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02/11/2026

Ariana Paulina-Carabajal: la científica barilochense que abrió las puertas de la paleoneurología en Latinoamérica

La investigadora del CONICET y directora del Museo Paleontológico Bariloche fue distinguida por sus investigaciones pioneras en paleoneurología de dinosaurios en Latinoamérica y su labor de divulgación.
Una gran referente del estudio del cerebro de los dinosaurios.
Una gran referente del estudio del cerebro de los dinosaurios.

En un hecho significativo para la ciencia regional y nacional, la Dra. Ariana Paulina-Carabajal —investigadora del CONICET y directora del Museo Paleontológico Bariloche— fue distinguida con el Professional Excellence Award 2026 (Premio a la Excelencia Profesional), otorgado por la Association for Women Geoscientists (AWG) de Estados Unidos. El galardón reconoce su destacada trayectoria científica, sus aportes fundamentales en el estudio de los sistemas nerviosos de los dinosaurios y su permanente compromiso con el servicio a la comunidad y la divulgación.

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Nacida en Buenos Aires pero radicada en Bariloche desde sus primeros meses de vida, Paulina-Carabajal se formó como bióloga con orientación en paleontología en la Universidad Nacional de La Plata. «No nací acá, pero tenía ocho meses cuando llegué, así que para mí soy de Bariloche», expresa con orgullo la científica al recordar sus inicios y el impacto transformador que tuvo la disciplina durante sus primeros años de cursada.

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El nacimiento de una línea de investigación en Latinoamérica

Su acercamiento a la paleoneurología se dio tras ser convocada por el paleontólogo Rodolfo Coria para colaborar en expediciones en Rincón de los Sauces. Durante aquellos trabajos de campo emergió el hallazgo de una caja craneana de carnívoro que redefinió su carrera. Con el impulso de su mentora, la especialista Zulma de Gasparini, Ariana comenzó a estudiar las cavidades endocraneanas y la preservación de tejidos blandos mediante tomografías computadas.

«Sin darme cuenta, porque realmente no había dimensionado lo que estaba pasando, terminé abriendo una línea de investigación que no existía en Latinoamérica», explica sobre el proceso desarrollado entre 2004 y 2009 durante su doctorado. De los primeros moldes de látex pasó a la segmentación y reconstrucción digital en tres dimensiones, metodología que hoy le permite reconstruir la forma y estructura aproximada de los cerebros de especies extintas.

 

Desafíos tecnológicos y el trabajo en el laboratorio

El avance de esta especialidad en Argentina implicó superar importantes barreras de infraestructura. Ante la falta inicial de microtomógrafos locales, la investigadora apeló a la creatividad, evaluando alternativas que van desde tomógrafos odontológicos hasta neutrografías realizadas en el Centro Atómico Bariloche. Con los años, la incorporación de equipamiento especializado en provincias como Salta, Chubut y Río Negro permitió consolidar el procesamiento de datos a nivel local.

Paulina-Carabajal enfatiza además la rigurosidad que exige la investigación paleontológica antes de llegar a una publicación internacional: «A veces sale publicado que se descubrió una nueva especie y la gente piensa que la encontraron ayer, pero el hallazgo puede haber sido hace 5 o 10 años. La preparación mecánica para separar la roca del hueso lleva dos años o más, a lo que se suma el estudio comparativo y la posterior revisión por pares».

Pasión por la divulgación y gestión comunitaria

Junto con su labor investigativa, Paulina-Carabajal sostiene de manera ad honorem la dirección y preservación del Museo Paleontológico Bariloche junto a la comisión directiva de la institución. En el plano personal, la científica destaca los desafíos de conciliar una carrera de alta exigencia internacional con la maternidad de su hijo de 9 años, a quien transmite día a día la pasión por el patrimonio fósil y la naturaleza.

El galardón concedido por la AWG —organización fundada en 1977 que promueve la participación y el liderazgo femenino en las geociencias— ubica a la investigadora barilochense entre las referentes internacionales de la ciencia continental, celebrando un camino de dedicación, innovación tecnológica y resguardo del patrimonio paleontológico.    

 

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