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02/06/2026

Brasil: la Justicia rechazó el hábeas corpus presentado por el argentino acusado de racismo y seguirá detenido

Eduardo Ignacio Murias seguirá detenido tras un episodio ocurrido en un tren turístico.

La situación judicial de Eduardo Ignacio Murias, un ciudadano argentino de 63 años oriundo de Santiago del Estero, sigue siendo complicada tras haber sido detenido en el estado brasileño de Minas Gerais. Las acusaciones en su contra, que incluyen cargos de racismo, tomaron un nuevo giro tras la decisión del Tribunal de Justicia de Minas Gerais (TJMG) de rechazar el recurso de hábeas corpus presentado por su defensa, manteniendo así su prisión preventiva.

La defensa de Murias, incansable en sus esfuerzos, ha decidido ahora llevar el caso ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) en la capital brasileña, Brasilia. Este pleito busca revertir la decisión del tribunal estatal que, aunque firme, se limitó a una negativa sin entrar en detalle sobre el fondo del caso, el cual sigue cubierto bajo el secreto de sumario judicial. Este recurso es crucial para Murias, quien desde el 25 de mayo se encuentra en prisión preventiva tras un controversial incidente en el tren turístico María Fumaça, una atracción local en la que viajaba como turista. Su liberación se perfila compleja dado el contexto sensible que rodea los cargos presentados en su contra impliquen cuestiones raciales.

La querella, representada por el abogado Gilberto Silva, especialista en asuntos raciales, por su parte, celebra el dictamen judicial. Silva señala que la permanencia de

Murias en prisión preventiva es coherente no solo respecto a las pruebas obtenidas, sino también es una respuesta necesaria al elevado riesgo de escape que él representaría. Al haber captado imágenes de un menor sin permiso y dedicado comentarios racistas respecto a un niño de siete años, la acusación no tiene espacio para la ambigüedad, realizando eco de algunos estigmas que, en Brasil, el contexto social y la cultura jurídica han comenzado a enfrentar con seriedad.

Mientras que la familia de la víctima sostiene una dura batalla emocional, la cual ha dejado profundas consecuencias psicológicas en su ámbito cotidiano, la defensa del acusado plantea preocupaciones respecto a las condiciones carcelarias que su cliente podría atravesar en Brasil simplemente por haber sido acusado, y agita las aguas en torno a la seguridad física y bienestar de Murias en custodia.

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