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EDUARDO GAJARDO

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29/01/2026

El orgullo de ser bombero: "Tengo 78 años y acá estoy: no se van a librar tan fácil de mí"

Gajardo compartió recuerdos de sus inicios como cadete, los grandes incendios y una vocación que sigue intacta.
Eduardo Gajardo, orgulloso de llevar la bandera de Río Negro
Eduardo Gajardo, orgulloso de llevar la bandera de Río Negro

Ayer martes se celebró el 25° aniversario del Destacamento N°1 “Aldo Luján”, con un emotivo acto protocolar que reunió a autoridades, bomberos en actividad, retirados y vecinos. Además de las formalidades, en el diálogo con los protagonistas, surgen historias de vida atravesadas por la vocación y un profundo amor por la actividad bomberil, una verdadera usina de recuerdos imborrables.

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Eduardo Gajardo es oficial principal retirado, tiene 78 años, y no pierde la sonrisa ni el entusiasmo. Se retiró formalmente en el año 2000, pero su vínculo con el cuartel sigue intacto. 

"Empecé como cadete en 1963, a los 15 años, en el cuartel de Moreno y Beschtedt. Vivía a la vuelta”, recordó en diálogo con El Cordillerano. La decisión, en realidad, no fue del todo propia al comienzo. “Mi papá me mandó para que no ande en la calle. Me dijo: ‘andá a ser bombero así no andás vagueando’. Y acá estoy”, cuenta entre risas. Con el tiempo, lo que empezó como un mandato familiar se transformó en una pasión. “Después me gustó. Cuando cumplí 18 empecé a salir a los incendios. Y pasó el tiempo”.

Bombero de corazón

Gajardo recuerda también las dificultades de aquellos años, cuando los siniestros eran de gran magnitud. “Antes los incendios eran muy grandes porque muchas casas eran de madera. Para darte una idea, en Mitre y Ruiz Moreno había un hotel de madera… ¿sabés cómo ardió?”, relata  todavía con asombro. “Empezó a la una de la madrugada y a las dos de la tarde del otro día todavía estábamos tirando agua. Margarido manejaba un camión grande y lo vaciamos como siete veces. Ese fue mi bautismo de fuego”.

Al hablar de los símbolos y reconocimientos, la emoción se hace notar. Lleva con orgullo la bandera de Río Negro en el aniversario del Destacamento Aldo Luján. "Nunca fui abanderado, es la primera vez", dice, y la voz se le quiebra. Dice que siempre contó con el acompañamiento de los seres queridos. "Mi familia es feliz con mi vocación. Cada vez que me ven con la ropa, se sacan fotos”.

Eduardo se muestra vital y alegre. Queda claro en cada palabra su compromiso con la vida del bombero voluntario. “Tengo 78 años y acá estoy. No se van a librar tan fácil de mí”, dice antes de largar una carcajada.

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