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05/03/2026

Artista contra la basura: “Trato de aportar a la concientización del cuidado del medioambiente”

Una muestra de cuadros en la sala Frey presenta una temática de cruda realidad.
En primer plano, el artista; detrás, sus obras (fotos: Facundo Pardo).
En primer plano, el artista; detrás, sus obras (fotos: Facundo Pardo).

La mayoría de las personas, frente a un basural, sólo ven basura. La escena podrá doler, incluso disgustar el olor nauseabundo, pero suele quedar sólo en eso, en la molestia. Aunque también es cierto que están aquellos que, cargados de cierto espíritu ecologista o simplemente por razones de defensa propia (básicamente, no hace bien estar “sepultado” en inmundicia), tratan de modificar, desde su rincón vivencial, lo que sucede con las aglomeraciones de desechos en sitios no preparados para ser almacenamiento de residuos.

Podemos pensar en gran escala y dirigir la mente a lo que sucede con el Vertedero de Bariloche, un basurero a cielo abierto que parece una herida en la tierra. Pero también basta con mirar ciertos baldíos que los propios vecinos comienzan a tomar como minivertederos y terminan por convertirse en depósitos de suciedad.

Hacia todos esos sitios, Matías Mugueta se obstina en dirigir la mirada, para, en algún modo, “inspirarse”, claro que no en pos de deleitarse con panoramas así, sino para denunciarlos a través del arte.

En el centro, Matías; a su lado, el curador de la muestra, Enry Queiz, y el DJ Minse, durante la inauguración de la exhibición.

Matías tiene treinta y cuatro años. Durante el último lustro, se dedicó a trabajar en catorce cuadros que conforman la muestra Olvidos presentes, que está presentando en la sala Frey, en el Centro Cívico de Bariloche.

El nombre de la exhibición, claramente, remite a la intención de mostrar lo que habitualmente no se ve… o no se quiere ver. “Toda la labor fue hecha con una línea, desde lo visual y desde lo conceptual”, dice Matías.

Cuadros que presentan una problemática particular.

Escombros desparramados, naturaleza golpeada, marcas dejadas por incendios que atropellan todo a su paso, estructuras derruidas, esqueletos de vehículos diversos… 

Óleo, acrílico y hasta marcadores convergen en sus creaciones.

“Decidí trabajar con la temática relacionada con la basura. Residuos, chatarra, lugares abandonados… Viajo, recorro, y me detengo en espacios patagónicos que tienen esa característica. También he estado en el norte argentino, Brasil y Paraguay, buscando ese tipo de lugares, para hacer este trabajo”, explica.

“Con la pintura, les doy cierta vida a sitios abandonados”, añade.

A Matías le interesa que destaque el concepto impulsor de la obra.

Luego, desarrolla: “Cuando se crea, en mi caso, desde el lenguaje visual, es importante tener un porqué, una causa que moviliza. A partir de mi obra, trato de aportar a la concientización del cuidado del medioambiente, contra la contaminación”.

“Por eso me llaman la atención esos espacios abandonados repletos de basura, los autos quemados… Muchas veces, se invaden con mugre lugares públicos”, manifiesta el artista, que nació en Ingeniero Jacobacci y a los nueve años partió con su familia a San Antonio Oeste. La actualidad lo encuentra residiendo en Las Grutas.

El color usado como resaltador del daño que causa la basura esparcida sin control.

“Desde que tengo uso de razón, dibujo y pinto”, cuenta, y continúa: “En realidad, todos, de niños, somos pintores, pero, en lo personal, de grande, continué, y a los veintiún años fui a estudiar arte a Trelew, donde tuve un desarrollo académico”.

Matías también lleva a cabo arte como muralista. “El mural y la pintura de atril son cosas totalmente distintas. Primero, por la superficie, obviamente, pero también porque el cuadro es un trabajo más íntimo, mientras que el muralismo se realiza para el pueblo, o bien porque alguien te contrata para hacerlo”, señala.

Un vehículo quemado.

La de la sala Frey es su tercera muestra individual, pero la primera centrada en la pintura. Las dos anteriores, en Trelew y San Antonio Oeste, fueron de dibujos.

Matías, entonces, decidió exponer, a partir del arte, la problemática de la basura que desborda los límites de lo razonable. “En definitiva, es mostrar algo que nos atraviesa como sociedad”, reflexiona.

Las paredes de la sala Frey muestran cómo el arte puede reflejar una problemática que suele esparcirse por espacios diversos.

Olvidos presentes podrá visitarse hasta el 14 de marzo.

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