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20/08/2026

Las monoboyas de VMOS ya cruzaron el estrecho de Ormuz y llegarán a Rio Negro para fines de octubre

Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, confirmó que las dos estructuras que permitirán cargar petróleo a los buques VLCC frente a la costa de Río Negro superaron el paso marítimo entre Irán y Omán, el tramo que venía demorando el cronograma del proyecto desde junio por el conflicto en Medio Oriente. Quedarán ancladas a 7 kilómetros de la costa, sobre 40 metros de profundidad.

Horacio Marín eligió sus redes para dar la noticia. "Quiero compartirles una buena noticia", escribió el presidente y CEO de YPF: las dos monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya cruzaron el Estrecho de Ormuz y avanzan rumbo a Punta Colorada, Río Negro, adonde está previsto que lleguen a fines de octubre para completar la obra marítima.

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 "El cruce representa uno de los tramos más críticos del traslado y confirma que la obra sostiene el cronograma previsto", agregó.
El anuncio cierra —al menos en su tramo más incierto— un problema logístico que YPF viene monitoreando desde hace meses. 

Las monoboyas se fabrican en Emiratos Árabes Unidos, a cargo de la firma neerlandesa Bluewater, y su única salida al mar abierto es justamente ese estrecho: el paso entre Irán y Omán por el que circula alrededor de una quinta parte del petróleo y el GNL que se comercia en el mundo, y que quedó bajo tensión creciente desde la escalada del conflicto en Medio Oriente a comienzos de este año. 

En junio, Marín había admitido en la Conferencia Anual de Arpel que ese tramo era "el cuello de botella" del proyecto, y que si el conflicto se extendía más allá de septiembre, VMOS iba a tener "un problema".
 La compañía llegó a evaluar un plan B —comprar una monoboya adicional, ya operativa en otra región, para no depender exclusivamente del tránsito por Ormuz— mientras esperaba que se abriera una ventana de salida.

Esa ventana, según pudo reconstruirse de declaraciones anteriores del propio Marín, se cerraba el 19 de septiembre: esa era la fecha límite que él mismo había fijado para que las monoboyas dejaran Medio Oriente sin correr la fecha del primer embarque de crudo, previsto para comienzos de 2027. El cruce confirmado esta semana llega, entonces, dentro de ese margen.

Qué son y dónde van a quedar

Las monoboyas —también llamadas sistemas SPM (Single Point Mooring) o CALM (Catenary Anchor Leg Mooring)— son estructuras flotantes ancladas al lecho marino que funcionan como punto de conexión entre el oleoducto submarino y los buques petroleros. Permiten que un buque tanque cargue crudo en altamar, amarrado a la boya, sin necesidad de ingresar a un puerto convencional ni depender de muelles fijos. El sistema está pensado específicamente para operar buques VLCC (Very Large Crude Carrier), los de mayor porte que usa la industria petrolera.

Según el dato difundido ahora por Marín, las boyas quedarán ancladas a 7 kilómetros de la costa de Punta Colorada, sobre un fondo marino de 40 metros de profundidad. YPF y el consorcio VMOS ya hicieron gran parte del trabajo preparatorio en el lecho del Golfo San Matías: entre mayo y junio, los buques noruegos Skandi Hera y Skandi Patagonia —de la empresa DOF Group, contratada para la instalación y el precomisionado— fondearon las anclas y cadenas que sostendrán ambas estructuras una vez que lleguen. Cada ancla pesa unas 42 toneladas y cada cadena, de 400 metros de longitud, ronda las 70 toneladas.

Una pieza más de un cronograma ajustado

El cruce de Ormuz no cierra el proyecto, pero destraba uno de sus tramos más sensibles. VMOS —el oleoducto de 437 kilómetros que conecta Allen, en Río Negro, con la terminal de Punta Colorada, y que ya completó la construcción de su traza terrestre— venía avanzando en paralelo en varios frentes: los seis tanques de almacenamiento de la terminal, de 120.000 metros cúbicos cada uno, y ahora el sistema offshore que permitirá la carga efectiva de los buques. 

Sin las monoboyas instaladas y operativas, la obra terrestre —por más terminada que esté— no tiene forma de convertirse en exportación.
El cronograma que manejaba YPF hasta ahora preveía el cierre de las obras en la cabecera de bombeo de Allen para el 31 de octubre, en la misma ventana en la que ahora se espera la llegada de las monoboyas a destino. 

La primera exportación de crudo por Punta Colorada sigue proyectada para las primeras semanas de 2027, con una capacidad inicial cercana a los 180.000-190.000 barriles diarios que escalaría de forma progresiva hasta los 550.000 barriles diarios —con un potencial de 700.000— hacia la segunda mitad de ese año.

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