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UN SUEÑO

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03/08/2026

Así es la impactante casa de Juliana Awada en Villa La Angostura: lujo, naturaleza y un detalle clave

La ex primera dama impulsó un proyecto pensado para convivir con el entorno natural, con una premisa que condicionó toda la construcción y un diseño inspirado en la arquitectura nórdica.

Lejos del ritmo frenético de Buenos Aires, Juliana Awada encontró en Villa La Angostura el lugar ideal para levantar el refugio con el que soñaba desde hacía años. Sin embargo, antes de que comenzara la obra, la ex primera dama impuso una condición inamovible que terminó definiendo por completo el proyecto arquitectónico.

Su principal exigencia fue preservar intacto el bosque que rodea el terreno. Desde el primer momento dejó en claro que no estaba dispuesta a sacrificar ningún árbol para construir la vivienda, una decisión que obligó a adaptar cada detalle del diseño a la geografía del lugar.

La obra, además, debió superar un exigente estudio de impacto ambiental, un requisito indispensable debido a la protección que existe sobre el bosque nativo en esa zona de la provincia de Río Negro.

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Para llevar adelante el proyecto, Awada reunió a un equipo de especialistas integrado por su amiga, la interiorista Daniela Galitó, y las paisajistas Martina Barzi y Josefina Casares, discípulas del prestigioso diseñador de jardines John Brookes.

El resultado fue una vivienda de inspiración nórdica que se funde con el paisaje patagónico. La fachada está revestida con paneles de fibrocemento negro, una elección que permite que la construcción dialogue visualmente con el bosque, mientras que los techos fueron diseñados para captar el agua de lluvia y reutilizarla en el sistema de riego.

En el interior también prevalece una estética minimalista y cálida. Las paredes revestidas en madera de roble de Eslavonia, la ausencia de elementos decorativos innecesarios y la presencia de piezas artesanales del norte argentino, como lámparas de barro y tejidos confeccionados a mano, le otorgan identidad a cada ambiente.

Más allá del diseño, existe un espacio que ocupa un lugar especial en la rutina de la ex primera dama. Se trata de la huerta y el invernadero, sectores que ella misma cuida durante todo el año y donde cultiva distintas especies, en línea con el estilo de vida sustentable que promueve desde hace tiempo.

Con esa combinación de arquitectura contemporánea, respeto por el entorno y materiales nobles, Juliana Awada convirtió su casa en la Patagonia en un refugio donde la naturaleza es la verdadera protagonista, reflejando una filosofía que prioriza la armonía con el paisaje por encima del lujo ostentoso.

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