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25/01/2026

¿Bariloche es una ciudad amigable para turistas con discapacidad motriz?

Visitantes del extranjero contaron su experiencia y compararon las condiciones de la ciudad respecto a las que tienen otros destinos.
Miembros de un tour de personas con discapacidad, en el hall de un hotel barilochense (foto: Facundo Pardo).
Miembros de un tour de personas con discapacidad, en el hall de un hotel barilochense (foto: Facundo Pardo).

Ir por la vida en una constante competencia con obstáculos, donde, incluso si se logra sortearlos con éxito, el premio es nada más que llegar cansado y apesadumbrado a un sitio al que la gran mayoría arriba sin mayores inconvenientes. Algo así puede sentir una persona con problemas de movilidad en una ciudad que no cuente con las condiciones adecuadas para mitigar los inconvenientes que acarrea.

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Eso es algo que padecen a diario los habitantes de cada localidad que sufren alguna dificultad para desplazarse, teniendo en cuenta los pros y los contras de cada sitio.

Asimismo, lo que gran parte de las veces no se tiene en cuenta es que las personas con discapacidad viajan e intentan disfrutar de sus vacaciones como cualquiera.

Y ahí entra otro tema: ¿las ciudades turísticas están correctamente preparadas para recibir a gente con diversos tipos de discapacidad?

Concretamente, Bariloche, el destino más internacional con que cuenta la Argentina, ¿es una localidad amigable para aquellos que tienen problemas de movilidad?

Roby Ullmann es agente de viajes desde hace cuarenta años, y en los últimos diez se especializó en el segmento dedicado a turismo para personas con discapacidad. Al referirse al porqué de su dedicación a ese sector específico, sostuvo: “Este es un nicho de trabajo a desarrollar. Hay que tener en cuenta que, aproximadamente, un tres por ciento del turismo mundial es gente con discapacidad, pero, además, por cada persona con discapacidad que viaja, hay dos o tres más que la acompañan. Si una familia tiene un hijo con discapacidad, quien elige el destino es él, aunque tenga cinco años, porque van donde el niño pueda estar”.

Recientemente, Roby visitó Bariloche como representante de la empresa Soles Viajes, junto a ocho personas con inconvenientes motrices, más otras cuatro que las acompañaban, provenientes de Israel. En la ciudad, estuvieron acompañados por los guías locales Ricardo Andrés Ferrarotti y Federico Grassini.

Roby Ullmann, agente de viajes especializado en turismo para personas con discapacidad (foto: Facundo Pardo).

Roby no suele viajar junto con los clientes, pero en este caso decidió hacerlo por un motivo especial. “Los acompañé porque ha sido el primer viaje grupal en la Argentina que incluya esta cantidad de gente con discapacidad. Lo máximo que habíamos tenido fue con cinco, que habían venido de España. En este caso, como son ocho, más los acompañantes, decidí venir para ver cómo funcionaba todo en cada ciudad”, explicó, porque, más allá de Bariloche, el recorrido incluyó Buenos Aires, Ushuaia y Calafate.

“Los mayores problemas que encontramos son dos. Uno tiene que ver con el transporte, porque no hay vehículos adaptados. El otro se vincula a los hoteles. Algunos dicen que son accesibles, pero no lo son tanto. Especialmente, hay que tener en cuenta la poca cantidad de habitaciones preparadas que se disponen por establecimiento”, sostuvo Roby, quien dijo que, en esos temas, se toparon con complicaciones en todos los destinos. “En algunos casos, tuvimos que cambiar de hotel”, detalló. Debe aclararse que los requerimientos para las habitaciones se vinculan a cuestiones como baños accesibles, de espacios amplios, sin escalones, con bancos, barras de apoyo y duchador de mano, por ejemplo.

Por otra parte, Roby apuntó a lo que sucedió cuando, en cada localidad, debieron trasladarse de un sitio a otro. “Al no haber vehículos adaptados, tuvimos que utilizar rampas, por donde subimos a las personas con las sillas. Y, en este caso, hay que tener en cuenta que tres de las ocho no pueden pasar solas de una silla a un asiento”, manifestó. En tal sentido, explicó que “un vehículo adaptado tiene un elevador hidráulico o eléctrico; cuando la persona no puede pasar a un asiento, se ancla la silla y se coloca un cinturón de seguridad”.

Al carecer de ese tipo de transporte, según contó el agente de viajes, debieron, en cada vehículo, “sacar las dos últimas filas de asientos y poner una rampa para, por ahí, poder acceder”.

