Publicidad
 

ENTREVISTA

|
08/09/2025

Bullrich en Bariloche: habló del caso Maldonado, el Congreso y la libertad de expresión

Los audios que comprometen al Gobierno, Villa Mascardi, el PRO, La Libertad Avanza, el dólar y más, en un mano a mano imperdible.
Patrician Bullrich, en una conversación a fondo (fotos: Matías Garay).
Patrician Bullrich, en una conversación a fondo (fotos: Matías Garay).

La ministra de Seguridad Nacional —y candidata a senadora—, Patricia Bullrich, estuvo en Bariloche, donde participó de la apertura y estuvo a cargo del cierre de la primera jornada de la cuadragésima sexta Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en el hotel Llao Llao, donde permaneció también para presenciar las disertaciones del segundo día.

Lee también: Bullrich en Bariloche: “Tenemos muchos ruidos en la superficie, pero en la realidad hay 46 millones de argentinos que viven con más tranquilidad”

Debe tenerse en cuenta que el IAEF es una asociación (autodefinida como “sin fines de lucro” y “apolítica”) integrada por ejecutivos, directores y gerentes de empresas e instituciones. De tal forma, en una conversación con el cronista en el lobby bar del establecimiento hotelero —un sitio clásico y emblemático de la ciudad—, sobre el encuentro, Bullrich consideró: “Se trata de una oportunidad para hablarles a los ejecutivos de las finanzas acerca de todos los logros que la Argentina ha tenido, así como de esta dicotomía entre un aparente ‘ruido’ permanente y un montón de resultados —integrados a una nueva realidad—, que la gente valora. El país, de alguna manera, ha logrado un cambio que no se esperaba que fuera tan profundo”.

La ministra de Seguridad Nacional contestó preguntas de temas diversos.

—Al hablar de un “ruido”, ¿alude a los acontecimientos de las últimas semanas (la referencia, en especial, apuntó a los audios vinculados al círculo cercano al presidente Javier Milei)?

—No, habló de más atrás todavía. Hace meses que el Congreso está en un franco intento de imponerle una agenda al presidente, casi adentrándose totalmente en la lógica de un Poder Legislativo que se convierte en Ejecutivo. Sumado a eso, se ve el intento, cada miércoles, de generar una situación de crisis… Hay una cuestión de tratar todo el tiempo de sacarle herramientas de gobierno —precisamente— al Gobierno.

—Pero el “ruido” más reciente fue por el tema de los audios. ¿Cómo está llevando esa cuestión?

—Con el caso Maldonado aprendí que te pueden armar una operación desde el primer día hasta el último. Te pueden intentar meter todo tipo de pruebas, todas falsas, todos inventos. Viví ochenta y dos días de mentiras, donde cada jornada salía algo: que lo habían visto con binoculares, que el teléfono había sonado en no sé dónde, que Gendarmería se lo había llevado en una camioneta… Yo comprendí una cosa que, para mí, es muy importante, y es que la verdad no se defiende sola, hay que defenderla. Entonces, no voy a aceptar una cuestión que es absolutamente incipiente como algo dado, como intentan plantear.

—Y lo de ir contra los periodistas… ¿Qué tiene para decir al respecto?

—Yo no voy contra los periodistas; hay que distinguir a periodistas de operadores, porque existen operadores y existen periodistas. Siempre creí, creo y creeré en la libertad de expresión, pero también he pasado una campaña presidencial donde observé cómo circulaba el dinero de parte de un adversario a pseudoperiodistas. Lo vi, lo viví, lo sufrí. Igual gané, así que... —sonrió—. Se pone plata para tratar de dar vuelta la opinión, pero eso, igualmente, no siempre se consigue.

Durante el encuentro, muchos de los asistentes solicitaron tomarse fotografías con la ministra, a lo que la funcionaria accedió. 

—Antes nombró el caso Maldonado, ¿alguna vez habló con Sergio, el hermano de Santiago?

—No, nunca. Desde el primer día que quisimos tener un contacto con él, para ponernos a disposición, lo único que siempre dijo fue: “Esto es una desaparición forzada; es la única palabra que voy a aceptar”. Resulta imposible hablar con alguien que ve la realidad, y él la vio después de ochenta y dos días —que nos hizo sufrir ochenta y dos días—, y no la quiere aceptar.

