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08/01/2015

Proyecto Huemul, la historia de un engaño

- RESEÑA -  En la Isla Huemul, se desarrolló un proyecto científico a cargo del austríaco Ronald Richter desde 1948 hasta 1952, durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón. A fines de 1949 se inició la construcción de laboratorios secretos destinados a este proyecto en la Isla Huemul, en el lago Nahuel Huapi de la Patagonia argentina.
Proyecto Huemul, la historia de un engaño
Proyecto Huemul, la historia de un engaño

Desde 1948 el físico alemán Ronald Richter presentó al Presidente Perón un proyecto para desarrollar la fusión nuclear controlada en frio, posibilidad que en ese momento no había logrado ningún laboratorio en el mundo y que hasta la actualidad, es un tema de gran interés porque implicaría contar con una fuente prácticamente inagotable de energía, que se pensaba utilizar en la transformación industrial del país.

El 21 de Junio de 1949 se inicia la puesta en marcha y la construcción de las edificaciones en la isla. No se escatimaron gastos, que fueron obtenidos de "Gastos Reservados", excusándose que eran para un proyecto de envergadura confidencial. Se instalaron equipos diseñados por arquitectos y trabajadores especiales, se compro equipo de última generación, se cerco la zona con personal de infantería y se dispusieron de todos los medios al alcance de Richter.

Un mes más tarde, por decreto presidencial se crea el "Centro Huemul", ubicando en su dirección y coordinación general al científico austriaco.

Richter comienza con sus trabajos, ahora ya ubicado en un lugar de su preferencia, y con todo a su disposición y conveniencia. Tal es así, que decide tener colaboradores de confianza que lo ayuden en su tarea. El coronel González, en manera de "asesor multipropósito" (sin un cargo oficial en el tema todavía) recomienda la elección de científicos locales. Richter rechaza inmediatamente la propuesta, acusando que aquí no se tenían los conocimientos avanzados que se necesitaban para los propósitos a realizar.

En este momento de total entusiasmo, el "Proyecto Atómico Huemul" tenía máxima prioridad, todos los actores y recursos estaban destinados a satisfacer las necesidades del anterior. Inclusive el presidente Perón le otorgaba una gran importancia al proyecto. Participaba activamente de las reuniones sobre el tema, y siempre hacia lugar en su agenda para tratar cuestiones referidas a Huemul. Inclusive, el 8 de Abril de 1950 decidió visitar la isla con su esposa Eva Duarte, en donde mantuvieron "conversaciones secretas" con el matrimonio Richter, hace varios meses asentados en el lugar.

Perón y su esposa quedaron fascinados y maravillados por las magnitudes de las estructuras construidas en la isla y las que se estaban por construir.
Richter iba adquiriendo cada vez más confianza y poder, apoyado por el presidente. Como ejemplo de esto cabe mencionar brevemente un episodio en donde Richter ordenó construir un reactor, y luego ordeno demolerlo. Perón ordeno demoler el reactor.

A medida que el tiempo pasaba, las dimensiones del proyecto aumentaban y no se podían seguir administrando improvisadamente. Es por eso, que el 31 de Mayo de 1950, por un decreto presidencial se dio origen a la Comisión Nacional de la Energía Atómica (CNEA).

Este organismo encontraba a Perón como presidente, al coronel González como Secretario General, a Mendé como en encargado de brindar logística y planificación, y a Ronald Richter. Esto era un primer paso que mostraba sólida y tangiblemente, los resultados que virtualmente serían enormes y sorprendentes.

El "Proyecto Atómico Huemul", avanzando en secreto, va dejando huellas de diversos tipos, y va sembrando indirectamente las semillas que crecerán y formaran la comunidad científica sobre tecnología y sobre energía nuclear, que se cosechará en el futuro, y con creces.

Progresando el proyecto, la cantidad de material demandado era enorme, y la manía de Richter de pedir un instrumento, y luego sobre la marcha cambiar el pedido o modificarlo causaba una gran problemática y atraso en las investigaciones.

Concluyó el año 1950, y el "Proyecto Atómico Huemul" todavía no había anunciado resultados. Si bien Richter se encargaba de decir continuamente entre sus íntimos que se estaban alcanzando resultados increíbles, nada de esto había sido concreto.

En marzo de 1951 Richter comunicó a Perón que los experimentos habían tenido éxito y el gobierno anunció: "El 16 de febrero de 1951 en la Planta Piloto de Energía Atómica en la Isla Huemul, de San Carlos de Bariloche, se llevaron a cabo reacciones termonucleares bajo condiciones de control en escala técnica."

Se podría asegurar y prácticamente confirmar que Perón quería utilizar este fenómeno como un hecho político de excelencia. El golpe moral que este generaría requería que la atención este puesta en este.

Los periodistas atónitos escucharon atentos. No se sabía en el entender popular a que se refería el presidente, ¿Se había obtenido energía atómica? ¿A qué se refería con Isla Huemul y termonuclear? ¿Quién había logrado esto?

Estas preguntas fueron respondidas poco a poco por el presidente y el científico, que se encontraba a su lado. Perón lo presentó, dijo que era austriaco nacionalizado argentino y que en la isla él había desarrollado importantes avances en la materia nuclear que posibilitarían que la Argentina se ubicara en un lugar prestigioso a nivel de las potencias más poderosas y avanzadas del mundo.

Sencillamente se explico que se había obtenido el control de la energía de fusión nuclear, por primera vez en la historia mundial. Esta energía era similar "a la producida en el Sol"; muy potente y barata.

El científico además se animo a decir que en los experimentos se había tratado el tema de la bomba de Hidrogeno, que los Estados Unidos estaban desarrollando desde hace tiempo, y que se habían descubierto los secretos de la misma, que los estadounidenses estaban equivocados en sus conjeturas planteadas.

Finalmente, Perón se encargo de aclarar, que el dominio de este tipo de energía que había alcanzado la Argentina, sería utilizada solamente con fines pacíficos en materia de energía e industrialización.

La Comisión Nacional de Energía Atómica estuvo primeramente al mando del Coronel Enrique P. González y a partir de 1952, se hizo cargo el Capitán de Fragata Pedro Iraolagoitia.

En septiembre de 1952 la Isla Huemul fue visitada por una comisión fiscalizadora integrada por José Antonio Balseiro, Mario Báncora, Manuel Beninson, Pedro Bussolini y Otto Gamba.

Balseiro fue traído especialmente de Mánchester para integrar esta comisión. Su participación en la misma fue en realidad fortuita, pero finalmente resultó una de las más relevantes. Fue el propio Balseiro quien tuvo que decirle a Perón que había sido engañado.

Los informes fueron decisivos cuando a los pocos meses Iraolagoitía dio por concluido el Proyecto Huemul.

En noviembre de 1952, Perón tras leer los informes le quitó apoyo al proyecto de Richter y el proyecto se canceló. Ronald Richter se mudó a Monte Grande, en la provincia de Buenos Aires, donde vivió hasta su muerte, en 1991.

En 1954, usando parte de lo que fueron las instalaciones del Proyecto Huemul, la Comisión Nacional de Energía Atómica creó el Instituto de Física de Bariloche. Balseiro jugó un rol importante en la creación del instituto y fue su primer director.

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