Publicidad
 
25/02/2026

Seguirá con prisión domiciliaria el imputado por el homicidio de Villa Llanquín

Carlos Argentino Sandoval, acusado de matar a Diego Sixto de un escopetazo en la cara tras discutir quién era mejor amansando caballos, continuará con arresto domiciliario hasta el juicio. La medida vence el domingo 1° de marzo y fue extendida por el tribunal tras una nueva audiencia.
Sandoval esperará el juicio por el crimen de Sixto con prisión preventiva domiciliaria.
Sandoval esperará el juicio por el crimen de Sixto con prisión preventiva domiciliaria.

En una audiencia desarrolalda este miércoles, la Justicia resolvió prorrogar la prisión domiciliaria de Carlos Argentino Sandoval, el hombre de 71 años imputado por el homicidio ocurrido en un campo ubicado a unos 13 kilómetros de Villa Llanquín. La decisión se tomó en el marco de una audiencia en la que se evaluó la continuidad de la medida de cara al juicio, que podría desarrollarse bajo la modalidad de juicio por jurados.

Cabe recordar que en diciembre pasado ya se había prorrogado la prisión domiciliaria con dispositivo electrónico por pedido de la defensa, y ese plazo vence este domingo 1° de marzo.

Sandoval está acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tenencia de arma de guerra, con una pretensión punitiva mínima de 12 años de prisión. El acusado, seguirá con domiciliaria. 

El hecho

El crimen de Diego Sixto, ocurrido el 5 de mayo de 2025 en el paraje Pilpilcura, a unos 14 kilómetros de Villa Llanquín, fue un homicidio derivado de una discusión rural. Sandoval y Sixto pasaron un día de largas horas de ingesta de alcohol y la discuisión por quién era mejor amansador temrinó en tragedia.

Según la acusación, la tragedia se desencadenó tras una discusión en la que Diego Sixto, quien se desplazaba a caballo, golpeó a Sandoval con un rebenque. En respuesta, el imputado tomó una escopeta y le efectuó un disparo en el rostro a la víctima: aproximadamente 65 perdigones impactaron en la cara y el torso de Sixto, provocándole una hemorragia masiva que derivó en su muerte.

Alrededor de la una de la madrugada del día siguiente, Sandoval se presentó en el destacamento policial de Villa Llanquín acompañado de otro hombre, quien al llegar anunció: "Vengo a entregar a un asesino". Afuera aguardaba Sandoval, quien al ser recibido por los efectivos reconoció: "Me mandé una macana".

Desde el momento del crimen, la comunidad de Villa Llanquín se movilizó en reiteradas ocasiones para exigir justicia y la condena máxima para el autor del hecho, manteniendo viva la presión social sobre el avance del proceso judicial.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?