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22/04/2026

Prueba piloto: utilizan drones para sembrar 200 hectáreas tras los incendios

Se puso en marcha una experiencia inédita para la región: la siembra aérea de pasturas con drones sobre unas 200 hectáreas afectadas por incendios forestales en la zona de Puerto Patriada.

La iniciativa es impulsada por la Municipalidad de El Hoyo junto al Ministerio de Producción provincial, con el objetivo de recuperar el suelo, favorecer la actividad ganadera y mitigar los efectos del invierno.

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El responsable del área de Producción municipal, Darío Maldonado, explicó el origen del proyecto y su alcance. “Es una propuesta que surgió desde la Secretaría de Desarrollo Económico de la Municipalidad de El Hoyo hacia el Ministerio de la Producción de la provincia de Chubut de sembrar forrajes, que no solamente van a servir de alimento a los animales que tienen los productores de la zona de Puerto Patriada, sino también que son gramíneas que sirven para fijar el suelo, evitar el deslizamiento y que son la antesala de las futuras campañas de reforestación con especies nativas”, sostuvo.

Además, remarcó el valor de algunas especies utilizadas. “Una de estas variedades, como es el agropiro, según estudios científicos de Chile, tiene un poder de inhibición de la germinación del pino”, indicó Maldonado.

En cuanto a la operatoria, detalló que el uso de drones permite acelerar el proceso. “La alternativa del drone hace que los trabajos sean mucho más rápidos, yo creo que también más eficientes, ya que se puede sembrar a través de los bosques quemados”, afirmó.

Cómo funciona la siembra aérea en zonas afectadas

El trabajo se realiza con un solo drone, con capacidad para transportar hasta 100 kilos de semillas. Hasta el momento ya se sembraron 40 hectáreas, mientras que restan 160 para completar el plan inicial.

Las condiciones climáticas son determinantes para avanzar con la tarea. “No se puede sembrar día nublado o con viento o con lluvia, por un tema de seguridad. En unos días más, cuando tengamos buen tiempo, siguen haciendo la siembra”, explicó Maldonado.

El sistema incluye una etapa previa de relevamiento del terreno. “Primero se hace con un drone más pequeño todo un mapeo del sector, con cámaras, y se hace un mapa 3D. Se van viendo sectores y se define un mix de semillas según las condiciones”, detalló a Infochucao.

A partir de ese análisis, se seleccionan especies como festuca o agropiro según humedad, exposición y características del suelo.

 

Tecnología, eficiencia y seguimiento técnico

Una vez definido el mapa, el drone principal realiza la siembra. “El segundo drone toma esa información y va liberando las semillas por franjas y se va haciendo toda la cobertura al 100%”, señaló.

El proceso no requiere intervención posterior inmediata en campo para la siembra, aunque sí un monitoreo técnico. “Nosotros entramos a medir la cantidad de semillas germinadas por metro cuadrado y se va cuantificando para ver el porcentaje de eficiencia”, indicó.

Maldonado destacó la rapidez del método. “De manera tradicional hacer 40 hectáreas llevaría mucho más tiempo. Ellos lo hicieron en dos días”, explicó.

También subrayó la capacidad de acceso a zonas complejas. “Los drones pueden llegar a cualquier lugar, que las personas no podemos, y sería imposible hacerlo mecanizado sin קודם limpiar los bosques quemados”, agregó.

 

El rol del agropiro y la recuperación del suelo

Uno de los aspectos centrales del proyecto es el uso de especies con funciones específicas en la recuperación ambiental. “El agropiro puede ser interesante para evitar la germinación de futuras semillas de pino”, explicó Maldonado, al referirse al concepto de alelopatía.

Además, remarcó el rol de las gramíneas en la regeneración del terreno. “Forman nuevamente suelo, fijan el suelo y permiten que después podamos poner plantas nativas para que puedan desarrollarse”, afirmó.

En ese sentido, advirtió sobre los tiempos de la reforestación. “En un incendio reciente no es propicio salir a plantar nativas porque tenemos un suelo totalmente inerte, sin capacidad de sostenerlas”, sostuvo.

Una estrategia por etapas para la reforestación

El enfoque apunta a una recuperación progresiva del ecosistema. Primero, con especies colonizadoras que estabilicen el suelo y, luego, con la incorporación de nativas. “Primero tenemos que dejar que las plantas herbáceas cubran el suelo, hagan el trabajo de retención del agua y evitar escurrimientos, y después empezar a poner cipreses, coihues y otras nativas”, explicó.

También destacó la importancia del seguimiento técnico. “No es solamente plantar, hay que medir desarrollo, altura, hacer un seguimiento durante años para evaluar si la reforestación fue exitosa”, indicó.

El proyecto se encuentra en etapa piloto y, según anticiparon, podría replicarse en otras zonas afectadas por incendios dentro de la provincia de Chubut, en función de los resultados obtenidos.

 

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