Publicidad
 
18/01/2026

Un gesto de amor: brigadista encontró un pichón debilitado por el fuego y le dio de beber

Mirá el video. Dentro de la enorme tristeza de ver arder los bosques cordilleranos, estas actitudes de empatía llenan de emoción.
Aves y animales sufren las consecuencias de los incendios.
Aves y animales sufren las consecuencias de los incendios.

El humo nubla la vista y el cansancio pesa en cada paso, así los brigadistas combaten los incendios en el Parque Nacional Los Alerces. Pero estaban muy atentos y se encontraron con una pequeña vida luchando por sobrevivir: un pichón de ave, desorientado y debilitado por el calor extremo.

Lee también: Llevaba dos días desaparecida: encontraron a la hermana del “Huevo” Acuña

Sin dudarlo, interrumpieron por un instante el combate contra las llamas para hidratarlo y ponerlo a salvo. Un gesto mínimo frente a la magnitud del desastre, pero enorme en humanidad.

Tras asegurarse de que el pichón estuviera fuera de peligro, retomaron su tarea incansable, conscientes de que cada segundo, cuenta, tanto para proteger el bosque como a quienes lo habitan, compartió La Radio de La Cordillera.

 

Los incendios

Este sábado, los medios aéreos continuaron operando dentro del parque, atacando focos activos desde el aire. A diez días del inicio del desastre ambiental, la Patagonia atraviesa un escenario cambiante: un leve alivio por las precipitaciones recientes, pero con riesgo permanente de reactivaciones debido al viento.

Si bien el incendio en Puerto Patriada logró ser contenido, la situación en Los Alerces sigue siendo crítica. Más de 14 mil hectáreas de bosque nativo ya fueron consumidas por las llamas, dejando cicatrices profundas en uno de los ecosistemas más valiosos de la región.

Las intensas ráfagas de las últimas horas elevaron nuevamente el índice de peligro, generando focos secundarios y reavivando sectores que parecían controlados. El operativo se ajusta minuto a minuto, dependiendo de breves ventanas climáticas favorables.

Actualmente, más de 100 combatientes trabajan en la línea de fuego, acompañados por personal técnico y logístico. Desde tierra y desde el aire, enfrentan a un enemigo implacable, mientras pequeños gestos —como el rescate de un pichón— recuerdan que aún en la devastación hay lugar para la esperanza y el cuidado de la vida.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?