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07/09/2026

Esperó más de un año en Sanidad Animal y lo adoptó la voluntaria que lo paseaba

Ingresó al área veterinaria municipal tras una denuncia y, luego de meses de recuperación e incentivo de paseos recreativos, consiguió una segunda oportunidad fuera del canil.
Una nueva oportunidad para el animal.
Una nueva oportunidad para el animal.

Atravesó tratamientos por dos enfermedades zoonóticas, controles veterinarios y meses de cuidados en Sanidad Animal. Mientras otros perros que habían ingresado junto a él encontraban rápidamente una familia, Mauro tuvo que esperar. Hasta que una voluntaria que comenzó a acompañarlo en sus paseos decidió abrirle las puertas de su casa.

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Mauro esperó durante más de un año por una oportunidad. Y cuando parecía que encontrar una familia para él iba a ser casi imposible, apareció Marita para cambiar su historia para siempre. Después de atravesar tratamientos por leptospirosis y brucelosis, controles veterinarios y un largo proceso de recuperación, el perro que había ingresado a Sanidad Animal tras una denuncia por mordedura en el Centro Cívico finalmente encontró un hogar.

Su historia comenzó en febrero de 2025, cuando Mauro ingresó al área de Sanidad Animal junto a otros perros. Como parte de los controles sanitarios realizados al momento de su ingreso, los análisis detectaron dos enfermedades zoonóticas: leptospirosis y brucelosis.

Mientras los demás fueron encontrando familias que les abrieron las puertas de sus hogares, Mauro tuvo que atravesar un camino diferente.

Fue castrado, vacunado y desparasitado y comenzó los tratamientos veterinarios correspondientes. Los estudios fueron realizados y confirmados por el Instituto Pasteur de Buenos Aires y, desde entonces, el equipo profesional de Sanidad Animal sostuvo su recuperación con controles y seguimiento permanente.

La leptospirosis pudo resolverse favorablemente. La brucelosis, en cambio, es una enfermedad que puede persistir durante toda su vida y requiere tratamiento y controles permanentes. Aunque sus títulos vienen mostrando una evolución favorable, Mauro continúa bajo seguimiento veterinario.

Su condición sanitaria hacía que encontrar una familia fuera mucho más difícil, pero entonces apareció Marita.

 

Una historia que comenzó con un paseo

Marita comenzó a acercarse a Sanidad Animal a través del voluntariado que desarrolla la asociación civil sin fines de lucro Dejando Huellas, cuyos integrantes acompañan diariamente a los perros alojados en el sector de caniles municipales mediante paseos recreativos.

Y fue justamente durante esas salidas cuando Mauro y Marita comenzaron a conocerse.

Primero fueron paseos. Después encuentros. Poco a poco, Mauro comenzó a formar parte de la vida de Marita y Marita de la vida de Mauro. Hasta que llegó el gran día: decidió adoptarlo.

El perro que durante meses había esperado detrás de un canil ahora tiene una casa, paseos, compañía y una familia que conoce su historia y decidió asumir el compromiso de acompañarlo.

 

El trabajo detrás de cada segunda oportunidad

El director de Sanidad Animal, Pablo Roque, destacó que detrás de una adopción como la de Mauro existe un trabajo cotidiano que muchas veces no se ve.

“Cada animal que ingresa a Sanidad Animal tiene una historia diferente y muchas veces nos encontramos con situaciones que requieren meses de trabajo, tratamientos, controles, paciencia y muchísimo compromiso. Nosotros no nos resignamos a que un animal quede condenado por su historia. Trabajamos para recuperarlos y generar las condiciones para que puedan tener una segunda oportunidad.”

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Roque puso especialmente en valor el trabajo de todo el equipo municipal y el acompañamiento de los voluntarios. “El caso de Mauro demuestra que todo ese esfuerzo vale la pena. Detrás de esta adopción hay veterinarios, auxiliares, administrativos y voluntarios que durante meses estuvieron pendientes de su evolución. Hoy Mauro tiene una familia y eso también demuestra que cuando el Estado, las organizaciones y los vecinos trabajan juntos, podemos cambiar la vida de un animal.”

Desde el área veterinaria, la jefa de Quirófano de Sanidad Animal, Noemí Cifre, explicó que el proceso de Mauro requirió tiempo y un seguimiento sostenido.

“Mauro necesitó tiempo, tratamiento y mucha paciencia. La leptospirosis respondió favorablemente al tratamiento, mientras que la brucelosis requiere un seguimiento diferente y cuidados permanentes. Lo importante es que hoy podemos verlo recuperado, cuidado y con una familia que conoce su historia y decidió acompañarlo.”

La historia de Mauro también pone en valor el rol del voluntariado. Para los animales que esperan una familia, salir de los caniles, caminar, jugar y relacionarse con personas puede ser fundamental para su bienestar y socialización. Uno de esos paseos terminó siendo mucho más que una salida recreativa, terminó cambiándole la vida, ya no está en la calle ni espera que alguien lo elija.

 

Ahora tiene una familia

Tiene paseos, compañía y mucho cariño. Y, después de más de un año de espera, finalmente tiene aquello que todos los animales merecen: un hogar para siempre.

“Bariloche sigue demostrando ese amor por los animales que, más temprano que tarde, va a vencer al maltrato animal. Mauro es testigo de ese cambio. Su historia empezó con una situación difícil, continuó con el trabajo incansable de Sanidad Animal y hoy tiene el mejor de los finales: una familia que decidió abrirle las puertas de su casa y de su corazón”, concluyó Roque.

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