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06/08/2025

Una joven pide libros para crear un espacio de lectura en un centro de asistencia para adolescentes

La intención es contagiar la pasión por la literatura.
La lectura, en la vida de Carolina, es esencial (fotos: Facundo Pardo).
La lectura, en la vida de Carolina, es esencial (fotos: Facundo Pardo).

Para Carolina Arraigada Juarez, leer es primordial. Por eso, cada vez que puede, realiza actividades para promocionar la lectura. “Siempre estoy pensando la forma en que puedo acercar la literatura a personas que, por distintas razones, quizá no tengan accesibilidad a los libros”, explica la joven, quien, por estos días, justamente, lleva adelante una colecta de ejemplares para destinarlos al Centro de Asistencia Integral para Niños, Niñas y Adolescentes (CAINA).

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“La idea es, más adelante, hacer ahí un taller de lectura, pero, antes que nada, el objetivo es acercarles libros”, explica Carolina.

“Se trata de buscar la forma de incentivar a leer. Por todos lados se escucha decir que es importante hacerlo, pero lo cierto es que también hay que buscar los modos en que los libros sean accesibles para todos”, añade.

Cabe remarcar que el CAINA brinda albergue y comida a niños, niñas y jóvenes retirados de su núcleo familiar por orden de la Justicia o del Ministerio de Familia provincial, en casos de abuso, violencia, o vulnerabilidad económica y social.

Carolina, dos años atrás, organizó una colecta de libros similar para un merendero del barrio Nahuel Hue. “Desde chica, siempre me ha gustado leer. Estoy estudiando Licenciatura en Letras, además de hacer distintas capacitaciones relacionadas con lo que es la mediación de lectura”, señala Carolina. Al ahondar en ese término, dice: “Se trata de transmitir esta pasión para que otros se enganchen, para que las personas logren descubrir que la lectura no es aburrida, que es posible conectar con aquello que se lee, sean cuentos, novelas, poesía… Básicamente, se pretende lograr que otros también se enamoren de los libros”.

En tal sentido, cuenta: “El año pasado di un taller en la biblioteca del Hospital Zonal para gente que se atiende en salud mental, más otras personas que no son pacientes de ahí. El objetivo era que se siguieran juntando después, cuando yo ya no fuera al lugar, y resultó bien, porque continúan reuniéndose todos los martes, en la biblioteca del hospital, y eligen entre ellos las lecturas”.

Un libro que acompaña a Carolina por estos días: Viajes a tierras inimaginables, sobre el vínculo de pacientes de salud mental con sus cuidadores. La autora es una rusa que vive en Nueva York, Dasha Kiper.

En lo personal, a Carolina, le agrada leer ficción, y suele hacer hincapié en textos relacionados con cuestiones políticas y sociales.

Más allá de eso, se declara “fanática de Edgar Allan Poe”, y explica el porqué: “Sus cuentos admiten varias lecturas, y poseen un trasfondo psicológico”.

Asimismo, entre sus obras preferidas, menciona algunas de carácter ensayístico, como El arte de la lectura en tiempos de crisis, de la francesa Michèle Petit, y La lectura, otra revolución, de la argentina María Teresa Andruetto.

Apasionada por los libros, Carolina desea transmitir su pasión.

En lo que hace a la colecta de libros para crear un espacio de lectura en el CAINA, la intención es reunir, durante agosto, historietas, cuentos y novelas que resulten interesantes para jóvenes de entre trece y dieciocho años. Los textos deben estar en buen estado. Aquellos que deseen colaborar, pueden comunicarse al +54 9 294 471-7004.

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