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ECONOMÍA

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23/09/2026

Una vez más la OCDE recortó sus proyecciones de crecimiento para este año en la Argentina

El organismo multilateral recortó sus perspectivas de expansión para este año al 2,6% (-0,2 puntos porctenuales) y ajustó la proyección para el año siguiente al 3,0% (-0,5% puntos porcentuales).

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha emitido un alerta al revisar las proyecciones de crecimiento económico para Argentina, indicando una tendencia hacia la ralentización. Este año, se prevé que la economía del país crecerá un 2,6%, una disminución de 0,2 puntos porcentuales respecto a estimaciones anteriores. Esta revisión se produce después de un crecimiento considerable del 4,5% registrado en 2025. Para 2026, la OCDE proyecta un crecimiento del 3,0%, lo que representa un nuevo ajuste a la baja de 0,5 puntos porcentuales.

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Aun cuando se anticipa una reducción del ritmo de crecimiento, la OCDE subraya que Argentina experimentará "una mayor desinflación", previniéndose que la inflación cierre el año en un 30,8%. Este pronóstico se formula en un contexto de desafíos donde los costos asociados al suministro de energía y fertilizantes elevan las dificultades económicas.

En contraste, las proyecciones para las economías de México y Brasil resultan más favorables, colocándolas en mejor posición para enfrentar los retos geopolíticos. Mientras tanto, uno de los principales desafíos para Argentina y la región será enfrentar la amenaza de fenómenos meteorológicos extremos previstos por el evento de El Niño, que según el pronóstico alcanzará niveles impactantes con potenciales repercusiones que se extenderán hasta el año 2027.

La OCDE ha expresado su preocupación ante las prolongadas interrupciones en el suministro de fertilizantes, especialmente desde el Golfo, lo cual puede tener un efecto cascada, exacerbando los costos alimentarios y reduciendo la capacidad de producción agrícola en áreas vulnerables de América Latina, África y la región de Asia-Pacífico.

A pesar de los retos y adversidades a nivel regional, la economía global parece desacelerarse pero a un ritmo menos marcado del anticipado. La proyección para el Producto Interno Bruto mundial (PIB) ha sido ajustada ligeramente al alza, fijándolo en un crecimiento del 2,9% para 2026.

Esta ligera mejora es atribuye en parte a las políticas fiscales activas y a la adopción tecnológica, particularmente en inteligencia artificial, que han logrado mitigar en parte el impacto de los choques externos. Sin embargo, existe una elevada volatilidad impredecible, condicionada por eventos geopolíticos que continúan desarrollándose desde Medio Oriente.

De cara al futuro, la OCDE anticipa un mundo que, a pesar de las adversidades y fluctuaciones, mantiene un resquicio de resiliencia y adaptabilidad. Argentina, en particular, tendrá que abordar sus retos internos y buscar alternativas que refuercen las oportunidades para un crecimiento más sostenido, mientras sortea los impactos medioambientales y económicos que marcarán la dinámica mundial en los próximos años.