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08/08/2025

"Contrabando Master Chef": la descubrieron cuando intentaba ingresar a la cárcel con un celular oculto en una torta

Con la excusa de celebrar el cumpleaños de su esposo, que se encuentra detenido, una mujer escondió el dispositivo en el bizcochuelo, pero le "arruinaron el pastel".

En la tranquila localidad de Cruz del Eje, en la provincia de Córdoba, una escena digna de película se vivió ayer en la cárcel de varones. Allí, el personal del Servicio Penitenciario detectó un teléfono celular escondido en el interior de una torta de cumpleaños que intentaba ser ingresada al penal. El bizcochuelo, que simulaba una inocente selva negra, terminó siendo la clave de un intento de contrabando frustrado.

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Todo comenzó cuando una mujer llegó a las puertas del Complejo Carcelario Nº 2 Andrés Abregú, con una torta supuestamente casera, preparada con esmero y cariño para su esposo, un interno procesado. La ilusión de celebrar un cumpleaños dentro de las sobrias paredes de una prisión se desmoronó rápidamente cuando los agentes decidieron inspeccionar el pastel.

El dulce no logró sortear los controles del escáner, donde los agentes penitenciarios detectaron una silueta sospechosa en la base de la torta. Tras realizar una inspección más detallada, el personal abrió cuidadosamente el bizcochuelo y confirmó la sospecha: en su interior había un teléfono celular perfectamente oculto. “Se trataba de un dispositivo moderno, que por protocolo no está permitido dentro del establecimiento”, explicó Iván Ortega, secretario de organización penitenciaria.



El procedimiento fue inmediatamente comunicado a la Fiscalía de Turno, a cargo de la doctora Brizuela, quien dispuso las medidas a seguir. “Nosotros actuamos dentro de la jurisdicción del establecimiento. En estos casos, se secuestra el objeto y se eleva el procedimiento a la Justicia, que determina cómo continuar con la investigación sobre la persona que quiso ingresar el elemento prohibido”, detalló Ortega.

Este tipo de maniobras no es nueva, aunque siempre sorprende por su creatividad. “Hemos tenido situaciones increíbles, pero por suerte el protocolo y los controles siguen funcionando”, concluyó el funcionario. El teléfono quedó secuestrado y la causa ahora está en manos de la Justicia.