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02/01/2017

Cómo extremar los cuidados para evitar picaduras de chaquetas amarillas

- UNO DE LOS PROBLEMAS QUE LLEGA CON EL VERANO - Los días de altas temperaturas van de la mano con las actividades al aire libre, pero para muchas personas, la presencia de las chaquetas amarillas significa dejar de disfrutar. Pese a no ser insectos agresivos son comunes los casos de picaduras, por lo que se deben tomar recaudos para evitarlas, así como colaborar con el proceso de extinción de las mismas.
Cómo extremar los cuidados para evitar picaduras de chaquetas amarillas
Cómo extremar los cuidados para evitar picaduras de chaquetas amarillas

Por Susana Alegría
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El Grupo de Ecología de Poblaciones de Insectos (GIPE) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), desarrolla actividades de investigación y asesora acerca del comportamiento de estos insectos, ante el primer llamado alarmante de los vecinos. Vale aclarar que ellos no se ocupan de tareas de ataque en nidos.

Su origen
Se trata de una especie exótica que se estableció en la Patagonia en los años 80. Contrariamente al decir popular, no fue introducida para el control poblacional de los tábanos, sino que llegó con el transporte de madera en los puertos, siendo su origen la región del mar Mediterráneo. En cercanías de Chos Malal es donde fue observada por primera vez, invadiendo luego desde el norte de la Patagonia hasta el norte de Santa Cruz, incluso llegó a Mendoza y el sur bonaerense.

Comportamiento
Son depredadoras y carroñeras, se alimentan de gran variedad de insectos, pero su dieta varía durante cada temporada, está compuesta básicamente de hidratos de carbono en primavera y otoño y de proteínas en el verano.
Las colonias están formadas por la reina, hembras obreras y los zánganos. Son las reinas las que se despiertan en primavera y comienzan a explorar el terreno para luego construir sus nidos, generalmente en lugares protegidos y secos, pero en cercanías de sitios soleados, con disponibilidad de agua y reparados del viento. Asimismo pueden utilizar galpones, techos y paredes de las viviendas.

Reducir la población de insectos
Desde el INTA aconsejan llevar adelante una serie de estrategias para reducir sus poblaciones y evitar así las molestias que puedan ocasionar. A principios del verano ya han establecido sus nidos, los que en el caso de ser detectados, deben ser eliminados.

Medidas de prevención

No es necesario esperar a que aumente la población de chaquetas para comenzar a tomar medidas. Uno de los recaudos necesarios es no dejar bolsas con residuos ni restos de alimentos, si se va a comer al aire libre, prestar atención a lo que se lleva a la boca porque puede haber algún insecto posado en la comida. No andar descalzos y estar atentos en el momento en que los niños salen de las piletas hogareñas. Sacudir la ropa o mantas antes de utilizarlas.

Cómo combatirlas de manera directa

Una forma directa es la destrucción de sus nidos en el caso de ser detectados. Para hacerlo es más simple buscarlos al amanecer o atardecer ya que el flujo de chaquetas hacia sus nidos es más intenso. También se puede dejar un plato con carne y observar hacia dónde llevan el alimento, puesto que las obreras no pueden digerir bien el alimento que recolectan, por tal motivo, lo llevan al nido.

Los subterráneos se encuentran en sitios soleados y con pendiente, en esos casos se aplica algún combustible o insecticida líquido en la entrada, la que luego debe ser tapada con un trapo embebido con el mismo. No se debe encender para evitar incendios forestales o quemaduras de quién lo está realizando.

Los nidos en paredes o techos se pueden eliminar aplicando insecticida en aerosol en la entrada, siendo los más recomendados los que matan cucarachas.

Trampas caseras

Trampas de botellas de gaseosas: Cortar las botellas en la parte superior y darlas vuelta a manera de embudo. Colocar el cebo colgado en el extremo de la botella sin que toque el fondo. Llenar el fondo de la botella con agua y detergente. Usualmente las avispas cortan un pedazo de alimento mayor al que pueden acarrear, cayendo al agua. El detergente disminuye la tensión superficial del agua con lo cual las avispas se hunden y se ahogan.

Ante una picadura

Cuando alguien es picado por una chaqueta amarilla, en el momento se debe aplicar una compresa fría sobre la piel afectada reduciendo así la absorción del veneno y aliviando el dolor. Si hay hinchazón con dolor y calor, se debe consultar al médico rápidamente.

Cifras

En la Patagonia, el promedio de nidos por hectárea en bosques modificados de coihue es de 3.4, lo que significa que hay unas 6.000 avispas por hectárea en el pico de la temporada de verano.

Más agresivas al finalizar el verano

Al final del verano, se tornan más agresivas por la combinación de señales externas e internas, que les indican el fin de su ciclo, la menor abundancia de alimentos (menos insectos, en especial larvas) y la mayor demanda del nido que comienza a producir reinas y zánganos. Es por ello que es cuando debemos extremar los cuidados para evitar complicaciones por una picadura.