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16/02/2026

Festival Rural de la Patagonia: tradición e innovación, una fórmula que conquistó al público

La Expo de Bariloche fue un éxito y hace pensar en un futuro auspicioso.
La Expo fue una fiesta (fotos: Eugenia Neme).
La Expo fue una fiesta (fotos: Eugenia Neme).

La trigésima novena edición de la Expo Rural, este año adoptando además el formato de Festival Rural de la Patagonia, tuvo un cierre soñado, donde las expectativas fueron superadas.

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El domingo, con el buen clima brindando un marco ideal, contó con una parte formal durante la mañana, a través del acto oficial, pero, en todo momento, mostrando un perfil gastronómico que, por momentos, hacía pensar en un Bariloche a la Carta (BALC) campestre. Y la comparación no es casual, ya que el encargado de la “transformación”, al decidirse este año darle un aura de “festival” al encuentro, fue precisamente Lucio Bellora, la persona que impulsa el evento culinario por excelencia de la ciudad.

Bellora, durante la tarde dominical, recibió un cumplido por parte del secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli, quien llegó al predio de la Sociedad Rural Bariloche junto al intendente Walter Cortés. “Te felicito por lo que hiciste acá, Lucio”, dijo Scioli, ni bien echó una mirada sobre el lugar.

Scioli compró un sombrero en la Expo.

El funcionario nacional recorrió diversos rincones de la Expo, e incluso adquirió un sombrero en una de las tiendas dispuestas en el predio, elemento que rápidamente se colocó  —dejando de lado la boina que llevaba hasta el momento­— para protegerse del sol, que, a las 15, cuando arribó, se sentía con fuerza.

Además, miró brevemente el aparte campero (jinetes que deben pasar ganado de un corral a otro) e incluso procuró sacarte una fotografía con esa escena de fondo, para lo que no dudó en buscar con persistencia un lugar donde la claridad no “quemara” la foto.

Aparte campero.

Durante gran parte de la caminata, Scioli estuvo acompañado por Cortés, pero también por el titular de la Federación de Empresas y Entidades de Comercio, Industria, Servicios y Producción de Bariloche y Zona Andina (FEEBA), Leonardo Marcasciano, y por el presidente de la Sociedad Rural Bariloche, y titular también de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, Leandro Ballerini, quien, horas antes, durante su discurso en el acto oficial, había dicho: “Nos enorgullece ver hasta dónde hemos llegado con el desarrollo de este predio”. 

Cortés, Scioli y Ballerini.

“La magnitud que ha tomado nuestra Expo y lo que aún nos queda por crecer nos llena de orgullo”, sostuvo Ballerini durante la ceremonia central, para luego añadir: “No es sólo nuestra casa, sino un espacio para que disfrute la comunidad y poder encontrarnos todos los vecinos de Bariloche y de la región”.

El presidente de la Sociedad Rural Bariloche, durante su discurso.

“Cuando venimos acá, nos vamos con una sana envidia. Transmiten un arraigo que es muy difícil de ver en otra región”, elogió, por su parte, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Carlos Castagnani, poniendo el acento en la parte más tradicional del encuentro, resaltando el cariño por las labores de campo por parte de aquellos que, en la zona, se desenvuelven en ese ámbito.

Portando las banderas, durante el acto central.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, no estuvo en el acto por una cuestión de agenda, pero había visitado la Expo dos días antes, cuando realizó una caminata por los diversos espacios del predio, poniendo especial atención en la carpa de emprendedores de la feria Punto Río Negro, conversando con cada uno de ellos.

Punto Río Negro, un espacio en el que Weretilneck se detuvo el viernes para conversar con los emprendedores.

Ante la ausencia con aviso del gobernador, el Gobierno provincial estuvo representado por el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, quien tuvo a su cargo el cierre del acto, donde remarcó la modalidad que adoptó la exposición este año y habló de “un festival totalmente distinto, algo disruptivo”. De esa forma, subrayó la determinación de “abrir el juego y tratar de que se sumen otras actividades”.

“Me parece que es una oportunidad histórica vinculada a una de las localidades emblemáticas del turismo de nuestro país, como lo es San Carlos de Bariloche”, definió Banacloy.

Banacloy felicitó a la Sociedad Rural Bariloche por adoptar una modalidad de festival.

Por su parte, el intendente de Bariloche, Walter Cortés, que estuvo durante la mañana para presenciar el acto y volvió por la tarde para acompañar a Scioli en su recorrido, tuvo una expresión que, en cierto modo, sintetizó el deseo que movilizó a la Sociedad Rural Bariloche a la hora de decidir ampliar la propuesta habitual, sumando actividades y, sobre todo, mostrando, desde lo estético, rasgos que pueden calificarse como modernizados. Porque, claramente, el deseo de la comisión directiva de la entidad fue apuntar al crecimiento, a la comunión entre quienes cumplen funciones en zonas alejadas y aquellos que viven en la urbe. “La ciudad y el campo conforman un matrimonio que nunca se separa”, apreció el jefe comunal, en referencia a una dependencia mutua que se refleja, precisamente, cada año en la Expo, aunque, en esta ocasión, quizá reflejando mejor esa simbiosis, con opciones atractivas para un público diverso, no sólo aquel que habitualmente demuestra conocimiento y gusto por las cuestiones de campo.

Las actividades tradicionales continuaron siendo el eje, pero acompañadas de cierta "modernidad", sobre todo en el modo de presentar la oferta gastronómica.

La grilla artística escogida para este año, por ejemplo, abarcó un abanico amplio, que, claro, incluyó al folklore, con un primer día donde brilló una estrella emergente, Maggi Cullen, oriunda de Buenos Aires, que se hizo popular a partir de su participación en el programa televisivo La voz argentina, mientras que la última jornada llegó a su fin con la actuación del dúo folklórico barilochense Los jazmines del Alba, pero, en medio, el sábado también hubo espacio para el rock, con presentaciones de diversos exponentes del género de la localidad.

Mayormente, la gente celebró la determinación de ese leve viraje en una exposición que, igualmente, mantuvo la esencia de lo tradicional, pero, al mismo tiempo, sumando una pizca de innovación.

Los animales, esencia de la fiesta.

Es cierto, el campo en la Patagonia está sufriendo las consecuencias de la sequía, los incendios aún se ven como una espada de Damocles, producciones futuras son una incógnita y algunas medidas del Gobierno nacional siembran cierto desconcierto, pero, en Bariloche, durante tres días, el sector estuvo de fiesta.

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