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22/09/2026

Mirá el video: indignación en Bariloche por grafitis en el arroyo Casa de Piedra

Una situación de vandalismo en un entorno natural provocó una ola de rechazo entre los vecinos.
Piden a la persona que realizó las pintadas, que vaya a limpiarlas.
Piden a la persona que realizó las pintadas, que vaya a limpiarlas.

Durante una caminata por la zona del arroyo Casa de Piedra, un residente local descubrió que algunas rocos del sector habían sido intervenidas con pintura en aerosol, y decidió grabar la escena para exponer la falta de concientización ambiental en las redes sociales.

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A pesar de que las normativas vigentes dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi prohíben estrictamente cualquier tipo de alteración, daño o pintada en árboles, estructuras y formaciones rocosas, estas acciones desaprensivas continúan registrándose en senderos y espacios de uso público.

“Hacete ver y pintá grafitis en tu baño. Hay muchos lugares donde escribir, donde hacer grafitis o plasmar un mural si lo deseas, pero acá no. ¿Se entiende? En la naturaleza no”, manifestó con indignación Alejandro Oviedo, el vecino que hizo público el video tras encontrarse con el daño durante su recorrido.

 

Un antecedente que dejó huella en la región

El episodio en el arroyo Casa de Piedra reavivó de inmediato el recuerdo de un caso emblemático que provocó un fuerte repudio social e institucional en la región: el del chofer de un camión de cargas que tiempo atrás fue grabado mientras pintaba con un aerosol el paredón rocoso al costado de una ruta patagónica.

En aquella oportunidad, el video captado por otros automovilistas se viralizó rápidamente, desatando un amplio rechazo social que derivó en actuaciones legales y administrativas contra el responsable. El hecho puso en evidencia el enorme costo operativo y ambiental que implica intentar restaurar las rocas vandalizadas, cuyos pigmentos sintéticos alteran la superficie natural, dañan los líquenes autóctonos y resultan sumamente difíciles de remover sin generar un impacto erosivo mayor.

 

Sanciones y la dificultad del control

La alteración del patrimonio natural dentro de áreas protegidas y zonas de reserva constituye una infracción grave sancionada por la legislación ambiental vigente. Sin embargo, dada la vasta extensión del territorio y la ubicación de estos lugares en zonas de trekking o senderos de difícil monitoreo constante, identificar a los autores en el momento en que cometen la falta continúa siendo uno de los principales desafíos para los guardaparques y las autoridades locales.

Por este motivo, desde diversas organizaciones comunitarias y ambientales insisten en que la preservación de los ecosistemas patagónicos depende en gran medida de la responsabilidad individual y del repudio colectivo hacia quienes atentan contra el entorno natural de la ciudad.

 

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