Publicidad
 

BEBER NO ES DE CANCHERO

|
08/06/2025

Alcohol y el peligro al volante: cómo es el efecto y cuáles pueden ser las consecuencias

Beber alcohol y conducir es una combinación extremadamente peligrosa con consecuencias graves, tanto para el conductor como para terceros. La ingesta alcohólica afecta directamente las capacidades psicomotoras y cognitivas necesarias para una conducción segura.
Una de las problemáticas que preocupan a los vecinos de la ciudad / Foto ilustrativa.
Una de las problemáticas que preocupan a los vecinos de la ciudad / Foto ilustrativa.

La licenciada María Cristina Isoba, directora de investigaciones de la asociación ‘Luchemos por la Vida’ explicó, ya en 2016, que "en más de la mitad de los siniestros viales con muertos o heridos registrados en Argentina está presente el alcohol en las víctimas o en conductores que provocan muertes. Esto hay que decirlo, repetirlo, todas las veces que se pueda. La población debe entender que cuando consume alcohol sus facultades resultan afectadas".

Lee también: En 2025 ya hubo en Río Negro 3 donantes de órganos y 12 de córneas

También en su momento el presidente de la Asociación de Sociólogos de la República Argentina, Daniel Natapof, radicado en Bariloche y quien además fue secretario de Gobierno municipal sostuvo: “tenemos un bombardeo permanente de propagandas que incentivan el consumo. No tiene ningún tipo de relevancia que se ponga una leyenda que diga que es nocivo para la salud, porque lo que se destaca, en el ámbito publicitario, es una asociación entre juventud, belleza, fiesta y la bebida, lo que claramente pone como un valor positivo la ingesta de alcohol. Existe un estímulo permanente para su uso excesivo” y añadió: “por cada propaganda que hace el Estado (que en general son escasas y deslucidas) hay muchísimas más que dicen que si tomás sos canchero”, consideró que se trata de “un doble mensaje, donde prevalece el comercial”.

 

Deterioro de las habilidades de conducción

Disminución de reflejos y tiempo de reacción: El alcohol ralentiza la capacidad del cerebro para procesar información y reaccionar ante situaciones imprevistas, aumentando el tiempo necesario para frenar o esquivar un obstáculo.

Alteración de la percepción: Afecta la capacidad para calcular distancias, velocidades y percibir correctamente las luces, señales y el entorno en general. Puede producirse la "visión de túnel", reduciendo el campo visual.

Problemas de coordinación y equilibrio: El alcohol afecta la motricidad, lo que se traduce en movimientos torpes o incorrectos, dificultad para mantener el equilibrio y la coordinación.

Disminución de la atención y concentración: Se reduce la capacidad de mantener la concentración en la tarea de conducir y de atender a múltiples fuentes de información al mismo tiempo.

Falsa sensación de seguridad y euforia: El alcohol puede generar una sensación de confianza excesiva, euforia y desprecio por el peligro, llevando al conductor a asumir riesgos innecesarios e incluso a cometer infracciones.

Alteraciones en el comportamiento: Puede provocar impulsividad, agresividad, falta de responsabilidad y de prudencia.

Somnolencia y fatiga: El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, lo que puede inducir somnolencia y fatiga, incrementando el riesgo de quedarse dormido al volante.

Riesgo elevado de siniestros viales (accidentes de tránsito)

Incluso con pequeñas cantidades de alcohol, el riesgo de sufrir un siniestro vial aumenta considerablemente. Por ejemplo, con una tasa de alcoholemia de 0.5 g/l, el riesgo se duplica, y con 0.8 g/l, se multiplica por 5.

En Argentina, el alcohol al volante es un factor presente en una de cada cuatro accidentes, y es una de las principales causas de muerte en personas jóvenes. Los siniestros viales relacionados con el alcohol suelen ser más graves y con mayor probabilidad de desenlaces fatales o traumatismos severos.

 

Consecuencias para la salud y la vida

Lesiones graves o mortales: Para el propio conductor, los pasajeros, otros conductores, peatones y ciclistas involucrados en el siniestro.

Discapacidad permanente: Las lesiones pueden dejar secuelas permanentes que afecten la calidad de vida.

Trauma psicológico: Las víctimas de accidentes, incluyendo el propio conductor, pueden sufrir de estrés postraumático, ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental.

Dolor y sufrimiento: Para las víctimas y sus familias, el impacto emocional de un accidente causado por el alcohol es devastador.

 

Consecuencias legales y económicas

Multas económicas: Las sanciones suelen ser elevadas y progresivas según el nivel de alcoholemia y la reincidencia.

Suspensión o revocación de la licencia de conducir: El permiso de conducir puede ser suspendido por períodos prolongados, e incluso revocado en casos de reincidencia o accidentes graves.

Arresto y penas de cárcel: En algunos casos, especialmente si hay lesiones graves o fallecimientos, el conductor puede enfrentar cargos penales que resulten en arresto y penas de prisión.

Secuestro del vehículo: Las autoridades pueden retener el vehículo del conductor.

Instalación de sistemas de bloqueo de encendido: En algunos lugares, se puede exigir la instalación de dispositivos en el vehículo que impidan el arranque si detectan alcohol en el aliento del conductor.

Aumento de las tarifas de seguro: Las condenas por conducir bajo los efectos del alcohol casi siempre conllevan un aumento significativo en las primas del seguro o incluso la cancelación de la póliza.

Responsabilidad por daños: Si se causa un accidente mientras se conduce ebrio, se pueden reclamar daños punitivos, y la póliza de seguro de responsabilidad civil podría no cubrirlos, dejando al conductor personalmente responsable.

Impacto laboral: Una condena por conducir ebrio puede resultar en la pérdida o restricciones en el empleo, especialmente si el trabajo implica conducir vehículos de la empresa.

En resumen, beber alcohol y conducir es una decisión irresponsable con consecuencias desastrosas en todos los niveles: personales, legales, económicos y sociales. La única medida segura es "si bebes, no conduzcas".

¿Que opinión tenés sobre esta nota?