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23/02/2026

Una noche de terror: lo contactaron por redes, le pidieron plata y lo extorsionaron durante cinco horas

Recibió una solicitud de amistad de una supuesta joven, y lo que siguió fue una noche de llamadas, amenazas, datos personales de su familia y un pedido de 635 mil pesos.
Un caso más de estafa y extorsión en redes sociales, una modalidad que crece en Bariloche y el país. Foto: Eugenia Neme
Un caso más de estafa y extorsión en redes sociales, una modalidad que crece en Bariloche y el país. Foto: Eugenia Neme

Un vecino de Bariloche,  decidió hacer público lo que vivió el sábado a la madrugada para que otros no caigan en la misma trampa. Durante casi cinco horas fue víctima de una extorsión telefónica que combinó amenazas con menores y el manejo de datos personales de su entorno. Ya radicó la denuncia en la Comisaría Segunda por una metodología de estafa que crece en redes sociales. 

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Todo comenzó con una solicitud de amistad en redes sociales. El perfil correspondía "a una joven de alrededor de 26 o 27 años" señaló Javier. Se escribieron, después vinieron llamadas cortas pero constantes, hasta que la conversación derivó en un pedido de dinero para un Uber en el marco de un encuentro pactado. "Me pidió plata para un Uber, le pregunté si 20 mil estaba bien pero pidió 35 mil, le transferí y desde ahí todo cambió" precisó a El Cordillerano.

Lo llamó un hombre que se identificó como padre de la chica y le dijo que en realidad era menor de edad, que tenía 17 años, que era discapacitada y que el asunto iba a llegar a la Justicia. Las amenazas se sucedieron: que la madre de la joven estaba internada, que él era el responsable, que la habían tenido que hospitalizar, que lo iban a delatar con su novia, que era un infiel "Yo no tengo novia y en las fotos de las redes sociales se notaba que la chica no era no era menor, asique por un lado me quede tranquilo" señaló el damnificado. El objetivo era claro: "me quería humillar, hacerme sentir culpable, aislarme y presionarme para que pagara".

Luego vino la propuesta de "arreglo": si mandaba dinero para la insulina, todo quedaba ahí. El monto total que le reclamaron a lo largo de la noche llegó a 635 mil pesos. "Me pedían un punto de encuentro, como el Shopping o Intecnus, que no le diga a nadie y que vaya a entregar la plata solo".  

Sin embargo, lo que más lo perturbó no fueron las amenazas sino que los extorsionadores le enviaron la ubicación de su trabajo, de la casa de su madre y fotos e información de sus seres queridos. "Eso fue lo que más me asustó, vuelvo de trabajar y estoy mirando si hay alguien esperandome o 'relojeando' mi casa".

Javier, afortunadamente no entregó dinero y en el transcruso del intento de estafa, recordó el caso del sargento del Ejército Rodrigo Gómez en la Quinta de Olivos : "Me acordé del muchacho de  y nosé si me ayudó del más allá pero no caí. Estuve seguro todo el tiempo de que no iba a dar plata", contó. Al radicar la denuncia, la policía le informó se trata de una modalidad conocida, operada por personas que actúan desde dentro del penal.

"Pero no es sólo gente del penal, tienen gente afuera como la chica que me llamó además me pedían un punto de encuentro" aseguró. 

Javier eligió contar su experiencia públicamente con un objetivo concreto: que otros vecinos estén alertas y no sean víctimas de la misma maniobra.

Un caso que terminó en tragedia

Hace una semana, trascendió que el suicidio del sargento del Ejército Rodrigo Gómez en la Quinta de Olivos (del 16 de diciembre de 2025), estuvo enmarcado en un caso de extorsión . El joven fue víctima de  una modalidad de estafa que crece en redes sociales y plataformas de citas.

Según datos de la causa, un preso del Penal de Magdalena usó su celular para llamar a Gómez desde su celda haciéndose pasar por un teniente de la Bonaerense. El ladrón condenado, con el apoyo de una red en la zona oeste integrada por su novia y las parejas de sus cómplices, le anunció al soldado que una investigación por pedofilia comenzaba en su contra. Si pagaba, se salvaba.

En las horas previas a su muerte, Gómez realizó cuatro pagos por $1,4 millones a dos billeteras virtuales. Luego, en su garita, con un tiro de su fusil, el soldado se quitó la vida. La banda de Francavilla lo llamó varias veces después de muerto.

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