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15/10/2026

El Gobierno defendió el monotributo tras la pérdida de más de 600 mil empleos formales

El secretario de Trabajo, Julio Cordero, aseguró ante la Cámara de Diputados que muchos argentinos eligen trabajar por cuenta propia.
El secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, Julio Cordero, defendió el régimen de monotributo durante su presentación ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados. En el marco del debate por el Presupuesto 2027, el funcionario argumentó que una parte de la población prefiere el trabajo independiente por sobre la relación de dependencia para mantener la libertad horaria y laboral.

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Las declaraciones del funcionario se dieron en medio de los cuestionamientos de la oposición por la fuerte contracción del mercado laboral. Según los últimos datos oficiales extraídos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), entre noviembre de 2023 y julio de 2026 se perdieron un total de 613.138 empleos formales en todo el territorio nacional, afectando de manera dispar a casi todas las modalidades de contratación.
 
El informe estadístico revela que el empleo asalariado en el sector privado sufrió la baja de 265.765 puestos, mientras que el sector público achicó su planta en 82.590 contrataciones. La reducción más drástica se observó en el monotributo social, que registró una alarmante caída de 414.001 inscriptos (un 65,2% menos), una merma que el Poder Ejecutivo vinculó directamente al proceso de reempadronamiento obligatorio que se implementó a fines de 2024.
 
En contraste con el retroceso generalizado, el monotributo común fue la única categoría del sistema que mostró un crecimiento, sumando 177.101 nuevos aportantes independientes (un alza del 8,7%). Sin embargo, la Cámara baja remarcó que este incremento autónomo no logró compensar la destrucción del empleo asalariado privado, dejando una brecha negativa de 88.664 puestos de trabajo sin recuperar dentro del circuito formal.
 
Durante su exposición, Cordero también defendió la evolución de los ingresos y aseguró que el salario promedio en la Argentina experimentó una suba medida en dólares reales. No obstante, las planillas del indicador de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) matizan la afirmación oficial: los datos reflejan que, tras los descuentos de ley correspondientes, la remuneración neta o de bolsillo de los empleados se ubicó en un promedio de 1.075 dólares.