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22/03/2026

En 2009 se anticipó el peligro de desmoronamientos en el acceso al lago Correntoso

Detalles del informe ambiental que cuestionaba las obras en el loteo Dos Lagos y alertaba por posibles consecuencias irreversibles en el paisaje y el suelo.
La tormenta provocó destrozos en ese sector.
La tormenta provocó destrozos en ese sector.

Un informe elaborado en septiembre de 2009 por la organización ambientalista Alerta Angostura ya advertía sobre los riesgos de desmoronamientos de tierras y daños al medio ambiente en la zona del loteo Dos Lagos, ubicada entre el lago Correntoso y la Ruta 40, en el barrio Epulafquen de Villa La Angostura.

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El documento, presentado ante la Dirección de Medio Ambiente del municipio, contenía objeciones al Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de construcción de un apart hotel en ese sector.

Allí se señalaba, con claridad, que las características del terreno y la intervención prevista podían generar consecuencias negativas tanto a corto como a largo plazo. Entre los principales puntos, el informe destacaba que el emprendimiento se emplazaba en un área considerada “ícono” desde el punto de vista turístico, por su cercanía al lago Correntoso, al río del mismo nombre — reconocido internacionalmente por la pesca deportiva— y a circuitos panorámicos como el mirador Belvedere.

Según se advertía, la urbanización de esa ladera implicaría una pérdida significativa del valor paisajístico y ambiental del sector. Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes del documento estaba vinculado a la inestabilidad del suelo.

Desde la ONG se alertaba que el movimiento de tierras y la deforestación previstos podían provocar un debilitamiento del terreno, con riesgo concreto de derrumbes. Incluso se señalaba que ya existían antecedentes de situaciones similares en zonas cercanas, con obras de menor magnitud.

El informe también citaba el propio Estudio de Impacto Ambiental presentado por los desarrolladores, donde se reconocía que los suelos volcánicos del área presentaban un alto grado de degradación y que, al ser intervenidos, podían volverse aún más inestables. Además, se advertía que estos materiales no eran aptos para soportar cargas estructurales sin un tratamiento adecuado.

A esto se sumaban cuestionamientos sobre la falta de estudios de suelo firmados por profesionales, deficiencias en los sistemas de drenaje ante lluvias intensas y riesgos de contaminación vinculados a la instalación de una planta de tratamiento en cercanías de la costa del lago. Otro punto crítico señalado por Alerta Angostura era que el área en cuestión se encontraba categorizada como “zona roja” según la Ley Nacional de Bosques N° 26.331, lo que implica su intangibilidad y la necesidad de aplicar criterios precautorios para evitar daños ambientales irreversibles, informó La Angostura Digital.

A más de una década de aquellas advertencias, este domingo se produjo un desmoronamiento de tierra sobre el camino de acceso a la playa del lago Correntoso, en un contexto de intensas lluvias que afectan a la región.

El episodio, que generó preocupación entre vecinos y visitantes, reavivó el debate sobre el impacto de las intervenciones urbanísticas en zonas ambientalmente sensibles. En este escenario, el informe de 2009 cobra renovada vigencia, al haber anticipado con precisión los riesgos asociados a la alteración del terreno y la fragilidad de los ecosistemas locales.

La situación vuelve a poner en discusión la planificación territorial y la necesidad de evaluar con mayor rigor los proyectos en áreas de alto valor ambiental.

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