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02/09/2026

Absolvieron a Choque Vargas por el homicidio en un almacén del este de Bariloche

El tribunal consideró que actuó en legítima defensa y ordenó su inmediata libertad. La Fiscalía y la querella habían solicitado una condena por homicidio simple. El Ministerio Público Fiscal hizo reserva de impugnación.
Absolvieron a Choque Vargas por el homicidio en una carnicería del este. Foto de archivo: Facundo Pardo.
Absolvieron a Choque Vargas por el homicidio en una carnicería del este. Foto de archivo: Facundo Pardo.

Este miércoles se conoció el veredicto en el juicio contra Ismael Choque Vargas por el homicidio de Gastón Latiff, ocurrido el 10 de febrero de 2025 en un comercio del barrio San Francisco IV de Bariloche.

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El tribunal, integrado por los jueces Sergio Pichetto, Juan Martín Arroyo y Bernardo Campana, resolvió absolver a Ismael Choque Vargas por el hecho por el que había sido acusado y dispuso su inmediata libertad. En caso de que continúe internado en el Hospital Zonal Ramón Carrillo, será por decisión médica.

La autoría y la materialidad del hecho no estuvieron en discusión durante el juicio, sino si "se defendió del modo en que la ley lo permite". En sus fundamentos, los jueces señalaron que la defensa había planteado como argumento principal que Choque había actuado bajo un error invencible, al creer que se encontraba frente a un robo y una agresión que objetivamente no existían.

El tribunal descartó ese encuadre y sostuvo que la agresión contra Choque fue real. Según señalaron los jueces, la prueba producida durante el juicio permitió establecer que Latiff había agredido previamente a otras personas, al comerciante del lugar y finalmente al propio Choque mediante golpes y empujones.

Resumió que inicialmente Choque solo separó a Latiff para que no lastimara al dueño del local. “Nada que reprochar en este accionar”, afirmó. Luego, cuando se dio vuelta y junto a su pareja acometieron contra Choque “con golpes y patadas”, tal como dijo una testigo, “recién ahí, tal como dice la acusación, tomó su cuchillo para repeler esa agresión. Agresión que el orden jurídico lo autorizaba a repeler”. Por ese motivo, el tribunal entendió que no se trató de una situación de legítima defensa putativa, sino de una agresión ilegítima real frente a la cual Choque podía ejercer una defensa.

En cuanto al uso del cuchillo, el tribunal concluyó que el medio utilizado era el único que tenía disponible para defenderse y que no podía repeler el agresor de otro modo. También que el número de lesiones no permite, por sí solo, determinar que existió un exceso en la legítima defensa. “La cantidad de heridas no prueba exceso sino la necesidad de repeler un ataque que no cesaba”, indicó. También valoraron que el único que pudo haber causado heridas fue Choque Vargas y que eso no empeora la situación procesal, sino que explica que el ataque continuaba.

“Se trataba de un contexto en que la totalidad de los presentes interpretó como un robo violento, lo que descarta que fuera una construcción subjetiva solo del diputado. No sabía Choque si Latiff portaba un arma. Sí sabemos que Latiff procuraba apoderarse del cuchillo que aquel esgrimía”, señaló.

También señaló que la lesión en el cuello fue la última de la secuencia y que produjo el desenlace fatal. De acuerdo con el fallo, esto no permitió concluir que hubiera existido una selección deliberada de esa zona con el objetivo de provocar la muerte. “No se deriva de esto una selección del blanco. Que las heridas previas no hubieran logrado detener a Latiff no revela que Choque buscara su muerte, sino otra cosa. Que las lesiones menos graves fueron ineficaces para conjurar una agresión que no cesaba”.

El tribunal también valoró lo ocurrido después de la lesión mortal. Según los testimonios incorporados durante el debate, Choque dejó el cuchillo y comenzó a asistir a Latiff hasta la llegada de la ayuda. Los jueces consideraron que no se acreditó que hubiera continuado atacándolo una vez que la víctima se tomó el cuello y cayó al piso. En ese sentido, señalaron que la defensa terminó cuando terminó la agresión.

Otro de los aspectos destacados por el tribunal fue que la lesión mortal se hubiera producido cuando Latiff se encontraba en movimiento hacia la salida. Los jueces sostuvieron que no fue acreditado durante el juicio. Según el tribunal, si se hubiera probado que Latiff ya se encontraba en retirada al momento de recibir la lesión mortal, ese elemento habría tenido incidencia en la calificación del hecho. Sin embargo, consideraron que la prueba producida no permitió establecer que la agresión hubiera cesado antes de esa lesión.

Antes de finalizar la lectura del veredicto, el tribunal se dirigió a la familia de Gastón Latiff y señaló que comprendía el dolor provocado por su muerte. Los jueces aclararon que la decisión no implicaba desconocer ese dolor ni realizar una valoración sobre la víctima, sino que respondía a la prueba producida durante el juicio y a las normas que debían aplicar al caso.

Lo que habían planteado las partes

La Fiscalía había solicitado que Choque Vargas fuera declarado responsable por homicidio simple. Sostuvo que el acusado tuvo dominio de sus acciones y que la secuencia de las lesiones permitía descartar una reacción automática.

La querella adhirió al pedido de condena y sostuvo, entre otros argumentos, que Choque llevaba consigo el cuchillo cuando intervino en el conflicto.

La defensa, en cambio, había solicitado la absolución. Su planteo principal fue que Choque actuó convencido de que se encontraba frente a un robo con armas y bajo un error invencible respecto de las circunstancias de una legítima defensa.

La decisión

Finalmente, el tribunal resolvió absolver a Ismael Choque Vargas por el hecho por el que había sido acusado y ordenó su inmediata libertad.

La Fiscalía hizo reserva de impugnación.

Antecedentes

El hecho ocurrió el 10 de febrero de 2025 en un comercio del barrio San Francisco IV de Bariloche.

Según la acusación fiscal, Latiff llegó al lugar acompañado por su pareja después de un episodio relacionado con una compra de estupefacientes que, de acuerdo con el relato de la mujer, había terminado en una presunta estafa. Latiff siguió hasta el comercio al vehículo en el que viajaban cuatro personas y allí se inició una pelea.

Los dueños del local describieron una situación violenta. El comerciante recordó principalmente el miedo que sintió y la impresión de que podían estar siendo asaltados, mientras que su esposa aportó detalles sobre la pelea y señaló que Choque intervino para separar a uno de los hombres de su marido.

La pareja de Latiff sostuvo que el enfrentamiento continuó entre la víctima y Choque y que este último utilizó un cuchillo. También relató que, después de la agresión, el acusado colaboró con las maniobras de asistencia.

Durante el primer día del juicio, Choque declaró y aseguró que sintió miedo cuando Latiff se abalanzó sobre él. Dijo que tomó un cuchillo y que en ese momento “se le nubló la vista”. Sostuvo que no tenía intención de matar a nadie y que había utilizado el arma para defenderse.

Durante las cuatro jornadas de debate declararon alrededor de veinte personas, entre ellas familiares de la víctima y del imputado, profesionales de la psicología y la psiquiatría, el médico que realizó la autopsia e integrantes del Gabinete de Criminalística.

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