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25/10/2026

Después de los trabajos para mejorar la situación en el arroyo Gutiérrez, los vecinos siguen en alerta

Tras las intensas lluvias, varias familias sufrieron el ingreso de agua en sus casas y otras permanecen en riesgo. El DPA y el Municipio este sábado realizaron trabajos para liberar obstrucciones en el cauce, pero advierten que el problema requiere mantenimiento sostenido.
Las precipitaciones recientes hicieron crecer rápidamente el nivel del lago Gutiérrez. Foto gentileza.
Las precipitaciones recientes hicieron crecer rápidamente el nivel del lago Gutiérrez. Foto gentileza.

La crecida del arroyo Gutiérrez mantiene en alerta a los vecinos de Villa Los Coihues que viven sobre la ribera. Las intensas lluvias de los últimos días elevaron el nivel del agua y provocaron el ingreso en algunas viviendas. En ese contexto, el Departamento Provincial de Aguas (DPA) y el Municipio de Bariloche intervinieron para retirar troncos y ramas que obstruían el escurrimiento.

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Flavio Crespo, referente de la Comisión de Hábitat de la Junta Vecinal, explicó que la situación se encuentra actualmente en un punto de equilibrio, aunque todavía es delicada. “Estamos en el límite”, señaló. Si bien esperaba que una mejora en las condiciones climáticas permitiera que el nivel comenzara a bajar, advirtió que el riesgo continuaba mientras persistieran las obstrucciones en el arroyo. Los vecinos señalan que el foco está en el crecimiento descontrolado de los sauces en el arroyo Gutiérrez.

La emergencia ya obligó a algunas familias a dejar sus casas. Según relató Crespo, una vecina con sus hijos tuvo que ser evacuada y otras personas también debieron retirarse de sus viviendas. En algunos casos, el agua ya había ingresado; en otros, el nivel estaba a centímetros de hacerlo.

“Es muy desesperante, a la noche estás rezando para que no avance. No te podés dormir”, describió.

Los trabajos del DPA y el Municipio

Ante la situación, los vecinos recurrieron a Protección Civil y se produjo la intervención de los organismos. Crespo destacó que el Municipio retiró troncos acumulados en un sector del lago que podían representar un riesgo para la represa, mientras que personal del DPA trabajó en las obstrucciones del arroyo.

Los técnicos del organismo provincial concentraron una de las primeras tareas aguas abajo del Puente Negro. Allí retiraron ramas y otros elementos acumulados en ambas márgenes, en un tramo de aproximadamente cinco metros. Según el referente vecinal, la limpieza produjo una baja inmediata de unos 10 centímetros en el nivel del agua.

Sin embargo, explicó que el efecto podría ser solo temporal si permanecen los obstáculos en otros sectores. El agua que viene desde arriba vuelve a empujar los sedimentos y las ramas hacia los lugares que fueron despejados.

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Crespo indicó que estaba previsto continuar este lunes los trabajos en el piletón ubicado en Virgen de las Nieves, donde se acumulan sauces y la Municipalidad ya realizó una limpieza que dejó a la vista una isla. La expectativa de los vecinos es que estas tareas permitan mejorar el escurrimiento en un momento clave, mientras el nivel del lago Gutiérrez sigue siendo elevado pero el clima acompaña.

El referente agradeció la intervención de ambos organismos y destacó la predisposición del actual delegado del DPA para escuchar los reclamos. No obstante, remarcó que es vital que las tareas de emergencia formen parte de una política sostenida de mantenimiento y que no queden limitadas a los momentos en que el agua amenaza las viviendas.

Tres pedidos para prevenir nuevas situaciones de emergencia

El referente de la Junta Vecinal contó que los vecinos vienen planteando desde hace aproximadamente tres años una serie de medidas para reducir los riesgos. Los pedidos se concentran en tres puntos: una limpieza selectiva y cuidada de las especies exóticas que obstruyen el cauce, una auditoría técnica de las instalaciones y la elaboración de un protocolo para regular su funcionamiento.

El planteo incluye retirar los sauces que crecieron de manera descontrolada dentro del arroyo, pero con intervenciones puntuales y cuidadosas para evitar daños en el entorno. “Queremos que saquen esos sauces, que intervengan en los lugares puntuales y después se genere el compromiso de hacer mantenimiento del arroyo”, sostuvo Crespo.

El segundo pedido apunta a revisar las instalaciones vinculadas con la represa principal, ubicada en el lago, y establecer un protocolo de manejo que permita anticiparse a situaciones de riesgo. Según explicó, parte de esa infraestructura tiene varias décadas de antigüedad, fue instalada en los años 50, y los vecinos reclaman una evaluación de su estado.

El tercer punto es sostener la limpieza del cauce en el tiempo. Para Crespo, es necesario controlar el avance de la vegetación y mantener despejados los sectores críticos.

Cómo los sauces modificaron el arroyo

Crespo vive junto al arroyo desde hace más de 20 años y, según recordó, el paisaje era muy distinto cuando llegó al barrio. En las márgenes, predominaban especies nativas, como ñires, lauras y radales, mientras que el cauce conservaba sus piedras y los bordes estaban más definidos.

Con el tiempo, el sauce mimbre se extendió hasta convertirse, según describió, en una plaga. Además sus raíces forman una trama que se aferra a las piedras, retiene sedimentos y genera acumulaciones que funcionan como pequeños diques.

Ese proceso favorece la formación de islas y reduce la profundidad del arroyo. Según detalló, la vegetación y los sedimentos que se acumulan es uno de los factores que dificultan el escurrimiento cuando aumenta el caudal por las lluvias.

Crespo recordó una crecida importante en 2006 y otro episodio similar en 2023. Sin embargo, advirtió que la situación actual encuentra al cauce más obstruido que en otros momentos por la reproducción descontrolada y veloz de esa especie de sauce exótico.

Contó que en abril de este año, los vecinos volvieron a alertar al DPA sobre el riesgo y pidieron que se actuara antes de la llegada de las lluvias. Según relató, señalaron que el nivel del lago estaba bajo y que todavía había tiempo para realizar tareas preventivas.

Las precipitaciones recientes hicieron crecer rápidamente el nivel del lago Gutiérrez. De acuerdo con el seguimiento que él mismo realizó, desde fines de septiembre, el agua subió más de un metro. El aumento del nivel coincidió con un arroyo que, según consideró, tiene dificultades para evacuar el caudal por las obstrucciones acumuladas. El vecino advirtió que la situación podría haber sido aún más grave si el lago hubiera comenzado el período de lluvias con un nivel más alto. Por eso, insistió en la necesidad de actuar antes de que se repitan las condiciones que llevaron a la emergencia actual.

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Valoró que los organismos hayan respondido al reclamo y comenzado los trabajos, y consideró que todavía falta resolver el problema de fondo. Los vecinos esperan que las tareas continúen y que el compromiso de mantener el arroyo despejado se traduzca en un plan sostenido para evitar que nuevas crecidas vuelvan a poner en peligro las viviendas.

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