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19/03/2026

La Biblioteca Sarmiento y un encuentro que impulsa el amor por la literatura

Hoy será la jornada final de la cuarta edición de la Feria del Libro de Autores Barilochenses.
En la Biblioteca se desarrolla un encuentro de autores locales (fotos: Eugenia Neme).
En la Biblioteca se desarrolla un encuentro de autores locales (fotos: Eugenia Neme).

Ingresar en la Biblioteca Sarmiento y encontrarla llena de gente conversando acerca de la experiencia de escribir y de leer resulta gratificante. Eso sucedió ayer, durante el inicio de la cuarta edición de la Feria del Libro de Autores Barilochenses, y seguramente se repetirá hoy —viernes—, de 14 a 20, en la jornada final.

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La propuesta, en su momento, nació como una actividad pensada en el marco del camino a los cien años de la entidad, que se cumplirán en 2028.

Justamente, el sábado 21 de marzo, llegará el momento de soplar noventa y ocho velitas, y por tal motivo se presentarán, en el teatro de ese espacio del Centro Cívico, el grupo de Narradoras. La actividad, libre y gratuita, está pautada para las 21, pero las entradas se podrán retirar desde las 20 (la recomendación es concurrir temprano, para asegurarse un lugar).

Un espacio que es un estandarte de la ciudad.

Volviendo a la Feria del Libro de Autores Barilochenses, hay que decir que lo que prevalece es cierto espíritu de camaradería. Los escritores, más allá de conversar con el público, charlan entre ellos, apreciándose espíritus afines aun con sus diferencias, como si los uniera algo así como sentirse una especie de quijotes modernos que luchan contra gigantes / molinos de vientos. Y, precisamente, los molinos de vientos modernos quizá difieran de los creados por la mente cervantina, pero, con sus propias características, suelen emprenderla contra el mundo literario. Sin embargo, poetas y narradores resisten las embestidas de, por ejemplo, los colosos de la tecnología, que creen ver en infinitos aparatos la fecha de defunción de la lectura en papel. Ahí están las obras atesoradas en la Biblioteca Sarmiento para desmentir aquellos pronósticos agoreros. También aparece una solidez contra las acometidas de una actualidad que, en su afán de productividad, quita espacio para el sentimiento de disfrute que, para muchos, significa reservar un espacio de tiempo para leer o escribir (o para ambas acciones).

Lugar de encuentro.

En definitiva, esos soñadores embebidos en palabras escritas que se reúnen durante dos días en la Biblioteca Sarmiento, a su manera, levantan la bandera de la literatura. Y lo importante es que, precisamente, se trata de una sola insignia. Aquí no hay grieta que valga. No sirve de nada esgrimir pancartas distintas. La única bandera es la del amor por la escritura.

Y la población, por suerte, suele acompañar a esos “locos” que ven al mundo en un libro, y en un libro, al mundo.

Un momento para conversar.

“Se busca que los referentes de la literatura que se hace en Bariloche tengan a la institución como un escenario donde puedan mostrar sus trabajos, y también compartir la tarde e interactuar con las personas que asisten a la feria”, explicó la presidenta de la asociación civil Biblioteca Sarmiento, Mariana Giachino, quien, asimismo, destacó que el encuentro “se va imponiendo naturalmente en la ciudad”. Giachino resaltó que eso se debe a “la importancia de los escritores locales (en la entidad se guarda una base de datos que hace referencia a más de cien autores que residen en Bariloche) y también a la gente que los sigue”. Además, valoró el trabajo de la biblioteca en pos de “motivar a volver al libro, a vivir la experiencia de leer”. Todo, de algún u otro modo, confluye en una importante afluencia de público que acompaña la propuesta.

Siempre, un libro.

Hoy, viernes, sobre el final de la feria, habrá espacio para un momento especial. “En el marco de la cercanía por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, la bibliotecaria más antigua de acá, Julia Vives, va a hablar sobre lo que pasó a partir del 24 de marzo de 1976, durante la dictadura, en la Biblioteca Sarmiento”, informó la secretaria de la comisión directiva de la institución, Alicia Capdevila, en referencia a situaciones que se vivieron durante los años de plomo con los “libros prohibidos”.

Capdevila sumó: “Como cierre, nos vamos a unir a la convocatoria de Abuelas de Plaza de Mayo para intervenir pañuelos, así que la gente que concurra a la charla podrá hacerlo para después exponerlos”.

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