—Está en Bariloche, y hace no tanto, las veces que solía venir estaban vinculadas al conflicto de Villa Mascardi, ¿cómo recuerda aquellos tiempos?

—Creo que fueron tiempos en los que nosotros reconocimos un fenómeno que sufría Bariloche y los alrededores —y todavía lo sufre, pero en mucho menor medida—; lo visibilizamos, lo combatimos, lo ordenamos y, si uno compara la situación de ese momento con la actual, es totalmente distinta. Es decir, nos hicimos cargo del problema. La RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), que tenía una presencia muy fuerte, permanente, con atentados, incendios, con ataques a camioneros y gente de campo… todo eso está muchísimo más minimizado. En la actualidad, la RAM está declarada una organización terrorista y su jefe, detenido (en alusión a Facundo Jones Huala).

—Pero, puntualmente, si le digo Villa Mascardi, ¿qué le viene a la mente?

—Me viene una situación que fue fuerte, pero… La responsabilidad de la Prefectura en ese caso (la muerte de Rafael Nahuel) tuvo que ver con defenderse de un ataque. Es algo que, para mí, está claro; siempre lo ha estado. Lamentablemente, la Justicia muchas veces tarda más de lo que nos gustaría, esperemos que ahora sea más rápido y pueda solucionar la vida de gente de trabajo, los prefectos.

Bullrich reiteró su apoyo a los prefectos que intervinieron en la acción que derivó en la muerte de Rafael Nahuel.

—¿Se siente totalmente instalada en La Libertad Avanza?

—Yo soy parte del Gobierno… En lo que hace al partido, es nuevo, todavía no conozco a toda la gente, entonces, bueno, son procesos… Pero me siento parte total del Gobierno y del cambio que se está haciendo. A nivel partidario, estoy recién incorporada. Reitero, se trata de un partido nuevo, debe empezar a acomodar cómo va a debatir, cómo va a discutir… Se logró la existencia en todos los distritos; ahora hay que trabajar una vida partidaria.

—¿Hay gente del PRO que le reclama por haberse incorporado a La Libertad Avanza?

—La mayoría del PRO, en este momento, está con nosotros o se encuentra aliada. La cantidad de gente de La Libertad Avanza que viene del PRO es mayoritaria. Es decir, fuera de las personas independientes, que nunca habían hecho política, entre las que provienen de una experiencia política, la mayor parte es del PRO.

—¿Qué quedó del proyecto que tenía con Santiago Kovadloff (cuando aspiraba a la Presidencia, había presentado al filósofo como quien encabezaría un “equipo de asesores”)?

—Hablo siempre con él. Creemos que es importante darles un sentido humano a las cosas; es decir, el humanismo como una manera de entender la integralidad de la vida de una persona. De alguna manera, el concepto del Ministerio de Capital Humano, que reúne un montón de temas importantes del ser humano que antes estaban divididos, cubre un poco esta idea. Mirar la temática desde la educación, la salud, la empleabilidad, la vida cultural… No es exactamente igual, pero va en la misma dirección.

En un ámbito distendido, Bullrich no eludió ningún tema.

—¿A qué se debe la decisión de ser candidata para llegar al Senado?

—Yo ya fui ministra antes, y ahora van a ser dos años de nuevo en ese rol, y la realidad es que el Senado es un lugar donde hay que dar una batalla, porque todos los días están intentando generar un problema.

—Durante la apertura de la convención del IAEF, dijo que el dólar ya no es un problema y destacó su flotabilidad. Incluso sostuvo que no se puede estar mirando todo el tiempo su cotización. ¿No tiene ni un poco de miedo sobre lo que pueda suceder con respecto a la divisa? 

—No…

—Sabe que el tema, para los argentinos, siempre suena catastrófico.

—Pero está pasando algo importante en la Argentina, el dólar se mueve y los precios no, entonces se está consiguiendo despegar; resulta relevante el proceso que estamos viviendo. Además, el argentino hoy puede comprar en pesos o en dólares, la moneda que quiera, así que no tengo ningún miedo… ninguno.

Una conversación en el lobby bar del hotel Llao Llao.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?