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FINANZAS

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04/03/2026

Nuevo sistema para que bancos y fintechs puedan cobrar las deudas de los clientes

Será obligatorio para bancos y fintech desde el 31 de agosto de 2026 y luego se extenderá a pagos recurrentes de servicios.

Argentina se prepara para una revolución en los métodos de pago con la implementación del sistema denominado “Cobro con Transferencia” (CCT), iniciativa lanzada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Este innovador mecanismo busca transformar la manera en que los bancos y fintechs gestionan el cobro de deudas, a través de débito directo de las cuentas de los clientes. El CCT busca simplificar procesos, fortaleciendo la seguridad y eficiencia del ecosistema financiero.

El mecanismo dispone que, a partir del 31 de agosto de 2026, todas las entidades financieras deberán adoptar esta modalidad para el recobro de préstamos. Bajo este esquema, las cuotas de los créditos serán debitadas automáticamente de las cuentas de los clientes una vez que los préstamos hayan sido depositados. Aunque en sus inicios su alcance es específico, hay planes de expandir esta funcionalidad a pagos recurrentes de servicios, trayendo consigo modernidad a las transacciones diarias.

El CCT, inspirado por exitosos modelos globales como Pix Automático de Brasil y PayTo de Australia, tiene entre sus principales características la presencia del "aceptador de CCT". Este nuevo rol, desarrollado exclusivamente para operar bajo este sistema, será crucial en el funcionamiento efectivo y seguro del mismo. Desde el diseño, el BCRA ha priorizado que este sistema realice débitos solo con previo consentimiento del usuario, así como acreditar los préstamos en la cuenta a debitar salvo ciertas excepciones. Asimismo, direcciona la universalización de cuotas fijas, garantizando una trayectoria de pago predecible para los consumidores.

Con el fin de proteger a los ciudadanos del sobreendeudamiento, la normativa impone límites claros: las cuotas no podrán superar el 30% del ingreso declarado por el cliente. Este control ayuda a mitigar riesgos financieros, asegurando que los clientes asuman compromisos acordes con su realidad económica. Además, en caso de no haberse concretado el débito en la primera instancia, dos reintentos automáticos serán realizados al cabo de 48 y 96 horas.

La nueva herramienta no solo implica cambios técnicos sino también responsabilidades adicionales para los prestamistas. Ellos deberán notificar electrónicamente a sus clientes antes de debitar sus cuentas, ofreciendo flexibilidad para revocar consentimientos en cualquier momento. En casos de irregularidades, los prestamistas serán responsables, enhaciendo así la confianza en el sistema. Un arancel mínimo del 0,6% busca, además, motivar el competitivo mercado de servicios de pago, equilibrando las reglas del juego entre todos los entes participantes.