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27/01/2026

“El pino aumenta la severidad de los incendios y el momento de intervenir es ahora”

El investigador Mario Pastorino advierte que los pinos exóticos aumentan la severidad del fuego y generan ciclos de reproducción que impiden la regeneración del bosque nativo. El especialista alerta sobre la necesidad urgente de intervenir en las zonas afectadas
A un año de los incendios en la Comarca Andina, el pino emerge entre la capa de cenizas.
A un año de los incendios en la Comarca Andina, el pino emerge entre la capa de cenizas.

Mientras la Patagonia andina enfrenta una de las temporadas de incendios más devastadoras de su historia, una problemática de fondo se extiende desde los años 70 en Bariloche: la invasión de pinos exóticos que no solo modifican el ecosistema nativo, sino que potencian la agresividad de los incendios y perpetúan un ciclo de invasión difícil de revertir luego del paso del fuego, una dinámica que se viene dando desde al menos 6 años en la región.

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En el marco de los incendios en Chubut, la imagen de una “alfombra” de pinos emergiendo entre las cenizas refleja la capacidad de adaptación y colonización del pino sobre el suelo patagónico.

Mario Pastorino, ingeniero forestal, doctor en Ciencias Forestales e investigador del INTA y CONICET, analizó en Diario El Cordillerano esta situación que afecta especialmente a localidades como Bariloche, El Bolsón y la zona andina rionegrina, neuquina y chubutense.

"Los pinos potencian los incendios, aumentan su severidad. Son altamente combustibles, tienen mucha resina y facilitan la propagación. Los incendios ‘corren’ más rápido en una zona de pinos", explicó Pastorino. El especialista detalló que las temperaturas que levantan estos árboles y la dinámica del fuego que generan hacen que el incendio sea "más agresivo" que en bosques nativos.

El fenómeno más alarmante se registra con el pino radiata, una especie que desarrolló una estrategia reproductiva ligada directamente al calor y el fuego. "Las piñas son serótinas, permanecen cerradas con semillas adentro durante varios años y se abren cuando se incendian con calor extremo. Los fuegos son parte de las dinámicas de las regiones de donde son originarios estos pinos, pero acá no", advirtió.

El resultado es devastador: cuando pasa el fuego, las piñas explotan, dispersan las semillas y "quedan sembradas en la ceniza de estos incendios". Esto genera "una alfombra de pino con una densidad de regeneración altísima", impidiendo que la vegetación nativa pueda recuperarse.

Pastorino citó el caso la zona de Puerto Patriada, donde esta dinámica se estableció a partir del incendio de 1987. "Fue el primer lugar que inició este ciclo de reproducción que no permite que se reproduzca la vegetación nativa. El pino domina el sitio, que queda muy propenso a nuevos incendios. El incendio del 2025 (denominado Confluencia)  es el cuarto incendio desde el 87. Con cada incendio se quema el bosque y vuelve a sembrar las semillas de pinos", describió.

El especialista aclaró que los pinos no son negativos en sí mismos. De hecho, la explotación forestal fue promovida desde el Estado nacional en los años 70 con subsidios para forestación y manejo. "Son muy positivas en sí mismas, tienen una adaptabilidad fantástica de manera productiva. Es una especie muy recomendable, lo mismo el oregón, que se cultiva en el mundo entero. La calidad de su madera es la mejor de la especie pino", destacó.

"El problema no son las especies sino el manejo que se hace y las invasiones. Es como los autos: todos los días hay accidentes y a nadie se le ocurre prohibir los autos, se hace una reglamentación. Lo mismo se debería hacer con los pinos. No hay que cancelar la producción sino regularla", ejemplificó.

Si bien todas las especies de pino son invasoras, el fenómeno no es tan agudo con otras especies, Pastorino aclaró que "todos los pinos en general son especies pioneras que conquistan zonas alteradas que no tienen vegetación". Cuando se quema todo y caen semillas tanto de cipreses como de pinos, "se impone el pino, sea oregón, ponderosa o radiata".

El ponderosa es el más cultivado en Bariloche pero no el más invasor. "Sobre todo hacia las zonas más secas, la estepa o zonas de transición a bosque, mientras que hacia las zonas más húmedas es el oregón, que también es invasor", precisó. En Mallín Ahogado, zona del incendio de Confluencia que fue "una catástrofe terrible, una catástrofe social con secuelas importantes", hay más presencia de oregón. Mientras que en Puerto Patriada, se registra mayor presencia de radiata

Cómo cortar el ciclo de la invasión

“Hay que intervenir en los próximos años sobre la regeneración, ir y sacar esa regeneración porque se va a tapar de pinos con una densidad altísima. Eso hay que sacarlo de alguna forma. El momento más adecuado es ahora. Si esperamos diez años será imposible porque con los árboles de mayor tamaño, se requiere mayor inversión en maquinaria y traslado, el momento es ya, desde el año que viene".

Ante la consulta respecto la existencia de proyectos orientados a esta “extirpación” de pinos jóvenes,  Pastorino reconoció que "no conozco que haya habido nunca nada en este sentido", pero advirtió que "ahora estamos más alertados. Esto que estoy viendo yo lo están viendo otros. Es el momento apropiado para intervenir, pero ya cuando la invasión sea más grande, la clave estará perdida".

Red Pinos: conciencia y acción ciudadana

Desde la Red Pinos, de la cual Pastorino forma parte, trabajan para generar conciencia sobre este problema. "Tratamos de hacer un aporte en el tema de la invasión de pinos, de todas estas especies. Algunas invaden más o menos, pero todas son problemáticas. Tratamos de despertar conciencia y alertar a la sociedad para que comprendan los problemas que implican las invasiones por la modificación natural que tenemos", explicó.

La propuesta del grupo es clara: "Que haya una gobernanza participativa, que la sociedad se involucre y accione en la medida de sus posibilidades". Para ello, convocan a voluntarios para la extracción de pinos, interviniendo principalmente en los renovales. "Cuesta más intervenir los árboles adultos. Lo que hacemos es arrancar los renovales en áreas de invasión incipiente. Eso frena, mitiga y despierta la conciencia", señaló.

Próximamente realizarán una jornada de extracción en la huerta de Villa Los Coihues, en un terreno de la comunidad Ranquehue, cerca de Virgen de las Nieves.

La advertencia de Pastorino es clara y se enmarca en un contexto de emergencia ígnea, en los incendios de Chubut y en el antecedente de los incendios del año pasado en la zona de Mallín Ahogado.  Sin intervención urgente y sin una regulación adecuada del manejo de estas especies, la Patagonia andina enfrentará no solo la pérdida de su bosque nativo, sino también incendios cada vez más severos y frecuentes, en un ciclo que se retroalimenta.

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