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02/06/2015

Pablo Cañumil echará luz sobre la salamanca

- EN EL MARCO DEL ENCUENTRO INTERCULTURAL -  El docente de idioma mapuche pondrá en común el concepto de “rününtumapu”, espacios donde antiguamente, los mapuches adquirían y compartían conocimientos. Los sacerdotes de la colonización rápidamente los convirtieron en sitios donde se pactaba con el diablo.
Pablo Cañumil echará luz sobre la salamanca
Pablo Cañumil echará luz sobre la salamanca

Sobre sus características se explayará el próximo jueves el profesor de idioma mapuche Pablo Cañumil, quien tendrá a su cargo la exposición inaugural del Encuentro Intercultural “Taiñ rakizuamün entulepaiñ (aquí estamos sacando nuestro pensar)”. La sucesión de acontecimientos cuenta con la organización del Colectivo Intercultural Mamül Müley y de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Bariloche. La charla de Cañumil principiará a las 16 en la sala de prensa del Centro Cívico.

A modo de anticipo explicó el inminente disertante que “hace más o menos cuatro o cinco años, me empezó a hacer ruido el tema de las charlas o relatos sobre la salamanca, más que nada en el campo o con abuelos que ahora están en la ciudad. En base a eso empecé a preguntarme, ya que estaba aprendiendo mapuzungun, si existía una palabra para eso de la salamanca… No encontré ninguna, pero empecé a preguntarles a los abuelos dónde se iba a buscar el conocimiento o dónde se aprendía antes, porque ahora están las escuelas o las universidades. En base a eso empezó a salir el tema del rününtumapu”.

Compartió el educador mapuche que “después, investigando en escritos más anteriores o de la época de la evangelización, aparece el concepto de rününtumapu pero tenemos que tener en cuenta que esos escritos son parte de la evangelización, hechos por curas o por gente que venía mandada de la Iglesia. Aparece el término pero se traduce como salamanca. Pero para el pueblo mapuche y personas mapuches, hablar del rününtumapu no es como lo tituló la Iglesia, algo malo o del diablo. El rününtumapu es un lugar donde se comparte y se va a adquirir conocimiento”.

La terminología corresponde sobre todo al territorio mapuche al este de la cordillera de los Andes. “En lo que es Puelmapu, hay varios lugares geográficos en los que uno puede detectar específicamente a los rününtumapu. Dentro de los escritos de la época encontramos un rününtumapu bastante grande y concurrido, pero aclaro que el concepto de rününtumapu es muy de Puelmapu, porque cuando anduve en el Ngulumapu (hoy bajo jurisdicción de Chile) consulté sobre el rününtumapu y todas las conversaciones caían en Puelmapu. Es algo muy de acá, a diferencia del pillan (fuerza o poder del volcán), que es más de Ngulumapu y de la zona de la cordillera. En el Kalfümapu (Tierra Azul), es decir, en la zona que actualmente es provincia de Buenos Aires, hay un lugar: el Kuramalal, que era muy transitado y muy visitado, tanto por gente de acá de la zona de Puelmapu como de Ngulumapu. Y hay relatos de Kalfükura, que lo visitó muchas veces y también de algunos toki (autoridades para la guerra) de Ngulumapu que venía a adquirir conocimiento a ese lugar”.

Enseñó Cañumil que “la mayoría de los peñi que fueron toki generalmente adquirían conocimiento en esa zona. Igual hay que ver que el rününtumapu se puede comparar con una escuela o una universidad porque por así decirlo, hay diferentes disciplinas de formación. Por ejemplo, en los relatos generalmente aparece que tal persona tiene el don de ganar a la taba, o que tiene el don de ser jinete, o que tiene el don de cantar… El don se relaciona mucho con el rününtumapu, es el lugar donde uno va a adquirir determinado oficio o don. Por ejemplo, el don de weupife (historiador) o de ngillatufe (guía del ngillatun)… Son conocimientos que generalmente, se adquieren en el rününtumapu”, precisó. Es hora de que afloren estos conocimientos ancestrales sin intermediaciones antojadizas. AM

Con el sello de la Inquisición

Desde ya, la demonización de los espacios en cuestión fue obra de los sacerdotes que llegaron con el plan de implantar una religión ajena a los pueblos que aquí vivían. “Es muy parecido a lo que pasó con el pillan, nada más que el rününtumapu siempre quedó como mal mirado”, trajo a colación Pablo Cañumil, profesor de idioma mapuche y profundo conocedor de la cultura de su pueblo. “Pero si recorremos la evangelización y lo que ellos escribieron, en las primeras épocas el pillan era visto como algo malo, donde entre comillas, se iba a pactar con el diablo. Después, parte de la historia fue cambiando y los mismos curas admitieron que el pillan no era algo malo, sino algo que beneficiaba a los mapuches. Pero el rününtumapu quedó relegado a eso del pacto con el diablo”.

Para Cañumil la dañina asociación se explica porque “la colonización vino de España y de la época de la Inquisición, con el tema de las brujas y los brujos, que iban a adquirir ciertos poderes en la salamanca. Por eso se trajo el término y se lo impuso al rününtumapu. Incluso hoy el concepto de salamanca está muy discutido porque tenemos que recordar que esa palabra aparece cuando el poder predominante era la Iglesia y perseguía a las mujeres que ellos consideraban brujas”.

Nada que ver con las geografías umbrías o tenebrosas. “Al rününtumapu se lo traslada a las cuevas, a los lugares oscuros, a esas zonas… Me pongo insistente con la Iglesia porque ellos fueron los que dijeron que las salamancas estaban en parte oscuras, donde había piedras o pozos. En realidad, el rününtumapu puede estar en cualquier parte porque es un lugar de conocimiento”, precisó el estudioso mapuche.