Publicidad
 

CLIMA

|
28/05/2026

Alerta de la NASA por el fenómeno "El Niño": una inmensa masa de agua cálida va rumbo a Sudamérica

Recientes datos satelitales obtenidos por los especialistas de la NASA revelaron la inminente llegada de una inmensa masa de agua cálida que avanza directamente hacia las costas de Sudamérica.

En las últimas semanas, los ojos de la comunidad científico se han vuelto hacia el Océano Pacífico y las señales preocupantes que manda a través de sus cambios. La NASA ha confirmado, mediante imágenes satelitales, la presencia de una colosal masa de agua cálida que amenaza las costas de Sudamérica, señalando la resurgencia del temido fenómeno meteorológico conocido como El Niño.

Lee también: El clima en Bariloche: mirá cómo estará el tiempo durante el último fin de semana de mayo

Este fenómeno no es ajeno a la humanidad; su encarnación en años previos, 1997 y 2015, por ejemplo, dejó huellas profundas en el clima global, muchas de las cuales afectaron directamente la vida diaria de millones de personas. Ahora, en el año 2026, aun cuando la reactivación de El Niño ha tardado ligeramente más en comparación con esos eventos devastadores, los pronósticos sugieren que es solo cuestión de tiempo para que su influencia se sienta con la misma, o quizás mayor, fuerza que antaño.

El Niño se caracteriza principalmente por el calentamiento anómalo de las aguas en el este del océano Pacífico. Los satélites de la NASA han identificado ondas Kelvin, las cuales elevan el nivel del mar mediante la expansión del agua al calentarse. Este mecanismo es crítico, dado que su energía puede desencadenar un desorden ambiental de proporciones globales.

Los científicos han mapeado el avance de estas ondas desde su surgimiento cerca de Micronesia a principios de año, un recorrido que está alcanzando su máxima manifestación a lo largo de la costa peruana, cuyos niveles de agua han superado el promedio histórico en más de 15 centímetros recientemente.

El impacto no solo se limita a cambios en altimetría oceánica; las repercusiones más tangibles y severas se ven sobre todo en la atmósfera y economía mundial. De acuerdo con el Laboratorio de Propulsión a Chorro, una alteración en las corrientes de aire puede transformar la realidad climática rápidamente, llevándonos de un extremo de lluvias torrenciales e inundaciones, a devastadoras sequías. Para varias economías, especialmente las más vulnerables, estos cambios suponen desafíos inmensos.

Se prevé que la cúspide de este ciclo de El Niño se sentirá hacia finales de este año. Así, tomando lecciones del pasado, las comunidades y los gobernantes deberán prepararse para mitigar sus consecuencias, manejando simultáneamente los impactos económicos potenciales. Solo con análisis concienzudo y acción proactiva, el peso de este fenómeno podrá ser aligerado.