Publicidad
 
30/07/2026

Rotonda de Choele Choel: un historial de accidentes, una muerte evitable y el costo del abandono del Estado Nacional

A dos semanas del trágico vuelco de un camionero de 26 años, el deterioro de la obra paralizada sobre la Ruta Nacional 22 y la Ruta Nacional 250 genera fallas estructurales, encarece la futura reconstrucción y mantiene en alerta a toda la comunidad.

A15 días del trágico accidente en el que perdió la vida el camionero Álvaro Espreiger, la rotonda de acceso a Choele Choel en la intersección de las rutas nacionales 22 y 250 continúa en un estado de abandono alarmante. No se trata únicamente de una obra pública frenada: es una trampa vial activa que ya se cobró una vida humana y que amenaza con provocar nuevas tragedias si no se interviene con urgencia. 

Lee también: Tensión extrema en Choele Choel: tras ocho horas de negociación, la policía redujo al joven atrincherado con una escopeta

La muerte del joven conductor no fue un hecho aislado, sino el desenlace fatal de un sector marcado por constantes despistes y vuelcos previos, provocados por desvíos sin iluminación, señalización deficiente y acumulación de material suelto sobre la calzada.

 

El peligro del sector era bien conocido antes de la tragedia. Semanas atrás, la Justicia Federal le dio la espalda a un recurso de amparo que solicitaba la reactivación urgente de los trabajos a Vialidad Nacional.

El juez federal de General Roca, Hugo Greca, rechazó la medida al considerar que la presentación representaba únicamente el "descontento de un ciudadano con las políticas públicas" y argumentó que no existía un riesgo inminente que justificara la intervención judicial. Quince días después de aquel fallo, el estado del desvío provisorio desencadenó el siniestro fatal.

 

A la peligrosidad vial se suma el grave deterioro técnico de lo ya construido. Fuentes especialistas confirmaron para 7 en Punto que, si bien el canal pluvial de hormigón fue ejecutado correctamente, la falta de finalización de las colectoras asfaltadas y cordones permitió la infiltración de agua por debajo de las placas de hormigón. Esta socavación descalzó y rompió la estructura, lo que no solo compromete el drenaje hacia el río y genera riesgo de anegamiento en áreas urbanas, sino que acelera la destrucción de la calzada.

Al habilitarse el tránsito pesado sobre una capa asfáltica que carece de la carpeta de rodamiento definitiva, el pavimento se destruye a diario, obligando al Estado a pagar dos veces por la misma obra: primero por lo ejecutado y luego por la reconstrucción total de lo dañado por abandono.

Mientras tanto, los vecinos de Choele Choel conviven con permanente peligro de choques de frente en los desvíos que conectan con la rotonda del ACA, que se incrementan en esta época invernal, con los turistas que utilizan esta ruta para ir a la cordillera u otros destinos turísticos.

Ante la inacción y la falta de respuesta de los organismos nacionales responsables, el municipio local debe absorber con recursos propios el costo del mantenimiento de las calles urbanas afectadas por el desvío del tránsito pesado, sosteniendo en soledad el reclamo de una comunidad que exige respuestas antes de lamentar una nueva víctima.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?