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12/07/2025

El fotógrafo de la mano de Dios: “Más que de un acierto, nació de un error”

El autor de una fotografía icónica de Maradona la reconoce como su imagen más conocida, pero no la más importante.
Maradona salta y se estira en el aire frente a la salida de Peter Shilton... El diablo metió la cola; Dios, la mano (fotos gentileza).
Maradona salta y se estira en el aire frente a la salida de Peter Shilton... El diablo metió la cola; Dios, la mano (fotos gentileza).

Eduardo Longoni, que acaba de reeditar por la editorial LP Editores (a cargo del barilochense Jorge Piccini y su socia Laura Lavergne) el libro Sabato, con fotografías que le tomó al autor de Sobre héroes y tumbas, es famoso por haber captado imágenes claves de diversos momentos de la Argentina.

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Supo retratar como pocos los años de plomo, también viajó a Malvinas para eternizar las huellas que dejó la guerra. Pero hay dos fotos que marcaron especialmente su vida y su carrera.

“Creo que mi fotografía más importante es la de La Tablada, donde se muestra a dos guerrilleros que después desaparecieron —no figuraban ni en la lista de muertos ni en la de detenidos— rindiéndose”, dice, y explica: “Especialmente, por lo que significó desde el punto de vista judicial”. 

“El juicio por la desaparición de José Alejandro Díaz se basó mayormente en esa secuencia gráfica y sirvió para condenar al responsable”, añade, en referencia al exgeneral Alfredo Arrillaga, quien fue sentenciado a prisión perpetua.

23 de enero de 1989, copamiento del cuartel de La Tablada.

Pero, sin duda, más allá de la relevancia de esa imagen, su fotografía más conocida, en Argentina e internacionalmente, es la de “la mano de Dios”, es decir, aquella que reflejó el primer gol de Diego Armando Maradona a la selección de Inglaterra el 22 de junio de 1986, en el estadio Azteca de la Ciudad de México.

—¿Recuerda cómo fue el momento en que tomó aquella foto?

—Sí, me acuerdo porque, de alguna manera, más que de un acierto, nació de un error, por haber llegado justo sobre el comienzo del partido, estar mal ubicado y desesperado por tener fotos para poder transmitir. Eran tiempos de fotografía analógica, que había que pasar con un aparato de telefotos… Me parece que esa es la única explicación posible para haber tenido la cámara pegada al ojo cuando era una jugada donde la pelota, irremediablemente, parecía que iba terminar en las manos del arquero inglés, Peter Shilton… pero ahí se levantó una sombra que era Maradona. Hice mucha fotografía de deportes, para ganar cierta velocidad en pos de captar la imagen que a mí más me interesaba, que era la de la calle, política y social, pero nunca me reivindiqué como un fotógrafo deportivo, así que resulta extraño que mi foto más conocida sea una de fútbol.

"Muchos dicen que lo hice con la mano. Yo digo que lo hice con la cabeza y la mano de Dios", diría Maradona días después del partido.

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