Es muy interesante descubrir que los adultos, cuando se sueltan, también pueden ser niños y disfrutan muchísimo. En Esquel tuvimos un gran regalo: estaba Tito Narosky, el gran referente en conocimiento de pájaros, autor de la guía de aves argentinas más importante. Ya tiene 85 años, por supuesto se llevó nuestra música, le encantó, estuvo con nosotros con el toc-toc tocando El pájaro carpintero (risas). Eso fue maravilloso, un regalo de la vida que un ser tan especial como él, se haya conectado con nosotros. Cada tanto le hablamos, él tiene nietos y les llevó nuestra música”, festejó la vecina de Los Coihues.
Pensar en público adulto “es interesante porque se puede adaptar de todas maneras. Yo digo que la buena música, es buena y va más allá de ser infantil o no. A veces, cuando dicen música infantil, pareciera que fuera medio tonta y no, la buena música es para todos. De hecho, yo escucho lo que considero buena música infantil y la disfruto muchísimo. Se generan climas muy especiales que el adulto también puede disfrutar, el límite no es tan claro: en qué momento deja de ser para niños y disfrutable para grandes”, señaló.
Ante la chance de conocer en profundidad nuevas especies, la inspiración se dispara. “Sí, a mí me pasa mucho. A uno le llega determinada especie y se crea una imagen interna o algo especial que te llama de ese ser vivo. Ahí surge la imagen y en mi caso, como soy música, se traslada a la música. De hecho a Cristina, que compuso El choique y El guanaquito le pasó lo mismo: anduvo por la estepa un montón por la Ruta 40 y me dijo que no podía no hacer una canción cuando los veía todo el tiempo y estaban con ella. A mí me ha pasado también con las demás canciones. Surge esa imagen interna que se plasma en lo musical”, subrayó. Grata manera de prolongar la naturaleza.

En la antesala del tercer CD

Más allá de la chance de interactuar con Aves Argentinas, La Maroma sigue “con sus canciones, aumentando el repertorio”, confió Marisa Di Giambatista, una de sus integrantes. “Estamos grabando el tercer disco, que va a salir con el cancionero nuevo, con otras especies. Y ya tenemos todo el material para el cuarto, así que mientras nos dé el cuero vamos a seguir trabajando con especies nuevas y grabando”, anticipó. Al parecer, la vida patagónica es inasible.
”Hay muchas especies, sí”, confirmó la compositora e intérprete. “De repente, vas caminando y decís: ¿y esto? El mundo vegetal ni hablar, es inmenso... Ahora estamos en plena grabación y diseñando el librito del cancionero. Esperamos que en unos meses pueda estar. Tenemos una canción especial para Bariloche, una sobre el arroyo Gutiérrez, que es por donde yo vivo. También nos fuimos más para el Atlántico, con el mar, las ballenas y los pingüinos porque hemos estado tocando por ahí y también nos inspiramos. Otras sobre la bandurria, el coihue, el piche, la menta… La adoradamente menta, dedicada a mi amiga (la médica naturista) Sara (Itkin), que siempre me preguntaba cuándo iba a hacer una canción sobre la menta. Hay un montón”, insistió.

Adrián Moyano - [email protected]