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EN EL DÍA DEL MONTAÑÉS

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05/08/2025

El legado vivo de Vicente Ojeda: "Las montañas son los pulmones del mundo"

Vicente Ojeda, vecino de 92 años y referente del Club Andino Bariloche, compartió su testimonio de vida ligado a la montaña y llamó a preservar el medio ambiente.
Don Vicente Ojeda, un hombre de montaña (Fotos: Eugenia Neme)
Don Vicente Ojeda, un hombre de montaña (Fotos: Eugenia Neme)

Bariloche celebró este martes el Día del Montañés con un emotivo acto en el Palacio Municipal, donde se reconoció la historia y el vínculo profundo de la comunidad con la montaña. En medio de las palabras oficiales, hubo una voz que sobresalió por su peso simbólico: la de Vicente Ojeda, un vecino de 92 años que representa, en cuerpo y alma, el espíritu del montañés barilochense.

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Nacido en Tronador y criado al pie del cerro Otto, Ojeda lleva toda una vida ligada a la montaña. Es socio del Club Andino Bariloche desde los 12 años y presidió la institución por más de dos décadas. Proviene de una familia de antiguos pobladores y su padre fue un reconocido baqueano que acompañó a figuras emblemáticas como Otto Meiling y Neymeyer en sus travesías por la cordillera.

“La montaña es parte de mi vida desde que nací”, expresó emocionado. “Mi padre estuvo siempre vinculado a la montaña. Participó de la construcción de la primera pista de esquí en el cerro Otto y nos transmitió ese amor por la naturaleza. Más adelante me formé en esquí con formación técnica y desde ahí seguí en la montaña. De alguna manera, uno es un montañés nato” expresó a El Cordillerano Radio (fm 93.7).

Durante su paso por el Club Andino, Ojeda compartió espacios con científicos del Centro Atómico, médicos y referentes políticos de distintas corrientes, con quienes siempre coincidió en un principio esencial: "el respeto y cuidado por la montaña. La tradición era eso. La montaña y su respeto. Siempre fue fácil congeniar decisiones cuando todos entendían ese valor”, recordó.

En su relato también se mezcla la memoria con la advertencia. “Uno con los años se pone sentimental. La montaña es una atracción maravillosa y creo que debemos hacer lo imposible para mantenerla limpia y cuidada. En Europa, muchas montañas están saturadas. La gente va sin preparación, sin respeto. Hay que entender que son pulmones con los que respira el mundo”.

Ojeda rememoró además una anécdota histórica vinculada al clima, un tema que ocupó la agenda mediática por las pocas nevadas en temporada alta. Ene ste sentido, Vicente explicó: “En 1939, cuando se estaba desarrollando el cerro Catedral, aún se esquiaba en el Otto. Ese año, los viejos pobladores decían que no se podían hacer pruebas porque no había nada de nieve. Siempre se recuerda ese invierno como uno de los más secos y hasta se decía 'en Bariloche siempre nevó, menos en 1939”.

Su testimonio vigente lúcido, resume en palabras el espíritu del montañés: "Debemos hacer lo imposible para mantener las montañas limpias, pulcras y cuidadas, eso siginifica ser montañés" enfatizó Don VIcente. 

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