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19/07/2026

Patagonia: lanzan un plan integral para frenar el avance del salmón chinook en los ríos

Buscan mitigar el impacto ambiental en las cuencas patagónicas mediante el uso de cámaras trampa, estudios de biomasa y pesca comercial sustentable.
Martín John mostrando el ejemplar que sacó hace un tiempo en El Desemboque en la bahía del Lago Puelo. Imagen tomada por su guía de pesca, Rodrigo Pérez Llahi.
Martín John mostrando el ejemplar que sacó hace un tiempo en El Desemboque en la bahía del Lago Puelo. Imagen tomada por su guía de pesca, Rodrigo Pérez Llahi.

El avance del salmón chinook en diversas cuencas hídricas de la Patagonia se convirtió en uno de los desafíos ambientales más complejos de los últimos años. Aunque se trata de una especie muy valorada por la pesca deportiva y con un enorme potencial comercial, su expansión descontrolada altera el delicado equilibrio de los ecosistemas locales.

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Frente a este escenario, la Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura de Santa Cruz y la Fundación Anfibia (con sede en El Chaltén) firmaron un convenio marco de cooperación. El acuerdo busca formalizar un plan de acción conjunto que combine la investigación científica con el aprovechamiento comercial para mitigar el impacto ecológico de la especie.

Este proyecto se enmarca dentro del Plan de Aprovechamiento y Control del Salmón Chinook, impulsado luego de que la Legislatura santacruceña declarara oficialmente a este pez como "especie exótica invasora" en todo su territorio a fines de 2025.

 

¿Por qué preocupa tanto el avance del chinook?

A diferencia de otras especies, el principal riesgo ambiental del salmón chinook no radica únicamente en su presencia activa en el agua, sino en lo que ocurre al finalizar su ciclo vital.

  • Ciclo reproductivo y mortandad: Cada temporada, miles de ejemplares ingresan desde el océano hacia las cuencas de agua dulce para desovar. Una vez que cumplen su objetivo reproductivo, mueren de forma masiva en el río.
  • Exceso de nutrientes: La descomposición de miles de salmones deposita toneladas de materia orgánica y nutrientes en cursos de agua de origen glaciar que evolucionaron durante miles de años bajo condiciones de extrema pureza.
  • Alteración de la fauna: Los científicos buscan determinar de qué manera este repentino "shock" de biomasa modifica la alimentación, la conducta y la subsistencia de peces nativos, mamíferos, aves y microorganismos locales.

Las tareas de control y estudio se concentrarán principalmente en la cuenca del río Santa Cruz —desde sus nacientes en la zona del Lago del Desierto hasta su desembocadura en Puerto Santa Cruz—. Sin embargo, los investigadores también mantendrán un monitoreo constante sobre otras cuencas andinas donde el chinook ya estableció poblaciones estables, como ocurre en la región de Lago Puelo y El Bolsón.

 

La pesca artesanal como barrera de control

Una de las propuestas más innovadoras del convenio consiste en utilizar la pesca artesanal regulada como un método de control biológico. El objetivo es capturar la mayor cantidad de ejemplares posibles antes de que logren llegar a las áreas de desove en las nacientes de los ríos.

"El salmón entra a nuestra cuenca por una sola vía, que es el río Santa Cruz, y además es una carne muy valorada para la comercialización", explicó Rodrigo Clarke, integrante de la Fundación Anfibia a Weekend.

El plan contempla incentivar la actividad pesquera en la cuenca baja, específicamente en las localidades de Puerto Santa Cruz y Comandante Luis Piedra Buena. En estas zonas, los salmones recién ingresan desde el mar y su carne se encuentra en óptimas condiciones para el consumo humano. De esta manera, se busca transformar una amenaza ecológica en una oportunidad de desarrollo económico y gastronómico para la región.

 

Cámaras trampa y ciencia aplicada

Paralelamente al desarrollo comercial, el convenio busca potenciar las líneas de investigación que la Fundación Anfibia lleva adelante junto a científicos del Conicet.

Entre las herramientas tecnológicas aplicadas destaca el uso de cámaras trampa en los ríos. Estos dispositivos permitirán registrar en tiempo real qué animales nativos y carroñeros se alimentan de los restos de los salmones tras el desove, ayudando a comprender cómo esta inyección de nutrientes altera las interacciones de la fauna silvestre en la Patagonia.

Con esta alianza entre ciencia, gestión estatal y desarrollo productivo, la región busca consolidar una estrategia a largo plazo frente a una de las invasiones biológicas más importantes de los ríos patagónicos.

 

 

 

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