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29/10/2026

Se disfrazó del Joker, robó en un supermercado a cuchillazos y terminó preso

El hombre amenazó de muerte a los empleados y escapó con un changuito lleno de mercadería.

Un insólito golpe delictivo digno de los cómics de Ciudad Gótica sacudió a un supermercado Morrisons en Jarrow, al norte de Inglaterra. Peter Braithwaite, un hombre de 31 años, ingresó al comercio con la cara pintada como el Joker, el archivillano de Batman, y cargó un changuito completo con mercadería. Al intentar salir sin pagar, los empleados intentaron frenarlo, pero el asaltante redobló la apuesta: sacó un enorme cuchillo de cocina, los amenazó de muerte y huyó a pie hacia su casa. Este miércoles, la Justicia británica lo condenó a 40 meses de prisión efectiva.

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El fiscal Kevin Wardlaw detalló ante el Tribunal de la Corona de Newcastle la cinematográfica secuencia del asalto. Al ser increpado por los trabajadores, Braithwaite respondió con ironía: “Hablen con su gerente”. Acto seguido, desenfundó el arma blanca y les gritó con los ojos desorbitados: “¿Quieren un poco? ¿Quieren que los apuñale? ¿Quieren morir?”. Los cajeros y los guardias de seguridad tuvieron que retroceder espantados ante el violento brote, lo que le permitió al "Joker" escapar con el botín a plena luz del día.
 
El impacto psicológico en las víctimas del robo fue devastador. Uno de los empleados relató el trauma que le tocó vivir: “Sigo pensando en el momento en que el agresor con la cara pintada sacó el cuchillo y lo apuntó hacia mí, preguntándome si lo quería”. El trabajador confesó ante el tribunal que el atacante “tenía un aspecto aterrador, con los ojos desorbitados” y que llegó a pensar que lo iban a apuñalar. Desde ese día, sufre de pánico, ansiedad y siente un “pavor total” cada vez que tiene que enfrentar un intento de hurto en su puesto laboral.
 
Al dictar la sentencia de tres años y cuatro meses de cárcel, el juez Jamie Hill fue categórico y remarcó el calvario de las víctimas. “Fue un incidente aterrador, que implicó amenazar con apuñalar a varias personas que intentaban hacer su trabajo”, sostuvo el magistrado, quien además concluyó de manera contundente: “Estoy seguro de que quienes estaban en ese supermercado ese día nunca lo olvidarán”. La fiscalía demostró que, si bien el imputado padece trastornos psiquiátricos, actuó impulsado por un combo de drogas y alcohol.