¿Qué se necesita para que las personas con discapacidad puedan realizar viajes turísticos con tranquilidad? En Bariloche, un grupo de visitantes extranjeros trató de echar luz sobre el tema (foto: Facundo Pardo).

Oren Shaibi es uno de los israelíes que formó parte del tour. En 2005, una bomba explotó en su cabeza (tiene una placa de titanio), estuvo un año en coma y durante mucho tiempo no pudo hablar.

Si bien ahora camina, en ocasiones debe desplazarse en un scooter eléctrico adaptado, porque las secuelas hacen que, por momentos, no pueda movilizarse adecuadamente.

Cuando estuvo hospitalizado por haber sido alcanzado por aquel artefacto explosivo, Oren conoció a Jawad Azizi, también con discapacidad motriz.

Juntos dieron vida a una empresa dedicada exclusivamente a turismo de gente con discapacidad, y crearon una fundación con la que intentan ayudar a personas con inconvenientes físicos. Por ejemplo, durante el recorrido en Argentina, donaron sillas de ruedas a diversas entidades.

Desde la fundación que tienen, Oren (en la imagen, escribiendo) y Jawad realizan donaciones de sillas de ruedas y otros elementos (foto: Facundo Pardo).

Oren contó que ya han ido a veintisiete destinos a lo largo del mundo. “Hay países que cuentan con mayor accesibilidad, como, por ejemplo, Italia, Estados Unidos, Japón, Australia y Brasil”, dijo.

Entre los peores, en tanto, nombró a varios del continente africano… y Argentina, sitio al que llegaron este año por primera vez. Justamente, uno de los motivos del viaje ha sido analizar las condiciones con las que cuenta el país para recibir a gente con problemas motrices, para definir tours futuros. 

Así, en lo que hace a las ciudades argentinas que visitaron, Oren criticó: “Las veredas están todas rotas, y los negocios tienen escalones en la entrada, sin rampas”.

Contando lo que vieron en Bariloche (foto: Facundo Pardo).

Roby, en tanto, desde su experiencia como agente de viajes, hizo hincapié en la realidad que observa en la Argentina con respecto al tema: “Los argentinos con discapacidad no están acostumbrados a salir. La mayoría se queda en la casa, sin poder hacer una vida normal”.

“Es parecido a lo que pasaba antes con los gais, que no podían salir del closet. Estamos tratando de que se abra este otro closet, para que la gente con discapacidad pueda disfrutar”, aseguró el especialista turístico.

Jawad Azizi, por su parte, consideró que, de las ciudades argentinas que visitaron, Ushuaia fue la más complicada, “por las subidas y bajadas del terreno”, y apreció que Bariloche resultó “un poco más confortable”, aunque, puntualmente para él, no tanto, ya que su condición lo hace completamente apegado a la silla de ruedas y necesita mayor ayuda. De esa forma, resaltó que la localidad no está preparada para personas con dificultades como las suyas.

“Lo que buscamos es la integración de las personas con discapacidad”, afirmó Roby, quien mencionó que lo que se necesita es una mayor sensibilización.

Oren es uno de los impulsores de la empresa de viaja para gente con discapacidad Hotze Gvulot (foto: Facundo Pardo).

Oren Shaibi, justamente, al referirse a un hecho que le pareció especialmente positivo, destacó el buen trato que recibieron en el cerro Campanario. “Debemos entender que brindar accesibilidad tiene que ver también con la mentalidad”, remarcó.

“Con la fundación, tenemos muchos elementos para donar, pero necesitamos cooperación. Queremos ayudar a las autoridades de cada lugar, pero tienen que entender las necesidades de la gente con discapacidad”, manifestó Oren.

—Oren, usted ubicó a la Argentina como uno de los peores sitios en lo que hace a la accesibilidad para gente con discapacidad… Igualmente, ¿recomendaría visitar el país?

—Seguro que sí. Lo que digo es que hace falta empezar a cambiar, cosa que es posible.

Yael, una de las integrantes del tour (foto: Facundo Pardo).

Otra de las personas que formaron parte del tour, Yael Neshulam, más allá de las dificultades que encontró en las ciudades argentinas, resaltó: “Es uno de los países más bellos que visité, y estuve en muchos”.

“Ni en mis sueños pensé, por ejemplo, que podría visitar los glaciares”, dijo, en tanto, Jawad Azizi.

Ante esos elogios a la belleza de Argentina, Roby reflexionó: “Hay mucho potencial, pero tenemos que abrir puertas”.

El grupo —todos sonrientes—, durante un paseo en Bariloche (imagen gentileza).

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