Publicidad
 

ENTRE PAISAJES HERMOSOS Y FANTASMAGORICOS

|
09/02/2026

Un fuego maldito y una esperanza que no afloja en los pobladores de la Comarca Andina

El incendio prosigue en menores proporciones en la zona de El Hoyo y Epuyén. Pérdida de masa boscosa, de viviendas y una economía en la región totalmente afectada, diezmada. Este lunes con anuncios de fuertes vientos.
Todavía tienen mucho por hacer.
Todavía tienen mucho por hacer.

Pérdidas de viviendas, vecinos en permanente alerta, alrededor de 45000 hectáreas de bosques consumidos. Es el triste balance que se vive por estas horas en tierras de la Provincia de Chubut, en el Paralelo 42. El Hoyo y Epuyén principalmente, mas el Parque Nacional Los Alerces las zonas mas afectadas. Se pasó de compartir un verde paraíso a paisajes fantasmagóricos, el fuego convirtió la zona en tierra arrasada, con una horrible pintura entre grises y negros.

Lee también: ¿Qué pasa en los ríos y arroyos después de los incendios?: pautas para consumir el agua

Aunque lo declararon controlado, la tarea de los brigadistas y lo población es aun titánica. Además fuerte viento podría complicar nuevamente el devastador panorama. El camino a Puerto Patriada se encuentra habilitado. Las personas que visitan el lugar no dejan de mostrar su tristeza por la pérdida de añosos bosques. Transitar con el automóvil, parar a la vera del camino y observar produce lágrimas por el maravilloso ambiente desaparecido.

Un informe conjunto de organizaciones ambientalistas advierte que los grandes incendios no son fenómenos aislados ni meramente naturales sino que son resultado de decisiones humanas estructurales y de una respuesta estatal deficiente frente a la creciente crisis climática.

Desde Epuyén el jefe comunal detalló la magnitud de las pérdidas habitacionales. “Este año hubo 37 viviendas afectadas. Contando el año pasado, son más de 100 sólo en Epuyén. Es tristísimo, no se lo deseo a nadie, pero estamos firmes para salir adelante”, afirmó. En ese sentido, confirmó que “las 37 viviendas de este año van a ser nuevamente construidas” y estimó que “el tiempo sería más o menos de tres meses, según las constructoras”.

Las nuevas casas se levantarán en los terrenos de sus dueños. “Se construirán en los mismos lugares donde vivían. Esta experiencia tiene que servir para la prevención: es el propietario el que tiene que hacer la limpieza de su propio terreno”, subrayó. Al respecto el gobierno de Chubut anunció que remitirá dinero a los municipios para que comiencen las obras lo antes posible, serían viviendas de 40 metros cuadrados.

En una radio local el mencionado jefe comunal sostuvo que “si comparás una foto de otra época con una de ahora, solo queda el pueblo. Hoy son árboles quemados y cenizas. El panorama es negro, desolador”. La misma visión tenían los vecinos que visitaban ayer, domingo, la zona afectada.

Sin embargo al llegar a Puerto Patriada y ante la vista del lago Epuyén se puede tomar la magnitud exacta de la belleza que tiene el lugar. Los lugareños se sienten apesadumbrados, pero están dispuestos a levantar su espíritu. “No vamos a abandonar nuestro lugar, al contrario lo vamos a reconstruir” manifestó una mujer mientras mantiene abierto su negocio con exquisitos productos de la zona, incluso con tortas fritas y pan casero.

Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, sostiene que “lo que vive Chubut es un ecocidio anunciado. Miles de hectáreas de bosques quemadas que tardarán más de cien años en restaurarse. Pero el bosque no se quema solo. Se quema cuando se recortan presupuestos, cuando se mira para otro lado, cuando se niega la responsabilidad humana en la crisis climática y sus consecuencias, cuando se improvisa en lugar de planificar”, dando una mirada que va mas allá de crear culpas sólo a partir de intencionalidades. Aunque la propia organización ambientalistas estima que el 95% de los incendios forestales se producen por el accionar humano ya sea por intencionalidad, negligencia o accidentes por fogatas, asados y colillas de cigarrillos mal apagados, la preparación de áreas de pastoreo con fuego y la quema de residuos forestales.

Los camping’s habilitados también lo sufrieron y por partida doble. El titular de un concesionario se mostró muy preocupado por todo lo sucedido ante el avance el fuego, pero además “nosotros estamos destruidos económicamente, si bien el incendio no llegó al predio que administro, la gente no viene. Primero por el peligro existente y segundo porque uno de los atractivos era venir con la familia y prepararse el asadito y hoy hay prohibición total de encender fuego. Esta muy bien la medida prohibitiva, aunque nos afecta económicamente”. 

De un lado una vista espectacular de un bosque donde la masa ígnea no llegó, hacia otro punto cardinal la visión es dantesca. “La gente sigue con la idea de pasar un dia de acampe, traen su heladerita con las bebidas y los sandwiches, almuerzan, toman mate, pero lo hacen en lugares donde no tienen que abonar. Es lógico”, agregó en el marco de una realidad que duele. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?