Publicidad
 
30/03/2026

La aerografía, un arte para ayudar a conocerse uno mismo y también sociabilizar

Una propuesta que promete sorprender.
En el SCUM se trabajará con aerografía y mucho más (imágenes gentileza).
En el SCUM se trabajará con aerografía y mucho más (imágenes gentileza).

En el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), en Moreno y Villegas, desde el jueves hasta el domingo, se desarrollarán actividades relacionadas con la aerografía, tomando a ese arte como un elemento de transformación positiva en la persona, pero… ¿qué es la aerografía? Alejandro Attem, quien impulsa la propuesta, lo dilucida: “Es una técnica para pintar, donde se usa un pincel con forma de ‘pistola’ (el aerógrafo), por donde se van ‘tirando’ líneas de diversos grosores”.

Lee también: El director de la Filarmónica de Río Negro adelantó: “Vamos a estar con la camiseta puesta”

Alejandro señala que se usa “sobre indumentaria, en bastidores, chapas… Se utiliza para pintar en vehículos. También, para body painting”. De tal manera, ahonda: “Se pueden hacer diferentes tipos de trabajo, incluso hasta llegar a un realismo extremo. Hay obras que están casi al nivel de una foto. Tiene ese efecto, que no lo da ninguna otra herramienta. Y se trabaja por etapas, es decir, capas de pintura para ir logrando una especie de volumen, lo que provoca un realismo específico”.

En cuanto al material para pintar, señala que “se usa acrílico al agua”, aunque “también se puede utilizar pintura bicapa, pero, en ese caso, ya hay que contar con alguna protección a la hora de trabajar”.

En pleno trabajo.

En cualquier caso, la propuesta en el SCUM irá más allá de técnicas para pintar. “Dentro del equipo, está Laura Benavides, una consultora psicológica”, indica Alejandro, quien detalla que la profesional ayuda en la preparación de un recorrido que incluirá, además de la posibilidad de utilizar un aerógrafo, un túnel sensorial, zonas recreativas y un espacio de reflexión, entre otras cosas. Es decir, la intención es guiar a la persona por un sendero para conectar son ella misma y los demás. Si bien es algo que puede servir en especial a los adolescentes, la propuesta no tiene límite de edad. Alejandro, incluso recuerda que, en ocasiones anteriores, ha habido participantes de más de setenta años.

“Trabajamos mucho en la cuestión de la sociabilización”, indica el pintor, quien suma que el objetivo es mostrar que “el arte no es algo inalcanzable”. En tal sentido, remarca que, a partir de la aerografía, el espacio quiere ser un sitio de contención.

El nivel de detalle impresiona.

Alejandro comenzó con la técnica por un problema de salud. Sufría migrañas, y un neurólogo le recomendó que emprendiera alguna actividad manual. En aquel momento, hace más de quince años, solía mirar un programa televisivo llamado Overhaulin’, donde la restauración de autos se combinaba con las historias humanas que existían detrás de cada vehículo. Y en un episodio vio trabajar a Mike Lavallee, un innovador en la personalización de autos a través de la aerografía, en especial por el modo de pintar llamas a modo de un “fuego real (true fire)”. “Tengo que hacer eso”, se dijo Alejandro. Le costó hallar el modo de averiguar la técnica, pero comenzó a indagar y finalmente se hizo experto en la cuestión, hasta el punto de que, al apreciar que el interés por el tema era compartido, decidió transmitir sus conocimientos. Su proyecto se llama Migra Style, y lo de “migra” viene a cuenta de las migrañas que el arte ayudó a mitigar.

Un encuentro de aerografía anterior, también en el SCUM.

La aventura pensada en relación con la aerografía, que cuenta con el auspicio de la Subsecretaría de Cultura, podrá visitarse en el SCUM el jueves, de 13 a 21; el viernes y el sábado, de 10 a 21; y el domingo, de 10 a 18.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?