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UN SUEÑO

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04/07/2025

Así es la casa minimalista que Barbie Vélez decoró y equipó para disfrutar en familia

La hija de Nazarena Vélez se muestra cada vez más cómoda en su rol de mamá y comparte postales de su hogar, un espacio amplio, cálido y con diseño funcional.

Lejos de las polémicas y muy conectada con su vida familiar, Barbie Vélez vive con su marido Lucas Rodríguez y su hijo Salvador en una casa de dos pisos que refleja por completo su estilo: simple, prolijo y con mucha luz natural. Aunque evita mostrar demasiado, algunas fotos y videos dejan ver los rincones que más disfruta.

Fiel a su amor por el minimalismo, la decoración de la casa apuesta por tonos neutros, blancos y cremas, tanto en paredes como en muebles. El living, amplio y sereno, tiene sillones cómodos y un gran ventanal corredizo que conecta con el patio. Es uno de los espacios más usados por la familia, y también donde Barbie suele grabar contenido para sus redes o pasar tardes de juego con el nieto de Nazarena Vélez.

Desde el ventanal del living se accede al jardín, un espacio verde con pileta, muchas plantas y una galería techada con mesa de comedor. Este es el lugar favorito de Barbie y su familia para celebrar cumpleaños al aire libre o reuniones familiares, aprovechando la privacidad sin perder conexión con el entorno del barrio.

La cocina es otro punto fuerte. Allí Barbie prepara sus recetas, graba reels y muestra una estética moderna: blanco, negro y gris combinados en una gran mesada con buena iluminación. Todo está pensado para que la funcionalidad no se pelee con el diseño: cada rincón luce divino, impecable, súper ordenado y a la vez, nada sobra. 

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En la planta alta están los dormitorios. Barbie tiene su propio rincón de maquillaje, con un espejo con luces tipo camarín, placard amplio y espacio de guardado a la vista para sus objetos personales. Todo ordenado, como ella misma señaló: “Lo único, lo tengo que tener siempre ordenado”.

El cuarto de Salvador también sigue la línea clara y funcional del resto de la casa. Tiene un gran sillón para compartir momentos con su mamá, un peluche gigante y ventanales que iluminan cada rincón. Nada recargado, todo cálido, con lugar para el juego y la ternura.

La casa de Barbie no deslumbra por el lujo, sino por su coherencia estética y emocional. Un hogar pensado para disfrutar en calma, con luz natural, espacios conectados y una identidad bien definida: la de una familia que prioriza los momentos de unión, risas y diversión.