Publicidad
 
05/02/2026

Veterano de Malvinas barilochense analiza la situación que rodea al sable corvo de San Martín

El arma del prócer quedó en medio de una grieta que desafía el trayecto histórico del tema.
Edgardo, además de veterano de guerra, es forjador de cuchillos, experto en armas blancas e historiador en la temática (foto: Facundo Pardo).
Edgardo, además de veterano de guerra, es forjador de cuchillos, experto en armas blancas e historiador en la temática (foto: Facundo Pardo).

A más de ciento setenta y cinco años de su fallecimiento, José de San Martín se ha colocado en medio de una discusión donde ideologías y datos históricos se entremezclan. En cierta forma, su sable corvo, centro del conflicto, ha quedado rehén de una disputa que, curiosamente, lo único que hace es cambiar el eje de lo realmente importante, el papel que ha cumplido el Libertador, tanto en nuestro país como en otras partes de América.

Lee también: Una vez más, en Bariloche se alzó la voz contra la modificación a la Ley de Glaciares

La situación viene a cuenta de que un decreto del presidente Javier Milei dispuso el traslado del sable corvo, desde el Museo Histórico Nacional, a la sede del cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín.

La decisión provocó la renuncia de la directora del museo, María Inés Rodríguez Aguilar.

Hay que remarcar que San Martín legó el sable a Juan Manuel de Rosas, cuyos herederos, tras conocerse la decisión presidencial, presentaron una medida cautelar para evitar que la acción se concrete, recurso que fue denegado por la jueza interviniente, Macarena Marta Giménez.

En Bariloche, el coleccionista y experto en armas blancas, además de forjador de cuchillos, Edgardo Suárez, veterano de Malvinas, analizó el tema y dijo: “Antes de hacer cualquier tipo de comentario, hay que remontarse a la historia y ver la idiosincrasia de los argentinos”.

“Lamentablemente, tenemos una gran grieta, creo que impuesta desde afuera, por países que nos vienen ‘invadiendo’ de a poco, quitándonos nuestra soberanía, sin que la mayoría de los argentinos se den cuenta”, consideró, para luego señalar que, para él, la situación responde a una estrategia basada en la frase “divide y reinarás”.

“En la década de 1840, cuando San Martín escribió su testamento, le legó el sable corvo a Rosas, ‘el Restaurador’, por la forma en que había defendido la patria ante las invasiones que se producían en aquel momento”, indicó Edgardo.

El excombatiente profundizó: “San Martín, con hondo fervor patriótico, decidió darle el sable a Rosas, quien, dicho sea de paso, fue el único que, en aquel entonces, hizo algo por él, ya que le consiguió sus pensiones y, de esa manera, a partir de ahí, pudo vivir dignamente en Francia, donde murió”. En ese sentido, recordó que San Martín había decidido partir de Argentina a partir de las luchas intestinas. “Nuestra grieta es histórica, así que desde hace años que nos vienen conquistando”, apuntó el excombatiente.

Edgardo explicó que, tras la muerte de Rosas, cuando se fundó el Museo Histórico Nacional, su primer director, Adolfo Pedro Carranza, le escribió a Manuelita, hija de Rosas, solicitándole el sable para ponerlo en la institución recién creada: “Ella aceptó, porque sabía que su padre habría estado de acuerdo”.

“En 1963, la Juventud Peronista robó el sable”, dijo el forjador de cuchillos, y contextualizó la situación: “El peronismo estaba proscripto, entonces hicieron esa acción con la intención de entregárselo a Juan Domingo Perón, como una manera de mostrar que el cariño del pueblo estaba latente”.

“Finalmente, el sable fue encontrado, pero después, en 1965, nuevamente la Juventud Peronista lo robó, y después, torturas de por medio a quienes se lo habían llevado, se lo volvió a recuperar”, manifestó, y siguió: “En 1967, Juan Carlos Onganía, en el marco de su gobierno de facto, firmó un decreto para que el sable quedara en custodia de los Granaderos a Caballo”.

“En 2015, Cristina Fernández de Kirchner volvió a pasarlo al Museo Histórico Nacional”, continuó, para luego expresar: “Ahora Milei quiere llevarlo nuevamente con los granaderos”.

De tal forma, cuestionó: “¿Qué va a pasar después?”. Y él mismo respondió: “Si asume algún gobierno de izquierda, el sable pasará de nuevo al museo. Y luego, si asume otro de derecha, irá para los granaderos…”.

“Mi punto de vista es que el sable corvo de San Martín tiene que quedar en el Museo Histórico Nacional, que es donde debería haber estado siempre”, concluyó el excombatiente, quien aclaró que su opinión no se vincula a una cuestión política.

Cabe resaltar que Edgardo Suárez está trabajando en un estudio acerca del sable de San Martín, a manera de pequeño ensaño, en un análisis que va desde los materiales que lo integran hasta su historia.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?