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DIPUTADOS

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05/11/2026

Crisis en Paraguay: aprueban juicio político contra Santiago Peña pese a su renuncia

El colapso y la intervención de ueno bank desencadenaron un terremoto político que la dimisión del jefe de Estado no logró frenar dentro del recinto legislativo.

En un clima político sumamente agitado, la Cámara de Diputados de Paraguay decidió seguir adelante con el juicio político contra Santiago Peña pese a su reciente renuncia a la Presidencia del país. Esta decisión se produjo en medio de una de las peores crisis económicas y sociales de la última década en Paraguay. La génesis de esta crisis se encuentra en la estrepitosa caída del ueno bank, una entidad bancaria que tenía estrechos lazos con el Gobierno de Peña.

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La dramática reacción del Congreso parece haber sido impulsada por la publicación de un video en la plataforma X. En el mismo, se ve a Peña articular un mensaje en el que explica su salida como un intento de resguardar la estabilidad del país. No obstante, no se hizo cargo directo por el colapso bancario que tantos estragos ha causado en la economía del país sudamericano. La carta que envió al Congreso complementó su mensaje pidiendo tranquilidad para los ahorristas, aunque evadiendo responsabilidades.

El colapso del gigante digital ueno bank representa un terremoto dentro del sistema económico de Paraguay. Antes de su caída en desgracia, el banco había amasado alrededor de 850 millones de dólares en recursos del estado, entre los que se incluían sumas críticas del Instituto de Previsión Social (IPS), un organismo vital para las pensiones y otros servicios esenciales.

Los escándalos no se detuvieron con la bancarrota de la institución; el arresto de ocho altos ejecutivos, incluido el presidente y CEO del banco, ha reforzado la idea de un grave complot que podría tener ramificaciones incluso dentro del antiguo comité gubernamental de Peña.

Quizás el aspecto más controversial de este escándalo financiero es el velo de complicidad gubernamental. Durante el mandato de Peña, el auge del banco fue facilitado por insólitas transferencias de fondos públicos hacia la compañía, mientras que las alertas levantadas por inspectores del sistema financiero sobre créditos irregulares fueron desestimadas como meros signos de inquina política. No fue sino hasta septiembre cuando la burbuja crediticia explotó, revelando un fraude que impactó negativamente en cada esquina de la sociedad paraguaya.

El conflicto no solo ha remecido el panorama económico sino también ha conmovido al pueblo, visible en las manifestaciones masivas que han tomado las calles de Asunción. El centro de protestas se sitúa mayoritariamente frente al Congreso, donde ciudadanos indignados empuñan pancartas exigiendo justicia y la reparación del daño causado.

Esta efervescencia social no es un fenómeno aislado, sino un grito colectivo fed up con las estructuras corruptas que parecen permear en cada sector de gobierno y sociedad. Mientras tanto, la administración transicional tiene como tarea titánica restaurar la confianza del pueblo y las garantías de un sistema bancario aparentemente colapsado por la corrupción endemicada.